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Les enseñaré una manera muy fácil: hagan su trabajo pensando que el trabajo también pertenece a Dios. No fijen su mente en la tarea, pensando "es mi trabajo". Piensen que todas las acciones que hacen, las hacen para Dios. Ofrézcanlo todo a Sus Pies. Crean, y díganselo a ustedes mismos, "todo lo que hago lo hago por amor a Dios".
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Harinama Cintamani - Srila Bhaktivinoda Trakur - parte 3 - Vedanta

La sombra del Santo Nombre (Nâmâbhâsa)

Capítulo 3


Todas las glorias a Gadai y Gaurânga, y a Nityânanda, la vida de Jâhnavâ. Todas las glorias a Sîtâ y a Advaita, y a Srîvasa y a todos los devotos.


 Srî Caitanya Mahâprabhu, en su misericordia, levantó a Hari Dâs en sus propias manos y dijo:

 “Escucha Hari Dâs mis palabras: Explica ahora en detalle el significado de namâbhasa.

 Si entendemos completamente el nâmâbhâsa, el canto del Santo Nombre se hará puro y, por el poder de ese canto puro, terminará esta existencia material. El Santo Nombre, como el sol, extingue la oscuridad de mâyâ o ilusión. No obstante, a veces, las nubes o la niebla le tapan el sol al observador, de modo que sólo pasa una parte de la luz.

 De la misma manera, cuando los anarthas y la ignorancia predominan, el sol del Santo Nombre se eclipsa y solamente se percibe una porción del efecto total del Santo Nombre; por lo tanto, en algunos casos, el Santo Nombre aparecerá con toda la fuerza en el corazón del cantor, pero en otros casos, las nubes de ignorancia y los anarthas minimizarán el efecto del Nombre en el cantor.

 ¿Qué es la ignorancia? La ignorancia es de tres tipos: primero está la ignorancia del Nombre, cuando la jîva no conoce la naturaleza espiritual del Santo Nombre que ha aceptado; esta ignorancia, como la niebla, conduce a la oscuridad. En segundo lugar, una persona que ignora que Krsna es el Señor Supremo, seguirá la adoración de los semidioses y el sendero de la piedad material. En tercer lugar, el que es ignorante de la naturaleza trascendental de su propio ser, jîvâtma, una parte infinitesimal de Krsna y su mundo; se refugia en el mundo temporal y de la ilusión. Así permanecerá eternamente en la ignorancia”.

 Cuando el Señor hubo terminado, Hari Dâs dijo: “Hoy soy muy afortunado porque el mismo Señor Supremo, Srî Caitanya, escuchará acerca del Santo Nombre”.

 Hari Dâs explicó primero acerca de la ignorancia:

“Tener conocimiento significa saber que Krsna es el Señor, que las entidades vivientes son sus sirvientes y que el mundo material es una manifestación densa, inconsciente o un subproducto del Señor. La persona que no conoce claramente la naturaleza de estos principios y sus relaciones, vive bajo la sombra de la ignorancia. Esta es una causa de nâmâbhâsa o el cubrimiento de sol del Santo Nombre puro, por lo cual no se pueden sentir todos sus efectos.

 En realidad, la niebla de la ignorancia simplemente cubre el ojo de la entidad viviente individual en una posición localizada; tal como el sol se hace visible solamente desde la posición relativa del individuo bajo la nube, pero realmente nunca está cubierto. Así, el Santo Nombre nunca está cubierto, porque no es diferente de Krsna y es eternamente trascendental y puro. Los efectos totales están disminuidos para la gente que tiene sobre sus ojos la nube de los anarthas y la niebla de la ignorancia.

 ¿Qué son los anarthas? Estos son calificados como la sed por los objetos materiales (asat trsnâ), miseria del corazón (hèdaya-daurbalya) y ofensas (aparâdha).

 La categoría de la sed por los objetos materiales está dividida así: codicia por los objetos materiales en este mundo, codicia por los placeres sensuales celestiales en la próxima vida, codicia por los poderes místicos del yoga y el deseo de liberación en el brahman.

 La debilidad del corazón se puede analizar como un apego a las cosas efímeras no relacionadas con Krsna: el engaño, la envidia por el progreso de alguien, y el deseo de prestigio y fama.

 La ofensa o aparâdha se puede dividir en: ofensa al Santo Nombre, ofensas a Krsna mismo (sevâ aparâdha), ofensas a los devotos de Krsna y ofensas a las otras entidades vivientes. Por estas ofensas, la influencia del Santo Nombre llega a obstruirse y la naturaleza trascendental del Santo Nombre no se manifiesta.

 La entidad viviente continuará bajo la sombra de nâmâbhâsa, tanto tiempo como permanezca ignorante del sambandha tattva, los aspectos básicos concernientes a la jîva, a Dios y a la naturaleza material y su relación mutua. Sin embargo, cuando el estudiante se refugia en un guru fidedigno, por la fuerza de su eficaz práctica espiritual, él puede quitar las obstrucciones que bloquean el sol del Santo Nombre. Cuando las nubes y la niebla se disipan, el brillante sol del Santo Nombre se hace visible y confiere al devoto el tesoro del amor de Dios. Después de que el guru fidedigno entrega el sambandha jñâna, instruye al discípulo en la práctica de cultivar el Santo Nombre (sâdhana bhakti). Esto se llama abhidheya o proceso. Mediante este proceso específico el Nombre mostrará su influencia y desterrará los anarthas. Finalmente, la jîva realiza la meta de la vida, el amor por Dios, y en esa posición continúa su función de cantar el Santo Nombre en absoluta bienaventuranza espiritual (prema).

 La ignorancia del conocimiento correcto se explica como sigue: la entidad viviente se refugia en el guru fidedigno, y con genuina fe recibe el conocimiento correcto acerca de Krsna, el alma espiritual, la naturaleza material y la relación de los tres, de acuerdo a las escrituras. Krsna es el Señor eterno y las entidades vivientes son sus eternos sirvientes, unidos al Señor por el lazo de prema o amor. Esta relación de la jîva con Dios en prema bhakti, también es eterna. Esta es la naturaleza constitutiva de la entidad viviente, la cual solamente tiene que ser descubierta. No obstante, cuando la jîva olvida que es la eterna sirviente de Kèëòa, entra en el mundo material buscando la felicidad. Pero este universo de ilusión es la casa de prisión para las jîvas, que actúa como el proceso curativo o reformador que castiga a las jîvas por apartarse de Krsna. El mundo material tiene como propósito ser un lugar de purificación.


Harinama Cintamani - Srila Bhaktivinoda Trakur
Harinama Cintamani - Srila Bhaktivinoda Trakur

 Mediante la misericordia de los devotos vaisnavas puros del Señor, si la jîva acoge el Krsna nâma con el conocimiento correcto de sambandha, entonces alcanzará ciertamente el gran tesoro de prema, la actividad perfecta de la entidad viviente. En ese momento, incluso hasta la liberación de emerger dentro de la refulgencia del Señor se hace detestable. Pero mientras el conocimiento trascendental de sambandha no sea aceptado, permanecen los anarthas y la ignorancia, y la persona continuará en la plataforma de nâmâbhâsa. Aunque la persona cante, el efecto es limitado.

 A pesar de ello, aun el cantar en el estado de nâmâbhâsa es considerado muy auspicioso. Se considera que es la actividad piadosa superior, ya que, mediante la acumulación de actividad nâmâbhâsa se gana, con el tiempo, la fe para aceptar el servicio devocional apropiadamente. Se considera que nâmâbhâsa es superior a las actividades del yoga, el sacrificio, las normas de varnasrama, las austeridades etc., porque conduce a la senda del bhakti puro.

 Los procesos de yoga, las austeridades, etc., a menos que se combinen con algunas actividades del bhakti, nunca conducirán a éste.

 ¿Cuáles son los efectos de cantar en nâmâbhâsa? Al cantar en nâmâbhâsa, todos los efectos pecaminosos son destruidos y se puede lograr la liberación del mundo material. Todos los efectos de Kali yuga son vencidos. Al cantar en este estado, todas las ansiedades se alejarán y se podrá obtener paz. Aun las influencias de los fantasmas, demonios, espíritus y planetas desfavorables se anulan también. Incluso los habitantes de los planetas infernales pueden alcanzar liberación al cantar en nâmâbhâsa, porque nâmâbhâsa destruye los efectos de las actividades pecaminosas ya cometidas (prârabdha karma). Por esta razón, nâmâbhâsa es aún más poderoso que los Vedas y los lugares sagrados, pues supera todas las actividades piadosas materialistas de karma-kanda.

 Debido a que el Santo Nombre está investido con todas las energías trascendentales de Krsna, al cantar, aun en nâmâbhâsa, se pueden alcanzar las metas de dharma, artha, kama y moksa, los deseados objetivos del varnasrama. Este cantar puede entregar la posición de felicidad en el universo material. Es el único refugio de los desamparados. Se puede llegar a los límites del planeta Vaikuntha mediante este canto, y las escrituras recomiendan el Nombre como el proceso para Kali yuga en particular.

 Nâmâbhâsa como actividad piadosa sin intención, se puede clasificar en cuatro especies: sânketyam, pârihâsyam, stobham y hela.

 Cantar en sânketyam, o indirectamente, significa cantar el nombre Visnu o Krsna con una concepción materialista específica, o cantar el Santo Nombre sin intención, mientras se piensa en algún otro objeto con el mismo sonido. Un ejemplo de la primera clase es Ajamîla, quien pronunciaba el nombre de su hijo, que por coincidencia se llamaba Nârâyana. Él cantó el nombre de Visnu, pero con la intención de llamar a su hijo; sin embargo, fue salvado de los yamadûtas y alcanzó el planeta Vaikuntha. Un ejemplo de la segunda clase de sânketyam, es el yavana que canta ‘hârâm’ cuando se está muriendo, porque las sílabas ‘hâ’ y ‘râm’ están presentes formando un nombre de Visnu accidentalmente. Esta persona alcanza la liberación porque este tipo de nâmâbhâsa es el menos ofensivo, y el poder del Santo Nombre permanece intacto en alto grado.

 Alguien que pronuncia el nombre del Señor en pârihâsyam, una modalidad en chiste, como lo hizo Jarâsandha, también cruza sobre el mundo material. Pronunciar el Nombre en pârihâsyam o en mofa, como lo hizo Sisupâla, puede también cortar las cadenas de la existencia material. Pronunciar el Nombre en hela o desatención, también trae beneficio. Los mlecchas alcanzan la liberación mediante todos los tipos de nâmâbhâsa.

 Estos tipos de nâmâbhâsa: coincidencia, broma, mofa y desatención, por carecer de fe real en Krsna, están situados en los sistemas inferiores de nâmâbhâsa. Por otra parte, si uno tiene genuina fe en Krsna y sigue el Santo Nombre mientras los anarthas están aún presentes, ese estado es llamado sraddhâ-nâmâbhâsa.

 Si aún cantando en nâmâbhâsa, sin devoción, se puede alcanzar la liberación, ¿cómo describir los resultados de cantar en nâmâbhâsa con fe? Al cantar en nâmâbhâsa se puede lograr todo, excepto prema.

 Si se llega al punto de sraddhâ-nâmâbhâsa, los anarthas se irán rápidamente y el Nombre puro será revelado. Cantando el Nombre puro, suddha-nâma, ciertamente, la jîva alcanzará prema muy pronto. Se puede concluir por lo tanto, que el nâmâbhâsa mismo no puede dar Krsna prema; pero mediante el progreso de este estado al estado de suddha-nâma, mediante el seguimiento de las reglas de sâdhana, como sean establecidas por el guru, se puede lograr amor por Dios.

 Al no cometer nâma-aparâdha, nâmâbhâsa es digno de alabanza y es considerado, incalculable número de veces, mejor que karma o jñâna, porque una persona con tal nâmâbhâsa eventualmente obtendrá fe y esa semilla de fe se desarrollará entonces en atracción y gusto por Krsna, lo cual conducirá al estado de suddhanâma y luego a prema.


Harinama Cintamani - Srila Bhaktivinoda Trakur
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 Âbhâsa significa una luz lánguida, una imagen indirecta. Es de dos clases: luz reflejada y luz obstruida. Similarmente hay dos tipos de fe lánguida: fe reflejada o distorsionada y sombra o fe parcial. De la fe parcial llega el nublado nâmâbhâsa, que se desarrolla en el Nombre puro y amor por Dios, con el tiempo. Esto está clasificado como nâmâbhâsa real. Así como las nubes obstruyen la plena brillantez del sol, así las nubes de los anarthas y la niebla de la ignorancia en el corazón de la jîva, sólo permiten que entre una difusa luz del Nombre.

  Aun teniendo la oportunidad de seguir la fe pura, otras entidades vivientes siguen una fe distorsionada, la cual se compara con la luz reflejada del agua. La luz es rota y la imagen no queda intacta. Cuando la gente de fe distorsionada recibe el Santo Nombre, el Nombre que ellos siguen también es distorsionado; tal gente se caracteriza por el deseo profundamente arraigado de disfrute y liberación y se esfuerzan día y noche por satisfacer sus deseos. Como tal gente usa el Nombre, puede parecer que tiene fe en él, pero esto no es fe real. Si la jîva sigue el Nombre con esa fe, no importa cuanto tiempo continúe, no podrá alcanzar la purificación, sino que permanecerá continuamente en ese mismo estado pervertido. En cambio, tal práctica generalmente conduce a la mentalidad mâyâvâda y finalmente el sujeto se vuelve engañador. Dicha persona piensa que el Santo Nombre es solamente un medio para un fin más elevado, y por tal mentalidad se pierde el poder del Nombre y su gloria. El único resultado es la ofensa o aparâdha.

 Aquí está la diferencia real entre nâmâbhâsa, en donde los efectos del Nombre se sienten, pero en forma difusa, debido a la obstrucción, y el nâmâbhâsa distorsionado. En el nâmâbhâsa real, se pueden generar muchos anarthas de la ignorancia y la debilidad del corazón, pero todos estos efectos pueden ser disipados mediante el continuo cantar del Nombre. Sin embargo, en el nâmâbhâsa distorsionado, que nace del conocimiento engañador, las ofensas simplemente aumentan. Esto no se llama nâmâbhâsa, sino nâma-aparâdha.

 Los mâyâvâdîs consideran que Krsna, su Nombre, su forma, su lîlâ y cualidades, son falsos y perecederos. En esta tierra, ellos nunca recibirán el amor por Dios, porque tal sendero conduce en la dirección opuesta de la senda del servicio devocional o bhakti.

 Así no puede haber compromiso real entre los dos senderos. La filosofía mâyâvâda es considerada como el enemigo del bhakti y sus seguidores son considerados los más grandes ofensores. Realmente el Santo Nombre del Señor, con toda su potencia, nunca sale de la boca de esta gente porque aunque se escuchen muchas sílabas, el Santo Nombre del Señor trascendental no reside allí. El mâyâvâdî que canta el Nombre de esta manera, simplemente va al infierno, porque él piensa que el Nombre es material y temporal. Mientras canta el Nombre, el mâyâvâdî está deseando disfrute y liberación, y al estar tan decepcionado y cantar por un motivo, sólo recibe dolor para todos sus problemas.

 Si por la misericordia de los devotos, él puede abandonar la aspiración de bhukti y mukti y aceptar su posición como sirviente de Krsna, estando arrepentido y obediente, puede recibir el Nombre real y realizar el verdadero sambandha-jñâna. Entonces, por el constante cantar del Nombre, vendrán lágrimas a sus ojos, llegará la misericordia inherente al Nombre y su verdadera naturaleza, prema-bhakti, se hará manifiesta.

 Pero el mâyâvâdî, que sostiene que Krsna y la posición de la jîva como sirviente de Kèëòa son temporales e imaginarios, es un ofensor del Nombre y habita en el profundo agujero del infortunio.

 Puesto que el Nombre es un árbol de deseos, le concede al mâyâvâdî su deseo de emerger en la refulgencia del Señor: entre los cinco tipos de liberación, sâyujya o el emerger, concede el alivio de los dolores del océano material, pero también extingue la identidad propia.

 Los hombres ilusionados, pensando que habrá felicidad en ese estado, reciben solamente esta sombra de felicidad; porque en ese estado, al olvidar completamente a Krsna, no pueden obtener servicio en la bienaventuranza y el conocimiento eternos, la perfección de la vida. Si la jîva no tiene bhakti ni amor por Krsna, ni constante fe y convicción en Krsna, ¿cómo puede lograr felicidad real y eterna?


Harinama Cintamani - Srila Bhaktivinoda Trakur
Harinama Cintamani - Srila Bhaktivinoda Trakur

 En resumen, alguien que se halla en el estado de nâmâbhâsa no acepta la filosofía mâyâvâdî ni tiene su corazón debilitado o contaminado por su influencia. La gloria plena del sol no es visible cuando está cubierto por las nubes, pero cuando las nubes se retiran, el sol brilla en toda su gloria. Así, cuando una persona recibe el conocimiento de la naturaleza real del Nombre, por la misericordia del guru, cuando la ignorancia y los anarthas que causan la pena se disipan mediante el sambhanda-jñâna y sâdhana del canto propio, ese nâmâbhâsa se puede transformar en suddhanâma, en cuyo estado se recibirá la plena brillantez del Nombre en la forma de prema.

 Por lo tanto, quien cuidadosamente evita la compañía e influencia de los mâyâvâdîs, se refugia en el Nombre puro y sirve con amor, llegará a estar plenamente satisfecho en total perfección. Esa es la instrucción del Señor. Quien acepte esta instrucción es un alma afortunada y quien la rechace es un pícaro que no será liberado durante cien millones de nacimientos. Para establecerlo de otra manera, la jîva simplemente deberá dejar la mala asociación y refugiarse a los pies de loto del Señor Caitanya. Fuera de los pies de Mahâprabhu, fuera de su misericordia, no hay otra manera”.

Así concluyó Hari Dâs Ùhâkur su explicación de nâmâbhâsa:

Alguien que tome refugio a los dos pies de Hari Dâs, cantará incesantemente su glorificación del Nombre: Hari-nâma-cintâmani.

Aqui te dejo unos vídeos de Srila Bhaktivinoda Trakur lo quiero compartir contigo espero que te gusten Namaste! 







Fuente:  Srila Bhaktivinoda Trakur/en.wikipedia.org/ 
Fuente: Video www.youtube.com/
Fuente: Video www.youtube.com/

Jaiva Dharma - Srila Bhaktivinoda Thakura - parte 3 - Vedanta

El dharma causal es imperfecto, inconsistente, efímero y ha sido adulterado.


Capitulo III


 En la asamblea de las personas espiritualmente iluminadas, cualquiera está en la posición de realizar el significado de las palabras de los Shāstras. Así que no es necesario que explique el significado de los textos del Bhāgavatam. Sin embargo, me gustaría añadir que la disposición del varna (clase social) y el āśrama (clase espiritual) son las bases para llevar una vida de obediencia para con los mandatos de Dios. La irreligión prevalece en una nación proporcionalmente a la ausencia de esta organización de varna y āśrama.

 Consideremos la naturaleza y aplicación de los términos nitya y naimittika con respecto al karma. Si analizamos el significado profundo de los Shāstras, no podemos resistirnos ante la conclusión de que estos términos en su aplicación al karma no son utilizados en el sentido espiritual. Más bien se utilizan con referencia al karma en una connotación transferida o mundana. Los términos nitya dharma (deber eterno), nitya karma (actividad eterna), nitya satya (verdad eterna), solo pueden ser utilizados en forma apropiada y única, con referencia a la condición espiritual pura del alma.

 Por lo tanto, cuando el término nitya es utilizado con referencia al karma (actividad material) como medio para un fin, debemos comprender que el karma es apenas indicativo de la verdad eterna en este mundo, y es llamado nitya, únicamente con base a tal referencia, ya que el karma nunca es nitya o eterno. Sólo cuando el karma a través del método de karma-yoga es utilizado en la búsqueda del jñana, y este a su vez se encamina hacia el bhakti, entonces al karma y al jñana se les considera como nitya en un sentido de transferencia. 

 Cuando un brāhmana lleva a cabo adoración tres veces al día, a esta se le llama Nitra karma solo por ser un mandato védico establecido como medio para alcanzar la realización de nuestra función eterna, y no porque en sí misma sea nitya, sino para regular las actividades de nuestro cuerpo físico; distando mucho de la actividad bhakti que sí es eterna. Tal aplicación es conocida como upacara.

 Krishna prema es en realidad la única función eterna del alma. Su naturaleza ontológica puede ser establecida como la actividad del principio puro cognoscitivo. Aquellas actividades que se utilizan para obtener la realización de la función espiritual, son ejecutadas para alcanzar el mismo fin. Por lo tanto, no existen discrepancias al prescribirse como eternas en este sentido. Pero desde el punto de vista absoluto es mejor denominarlas a estas como naimittika en vez de nitya. La distinción entre nitya y naimittika como es aplicada a diferentes variedades del mismo karma, es para su conveniencia, y no tiene una significación eterna.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 En consideración respecto a la verdadera entidad de las cosas, el ejercicio del principio cognoscitivo sin mezcla es admisible por ser la única función natural eterna del alma individual. Cualquier otra función es accidental. El varna āśrama (los deberes de la organización social y espiritual), el astanga yoga (el proceso óctuple del yoga), el astanga jñana (el sendero del conocimiento material) y la tapasya (el ascetismo), son todas funciones accidentales. No habría necesidad de todas estas funciones si el alma individual no se encontrara atrapada por Māyā. Debido a esta cautividad en Māyā, el estado infatuado que se produce es en sí mismo una causa accidental. Todas estas funciones producto de ese accidente (cautividad), se han convertido en deberes para el alma que desde el punto de vista absoluto, son en su totalidad accidentales.

 La condición superior de un brāhmana, sus actividades fruitivas, como las prácticas rituales de adoración diaria y plegarias, junto con la aceptación de la orden monástica de sannyāsῑ, son todas funciones accidentales y naturales. Estos deberes son considerados en gran estima por los dharma Shāstras (códigos de deberes sociales), y son las más de las veces consistentes en los estados apropiados del discipulado espiritual. Sin embargo, no se les puede equiparar desde el punto de vista de la fe como en igualdad con la función espiritual eterna. El Bhāgavatam menciona: “Incluso un candala que se alimenta de los despojos de los perros es mejor que un brāhmana que aun cuando posee las doce buenas cualidades, experimenta aversión al servicio de los pies de loto de Śrῑ Krishna.

 Esto es porque si la mente, las palabras, actividades y el uso que una persona le da a su dinero, están dedicados a Śrῑ Krishna, por ello se santifica tanto su familia como su vida, mientras que un brāhmana aunque posea inmenso honor dentro de la sociedad puede no llevar a cabo las actividades de servicio antes mencionadas debido a su aversión a Śrῑ Krishna”.

 Un brāhmana se distingue por encima de las otras órdenes, por poseer las siguientes doce buenas cualidades, las cuales son: la veracidad, el control de los sentidos, la austeridad, la ausencia de malicia, la paciencia, la carencia de envidia, el ofrecimiento de sacrificios y de caridad, constancia, estudio de los Vedas y la ejecución de trabajos piadosos solemnes. Un brāhmana que posee estas doce buenas cualidades, ciertamente atrae la reverencia de todas las personas en este mundo. Pero sin importar que posea todas estas cualidades, si sucede que no tiene una aptitud devocional por Śrῑ Krishna el todo atractivo Señor Supremo, entonces incluso a un comedor de perros o candala se le debe considerar superior a él en todo sentido, si es que posee la inclinación para servir a Śrῑ Krishna.

 El verdadero significado de este slōka, establece que sin importar el nacimiento de una persona dentro de una familia candala, si esta se dedica al cultivo de su naturaleza espiritual, la cual es la función eterna de todas las almas puras (jῑvas), a través de la purificación obtenida con la constante asociación de los sadhus (santos), por esto, se le considera superior a un brāhmana que aun cuando haya nacido en una familia piadosa asidua practicante de las funciones accidentales prescritas, no practica la función eterna de cultivar su naturaleza espiritual pura.

 En este mundo se encuentran dos tipos de personas: aquellas en las cuales el sentido de lo correcto y lo incorrecto se ha despertado a la actividad, y aquellas en las cuales este sentido se encuentra dormido. Se puede decir que el mundo está casi lleno de esta última clase. Las personas cuyo juicio ético se encuentra dormido, consideran que la adoración diaria y las plegarias que son deberes apropiados para los que poseen la disposición de los brāhmanas, es también, entre otras funciones, la más elevada que ejecutan este tipo de personas. Las personas en las cuales el sentido moral se ha despertado en forma apropiada hasta el estado de actividad, son también conocidas como vaishnavas.

 La conducta de los vaishnavas debe presentar necesariamente puntos de diferencia con la conducta de las personas cuyo sentido acerca de lo correcto y lo incorrecto se encuentra dormido. Pero aun cuando la conducta de los vaishnavas es diferente, esta no se opone al espíritu de las reglas establecidas para guiar a las personas que poseen un sentido ético dormido (smarta). El espíritu que alienta las regulaciones de los Shāstras, es el mismo en cada caso. 

 Las personas cuyo sentido moral se encuentra dormido están sujetas a permanecer confinadas en una porción particular de las provisiones elementales de los Shāstras. Las personas que poseen un sentido moral activo, extienden su amigable bienvenida al espíritu de los Shāstras. No existe ninguna diferencia en cuanto al espíritu a pesar de la diferencia en los actos. Para las personas que son elegibles, la conducta de las personas poseedoras de una consciencia despierta les parece estar en oposición con la conducta de las personas en general, mas es un hecho que el significado encubierto incluso de tales aparentemente diferentes conductas es uno y lo mismo.

 A juicio de las personas que poseen las facultades éticas despiertas en forma apropiada, es correcto enseñar la función accidental a las personas en general. Pero la función temporal es, sin embargo, verdaderamente imperfecta y adulterada, con ingredientes inconsistentes que no permanecen.

 La función accidental no atenta a la cultura dirigida por nuestra propia naturaleza espiritual. Y será siempre aceptada en sus formas compatibles con la cultura espiritual. Así, tal función se considera como un medio para alcanzar como fin a la apropiada cultura espiritual. Claro que los medios dejan de ser seguidos cuando se alcanzan los fines. Por esta razón los medios en sí mismos no se consideran como completos. Los medios son únicamente una sección aparte de la verdad de la cosa, que es el fin.

 Por lo tanto, la función accidental nunca puede ser perfecta. Por ejemplo, los deberes diarios de adoración y plegarias que efectúa un brāhmana son temporales y dependientes de la observancia de las reglas apropiadas; y precisamente de la misma forma en que lleva a cabo sus otros deberes seculares. Tales actividades no proceden de su disposición natural y espiritual. Después de que la persona se acostumbra al curso de tales actividades reguladas por un amplio período y llega a sentir un gusto por la cultura espiritual dirigida en la forma de cantar el nombre de Śrῑ Hari, purificando su mente a través de la asociación activa con devotos puros, los deberes de diaria adoración y plegarias en la forma de ocupaciones seculares, ya no son necesarios. La ejecución del canto del nombre de Śrῑ Hari es la cultura espiritual más completa. El llevar a cabo la adoración y las plegarias prescritas, en forma periódica, es el único medio para alcanzar el fin antes mencionado. Tales actividades nunca alcanzan las características de una actividad completa.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 La función accidental se encuentra adulterada con factores indeseables, sin embargo, es un hecho que esta merece ser estimada por apuntar hacia el verdadero fin. El principio espiritual es el único consistente. La materia y su asociación son inconsistentes para el alma individual. La función accidental contiene una gran porción del principio material. Tal función trae consigo una profusión de resultados irrelevantes que atrapan al alma entre ellos. Por ejemplo, es ciertamente algo bueno para un brāhmana el que adore a Dios, pero un falso egotismo en la forma de creencias como: “Yo soy un brāhmana y otras almas son inferiores a mí”, pueden acarrear consecuencias indeseables para su adoración. 

 Similarmente, un subproducto objetable de la función del sendero óctuplo del yoga que comúnmente es llamado bibhuti (poderes místicos) es extremadamente dañino para el alma individual. Bhukti (disfrute mundano) y mukti (liberación) son compañeros inevitables de la función accidental. Una persona puede salvarse de las ataduras de estos falsos enemigos si tiene la oportunidad de alcanzar la función espiritual apropiada, la cual es el objeto fundamental de tales actividades. Pero debemos tener presente que dentro de la función accidental, respecto al verdadero propósito del alma individual, el factor indeseable es preponderante.

 La función accidental es intermitente. No permanece en todas las ocasiones, ni en todas las condiciones de la jῑva. Por ejemplo, el brahma de un brāhmana, el kshatra de un kshatriya, etc., son accidentes; estos desaparecen tan pronto su causa termina. Una persona puede nacer como un candala sin importar que en su nacimiento previo lo hiciera en una familia brahmānica. En su segunda vida la función accidental correspondiente al varna como brāhmana ya no es más su función apropiada o suadharma (deberes propios). El término suadharma utilizado con referencia a la función accidental, tiene también un significado de transferencia. Después de cada nacimiento, la función apropiada y específica o suadharma sufre un cambio. Pero la función eterna de la jῑva nunca cambia en ningún nacimiento. Solo la eterna función es verdaderamente el suadharma de la jῑva. Y la función accidental es temporal.

 Por lo tanto, cuando tú preguntas: “¿Qué es la religión vaishnava o cuál es la función de un vaishnava?”. La respuesta es que la función de un vaishnava o la religión vaishnava es la eterna función de la jῑva. Ella en su estado libre de las ataduras de la energía material, practica el amor a Śrῑ Krishna en su forma espiritual pura. La jῑva al despertar a su función apropiada en el estado condicionado, acepta agradecida cada forma que obtiene como entidad material junto con las relaciones mundanas que la conducen a su cultivo espiritual, y rechaza aquellas que van en detrimento de la misma. Ella no lleva a cabo mecánicamente los mandatos y tabúes de los Shāstras, sino que le da la bienvenida al mandato shāstrico que la conduce al servicio de Dios, despreciando al que se opone al mismo. La actitud de un vaishnava respecto a las prohibiciones de los Shāstras es también exactamente la misma. El vaishnava es la única verdadera entidad y la esencia de toda la bondad en el mundo, y por eso, el mejor amigo de este, así como la única fuente de bienestar para él.


 Con toda humildad te he planteado lo que puedo decir ante los vaishnavas reunidos aquí hoy. Imploro sinceramente su bondadoso perdón para todas mis ofensas.

 Al concluir su discurso, Vaishnava dāsa ofreció sus reverencias respetuosas a la asamblea de los vaishnavas; acto seguido volvió a su asiento que se encontraba al fondo, mientras todos los devotos conmovidos y con lágrimas en los ojos se lo agradecieron unánimemente.
Los bosques de Śrῑ Godruma también respondieron con la ofrenda de su gratitud.

 El brāhmana que había presentado la pregunta y que era un cantante consumado, pudo también percibir la verdad más profunda en el curso de la exposición, aunque experimentara a su vez cierto grado de duda respecto a algunos de sus puntos. Sin embargo, la semilla de la firme convicción acerca de la veracidad respecto a la religión vaishnava implantada en su corazón, fue rápidamente vigorizada en forma vital, por lo que había escuchado. A continuación y con las manos juntas el brāhmana dijo: “Grandes devotos, yo no soy un vaishnava, pero me he convertido en uno por escuchar el nombre de Hari, si ustedes se complacen en instruirme a su gusto y debido a su misericordia, despejarán mis dudas que son muchas”.

 Śrῑ Prema dāsa Bābaji Mahārāja, dio su agraciada respuesta: “Te pido que te asocies para tu conveniencia con Śrῑmad Vaishnava dāsa; él es muy versado en todos los Shāstras. Tras recibir la orden de sannyas, residió en Benarés después de estudiar profundamente el Vedanta Shāstra. El querido Señor de nuestras vidas, Śrῑ Krishna Caitanya, al manifestar su inconmensurable misericordia, le ha traído aquí a Nāvadwipa. Ahora se ha vuelto muy versado en los principios de la religión vaishnava desarrollando un profundo amor por el Śrῑ Hari-Nāma”.

 El que hacía estas preguntas era Śrῑ Kālidas Lahiri. Después de escuchar estas palabras de Bābaji Mahārāja, mentalmente él aceptó a Vaishnava dāsa como a su maestro espiritual preceptor (guru). Y pensó para sí mismo: él nació dentro de una familia brahmānica y ha aceptado sannyas, por lo tanto, está capacitado para instruir a un brāhmana. Además, encuentro que posee un gran conocimiento acerca de los principios vaishnavas. Puedo con toda confianza esperar de él gran cantidad de luz respecto al vaishnavismo“. Con esta clase de pensamientos en su mente, Lahiri Mahasaya ofreció sus reverencias respetuosas a los pies de Śrῑ Vaishnava dāsa y le dijo: “Reverendo señor, tenga misericordia de mí”. Vaishnava dāsa le respondió, después de devolverle las reverencias a Lahiri Mahasaya: “Si usted se complace siendo misericordioso conmigo, el deseo de mi corazón podrá efectuarse”.

 En el transcurso del atardecer a la noche, todas las personas reunidas ese día, partieron a sus respectivos hogares. El lugar en donde Lahiri Mahasaya vivía se encontraba oculto en un lugar apartado de la aldea. Era también una arboleda (kunja), cuyo centro estaba ocupado por un huerto de mādhavis y una plataforma para Śrῑ Vrindadevi (Tulasῑ). Su casa constaba solo de dos cuartos uno junto al otro. El patio se encontraba delimitado por plantas de cita. Un árbol de bela y otro de nim, aunados con plantas florales, le daban cierto encanto al bosquecillo.

 Mādhava dāsa Bābaji, era el vicario (adhikari) del kunja. Este bābaji al principio había sido en verdad una buena alma. Pero su naturaleza vaishnava había sufrido un gran deterioro debido a los efectos negativos de malas asociaciones. Sus prácticas devocionales se habían visto grandemente impedidas a causa de vicios contraídos por las compañías equivocadas. Así mismo, la intolerable comodidad en su forma de vivir le trajo dificultades monetarias que le impedían desahogar sus gastos. Solía practicar la mendicidad indiscriminadamente (prohibido por las escrituras) y alquilaba uno de sus cuartos para tener más dinero. Lahiri Mahasaya era el inquilinoque le arrendaba.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 El sueño de Lahiri Mahasaya fue interrumpido en medio de la noche por la ponderación que hacía acerca del discurso de Vaishnava dāsa, cuando un sonido se escuchó en el patio del bosquecillo.

 Al salir de su cuarto, Lahiri Mahasaya se encontró a Mādhava dāsa hablando con una mujer en el patio; al verlo, la mujer desapareció mientras Mādhava dāsa permaneció en silencio, evidentemente apenado por la presencia de Lahiri Mahasaya.
Este último habló primero: “Bābaji, ¿qué es lo que pasa?”

 Con los ojos llorosos, Mādhava dāsa le respondió: “Es mi destino fatal, ¿qué otra cosa necesito agregar? Lo que he sido en el pasado y lo que soy ahora. Me siento apenado incluso de acercarme a la presencia de usted”.

 Lahiri Mahasaya dijo: “Puedo entender su posición si tan solo me establece los hechos del asunto”.

 Mādhava dāsa dijo: “La mujer que acaba usted de ver, era mi esposa durante mi vida de casado; un corto tiempo después de aceptar la vida de renuncia, ella vino a Śrῑpat Shāntipur, uno de los lugares sagrados de los vaishnavas, refugiándose en una choza construida por ella misma para tal propósito a orillas del Ganges. Muchos días pasaron de esta manera. De casualidad fui a Śrῑpat Shāntipur y al encontrármela en la rivera del Ganges le pregunté el porqué de su renuncia a la vida familiar, por lo que me dijo pude comprender que su vida terrenal había cesado de tener alguna atracción para ella, y debido a esto ahora vivía mendigando en ese lugar sagrado, después de haber sido privada del servicio a mis pies.

 Sin prolongar más esta conversación regresé a Śrῑ Godruma y me establecí en la casa de un sad gopa, encontrándomela en un lugar diferente cada día. Entre más trataba de evitar su acoso, ella me presionaba para entablar relaciones íntimas. Ahora hasta posee un āśrama (un lugar de retiro piadoso para vivir) propio en ese lugar. Y se dedica con todas sus fuerzas a traerme la ruina, visitándome a altas horas de la noche. Mi mala fama se ha difundido por todas partes y el asociarme con ella se ha reflejado en la declinación de mis prácticas devocionales, las cuales han sufrido gran impedimento. Me he convertido en un renegado entre los sirvientes de Śrῑ Krishna Caitanya.

 Desde que el pequeño Haridas fue castigado, ahora yo me he convertido en el objeto idóneo para ser sujeto del castigo. Los bābajis de Śrῑ Godruma no lo han hecho debido a su gran misericordia, pero ya no confían en mí”.

 Después de escuchar su historia, Lahiri Mahasaya dijo: “Mādhava dāsa Bābaji, ten cuidado del devenir de la maldad”. Y regresó a su cuarto. El bābaji hizo otro tanto retornando a su gadi (asiento) de ermitaño.

 Lahiri Mahasaya no pudo conciliar más el sueño esa noche. Se decía para sí: “Mādhava dāsa Bābaji se ha arruinado al quebrantar sus votos de recluso respecto a la castidad. No es adecuado para mí permanecer aquí por más tiempo, pues aun cuando esta situación no llegue hasta el punto de una auténtica mala asociación, lo que puede producir es una grave y mala reputación. Los vaishnavas puros no me tratarán ya como alguien digno de su confianza”.

 Así, a la mañana siguiente se dirigió al Pradyumna kunja y después de saludar adecuadamente a Śrῑ Vaishnava dāsa, le imploró que le permitiera residir en un pequeño cuarto localizado en el kunja.

 Cuando Vaishnava dāsa le informó a Paramahansa Bābaji de su pedido, este último le ordenó que le asignara un refugio para su estancia en un extremo del kunja. Desde entonces Lahiri Mahasaya vivió en tal refugio e hizo arreglos para obtener comida que hubiera sido ofrecida a Vishnu en la casa de algún brāhmana.




Aqui te dejo unos vídeos de Srila Bhaktivinoda Thakura lo quiero compartir con tigo espero que te gusten Namaste! 











Fuente: Srila Bhaktivinoda Thakura /en.wikipedia.org/ 
Fuente: Video www.youtube.com/
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La llave de la realización del ser - Sri Siddharameshwar Maharaj - parte 3 - Vedanta

Investigacion detallada de los cuatro cuerpos


 Capítulo III

 Durante la búsqueda del “yo”, hemos examinado los cuatro cuerpos, pero no hemos podido encontrar ni rastro de él. En efecto, el “yo”, silenciosamente, ha desaparecido más allá de los “cuatro cuerpos”, allí en donde ni siquiera existe la noción de “yo” o de “tú”. Sin embargo, no será sumergiéndonos en el silencio cómo obtendremos resultados.

 En la exposición que hemos hecho hasta aquí, los cuatro cuerpos (físico, sutil, causal y supra-causal) han sido descritos de forma superficial, y ahora, es necesario estudiar detalladamente todos sus aspectos. Mientras que el discípulo no haya comprendido bien y no haya integrado esta comprensión, no podrá alcanzar el silencio profundo. Recordemos bien que estos cuatro cuerpos son etapas que hay que franquear para alcanzar la quinta, “Nihshabda” (Silencio, donde la palabra se vuelve silencio).

 Quién avanza paso a paso, puede alcanzar la meta del viaje, pero si se salta un peldaño y pasa al siguiente, corre el riesgo de perder el equilibrio y caer hacia atrás. Así pues, solo cuando el primer cuerpo haya sido totalmente comprendido, es cuando el discípulo podrá ver lo que es el siguiente, ya que si sube los peldaños muy deprisa, caerá en la confusión.

 Siendo el mismo estado en el sueño profundo y el samadhi , o en la ignorancia y el conocimiento, la verdadera diferencia no será percibida en medio de todo este caos y el discípulo podría confundir el sueño profundo con el samadhi y la ignorancia con el conocimiento. Hay una similitud entre un trompo en reposo y un trompo que parece inmóvil debido a la velocidad, igual que entre la obscuridad total y el efecto cegador causado por una luz intensa. A pesar de la similitud de su apariencia, hay una gran diferencia entre estos dos estados, por eso es necesario ir paso a paso, para evitar toda confusión.

 Ahora, sería prudente llamar la atención del discípulo sobre otro punto. Se trata de quitar las dudas, que las aparentes contradicciones del método de exposición adoptado por las Escrituras, podrían suscitar en su espíritu.

 Primero examinemos el método adoptado por las Escrituras. Para explicar un punto al discípulo, se le describe insistiendo sobre su importancia, luego se le dice que si él lo comprende bien, recogerá el fruto. Antes de pasar al punto siguiente, se le remarca la futilidad del punto que había comprendido. Entonces se le explica la gran importancia del siguiente punto. La lógica de este método reside en el principio de que no se experimenta ninguna atracción sobre algo, si primero no se señala su importancia y si no se entrevé la tentación de una recompensa. Una vez asimilado el punto, se expone su futilidad de la misma forma y el discípulo renuncia a él automáticamente, deseoso de conocer la siguiente etapa.

 La Shruti (Vedas) tiene en consideración la sicología del discípulo y primero lo incita a trabajar por su subsistencia, diciéndole que esta es “Brahman”. Le da tiempo de cuidar de su cuerpo, insistiendo en el hecho de que el mismo cuerpo físico es “Brahman”. Ella precisa después, que sea cual sea el gozo que atraviesa al cuerpo físico, de hecho es el cuerpo sutil quien lo saborea. Este cuerpo grosero no es más que un cadáver, y un cadáver no puede gozar de nada si no contiene el cuerpo sutil. Así se demuestra la futilidad del cuerpo físico.

 Luego la Shruti da importancia al cuerpo sutil: la mente, el intelecto, la energía vital son Brahman. Después viene el cuerpo causal, más denso y más grande, que absorbe al mismo cuerpo sutil. El cuerpo causal es glorificado en tanto que Brahman, y la Shruti dice al discípulo: “Tú mismo te has vuelto el cuerpo causal”. Siendo el cuerpo causal la ignorancia original, la oscuridad total, el discípulo es forzado a continuar hacia el cuerpo supra-causal, al conocimiento del Si (Âtman), de donde emana la voz que dice: “Yo soy el testigo”.

 Después de haber desechado cada cuerpo, la Shruti afirma que todo es Brahman, pero para explicar al inalterable Brahman, Ella finge ignorancia y repite esta frase: “Ni esto, ni eso”. Lo que no es la ignorancia, es Brahman, lo que no es el conocimiento, es Brahman. Procediendo negativamente, la Shruti describe a Brahman como “Eso”, que está más allá de los cuatros cuerpos.

 Su principio es, pues, el siguiente: cuando se dice que el uno es más grande que el otro, eso no significa que es “el” más grande. Por ejemplo, si comparamos una aguja de coser sacos de Yute con una aguja ordinaria, podemos decir que es más grande, pero no puede ser más grande que una barrena utilizada para sondear el suelo… Las cualidades como “grande” o “pequeño” no son inherentes a la cosa, pues les son impuestas al compararlas con otras cosas. La misma regla se aplica aquí. Después de haber descrito cada estado como siendo Brahman, teniendo el siguiente más importancia que el precedente, el principio consiste en decir que ninguno de ellos puede ser “el” Brahman, y que Parabrahman es absolutamente único.

 Guardando este razonamiento en el espíritu, debemos comprender claramente lo que se puede describir como siendo “Brahman”, por qué se le puede describir así y hasta dónde se le puede describir. Y por fin, por qué se puede afirmar que el Brahman es esto, para negarlo después.

 Por ejemplo, a aquél que quiere cocinar arroz, se le dice que primero encienda el fuego debajo del recipiente que lo contiene, y luego que lo apague después de un cierto tiempo. El debutante puede asombrarse con esta contradicción, pero el maestro le explica que el fuego es necesario hasta que el arroz está cocido, pero que después hay que apagarlo si no se quiere que se vuelva carbón. Por esta razón es por lo que se practica un método solo hasta que el resultado es alcanzado, bajo pena de agotarse y no alcanzar nada. Así cuando el cuerpo sutil es llamado Brahman, comprendemos dónde reside la importancia de este cuerpo, luego pierde su valor en tanto que Brahman y la búsqueda de la siguiente etapa se muestra, entonces, necesaria. El precio que hay que pagar para obtener resultados no esta ligado forzosamente con el valor exacto de la cosa.

 El ser humano está enfrentado al sufrimiento, porque ha olvidado su verdadera naturaleza. Debe de liberarse de esta calamidad. Prisionero de un cocodrilo, puede escaparse adulándolo, diciéndole, por ejemplo, que su espalda es dulce, etc., pero ¿quiere decir eso que su espalda es realmente dulce? De igual manera, es solo para liberarse del dominio de los cuatro cuerpos, por lo que son llamados Brahman durante cierto tiempo. Guardando este razonamiento en el espíritu, vamos a describir los cuatro cuerpos.

Sri Siddharameshwar Maharaj - Vedanta
Sri Siddharameshwar Maharaj - Vedanta 

 La naturaleza del cuerpo físico o grosero es bien conocida. Es una masa de carne y de sangre que se puede tocar. Todo el mundo lo conoce y lo utiliza. El cuerpo físico es “yo”, las pasiones y los deseos que atraviesan este cuerpo son “míos”. El color de este cuerpo, las etapas de la infancia, de la juventud y de la vejez “me” pertenecen. Lo que rodea a este cuerpo, la casta, la religión, la casa, los bienes y las riquezas también son “mías”. Cada ser humano ha aprendido esta lección en el curso de numerosas vidas y se la conoce de memoria. De hecho, esto está tan anclado en él, que incluso en sueños os diría que es fulano o mengano. Por tanto no es necesario repetírselo, pues está profundamente anclado en él. Todo ser humano está sólidamente arraigado en el plano del cuerpo físico. El estado de este cuerpo es el de “vigilia”, compartido entre olvido y memoria. La cualidad “rajas guna ” predomina en este cuerpo. Esta explicación debe de ser suficiente para la comprensión del cuerpo físico.

 Pasemos ahora a la etapa siguiente, es decir al cuerpo sutil. Es un conjunto compuesto por los sentidos, la mente, el intelecto, el soplo vital(Prana) y el ego o Antahkarana, el cual crea un falso mundo mental cuando el mundo desaparece al cerrar los ojos. Profundizando en el tema, nos damos cuenta hasta qué punto el cuerpo sutil es algo extraño. Todos los movimientos del cuerpo físico son comandados por el cuerpo sutil que produce toda clase de informaciones contradictorias. Oscila sin parar entre la determinación(sankalpa) y la duda(vikalpa), su estado es el del sueño. La memoria continua es el signo del cuerpo sutil y la cualidad “sattva guna ” predomina en este cuerpo.

 Después de haber sido introducido en este nivel, el discípulo se identifica con el cuerpo sutil. Cuando un pie se ha apoyado en un escalón, el otro pie puede dejar el anterior, así el cuerpo físico es abandonado y el discípulo debe desapegarse de él. Cuando salimos de los límites de un país, franqueamos la frontera de otro país y nos movemos por este nuevo país dejando detrás el otro. De igual manera, para comprender esta nueva etapa del cuerpo sutil, es imprescindible dejar atrás el cuerpo físico o grosero.

 Esta tarea no es tan fácil como parece, ya que para franquear todas estas etapas, el ser humano solo dispone de dos soportes. El primero es el del aprendizaje y el segundo, la puesta en práctica de lo que ha aprendido. Pasar del cuerpo físico al cuerpo sutil significa “transcender” el cuerpo físico. Cuando se abandona la identificación al pequeño cuerpo físico, se toma posesión del cuerpo sutil, y es, solo entonces, cuando el cuerpo sutil es aceptado como “yo”. Este “yo” ya no mantiene una relación con el cuerpo físico y las variantes que afectan a este último ya no son “mías”. Ninguna cualidad del cuerpo físico me pertenece, pues yo soy el cuerpo sutil.

 “Yo” soy la mente y el intelecto. Si el discípulo profundiza en esto, se establece firmemente en la segunda etapa y pierde todo sentimiento de propiedad hacia su cuerpo físico, entonces se vuelve indiferente al estado de este cuerpo y de sus condicionantes.

 La tercera etapa es el cuerpo causal o ignorancia, es un estado de puro olvido, su cualidad es “tamas ”. En este estado no existe el pensamiento de bienestar, ni siquiera el del cuerpo físico ni del sutil, no hay conocimiento de ninguna cosa. Así es el cuerpo causal, es un estado parecido al sueño profundo(sin sueños) pero que no es el sueño profundo. Es importante comprender este estado. Los que han experimentado el principio “cero” del cuerpo causal (donde no existe nada, que es puro vacío) regresan después de haber alcanzado este punto diciendo: “Más lejos de esto no existe nada”. Desde el punto de vista de los filósofos occidentales, se trata del estado de “lo incognoscible”. Este estado sin pensamientos, ni deseos, libre de toda duda es el “samadhi ” y “Nirvikalpa Brahman” (el Brahman sin atributos), pero cuando este vacío es alcanzado, existe el riesgo de ilusionarse y decir: “Hoy he comprendido a Brahman”.

 El estado de vacío o de puro olvido es ese intervalo entre dos pensamientos, justo antes de que un nuevo pensamiento aparezca, o ese intersticio entre el estado de vigilia y de sueño profundo. Este estado de “estar totalmente en blanco, sin recuerdo” es llamado “Anandamayakosha ” por la Escrituras. En el estado del cuerpo causal, la lucha, la confusión y el flujo incesante de los pensamientos han desaparecido. Comparando este cuerpo con los otros dos, la paz predomina en él y el discípulo se sumerge en el gozo, pero no debe de olvidar que no es la paz última, la plenitud real. 

 El cuerpo causal es el estado natural de los dioses, de los demonios y de los seres humanos y su característica principal es el vacío, el olvido total. El sueño profundo sin sueños solo se da cuando hay “olvido”, y si decimos: “He dormido, pero puedo recordar algo”, eso es lo mismo que decir: “No he dormido”, pues estar en sueño profundo significa no recordar nada. “Dormir” estando en estado de vigilia, quiere decir entrar dentro del cuerpo causal, que es el estado natural del hombre. No “saber” nada es este estado.

 Ni los mismísimos grandes eruditos comprenden la naturaleza humana y aun menos la naturaleza divina. Para explicar este estado vamos a estudiar este intervalo o pausa. Si existe alguna cosa difícil, es el establecerse bien en este estado de “vacío”, “de olvido total”; el discípulo deberá hacer un gran esfuerzo para llegar a él. En el intervalo entre dos estados, no hay otra cosa más que la “consciencia pura”. 

 En el estado de “Mouni” (hombre silencioso) la palabra no aparece, y si surge es sin su significación; no hace más que insinuarse. Cuando la palabra aparece y se le autoriza a imprimir su sentido en el corazón, nace el mundo. Si se la deja pasar sin permitirle que imprima su sentido en la mente, significa la supresión del mundo. Cuando la mente ya no es alimentada por la palabra, no queda más que la pura energía de la consciencia y la experiencia continua de este estado es lo que se llama “el estado de silencio”.

 El discípulo que ha puesto el pie en el peldaño de la tercera etapa, después de haber franqueado la primera y la segunda, siempre tiene la impresión de que es un estado de puro vacío, aunque se le haya dicho que es el estado de la pura consciencia. Tomando este “vacío” por el Brahman, es incapaz de ser el testigo de este vacío, pero se dirige hacia la cuarta etapa y si se vuelve para ver la tercera, no verá nada. Se preguntará cómo su Maestro ha podido guiarle hacia una etapa que no existe. De hecho cuando la pura consciencia es conocida, no puede existir señal de lo que se llama ignorancia. No se puede comprender lo que es el estado del olvido total, pues en él, no aparece ninguna modificación en el mental, salvo el de la pura consciencia.

 La consciencia o conocimiento se presenta al discípulo de dos maneras. La primera ocurre cuando un objeto se presenta en la consciencia, es la consciencia objetiva. En el segundo caso, no se presenta ningún objeto en la consciencia, entonces se trata de la “pura consciencia”. Estas son las dos modificaciones mentales que se presentan al discípulo y de su punto de vista, la palabra “ignorancia” o “vacío” no tiene sentido. El olvido total no puede existir para él, ya que todo lo que es, es consciencia, que puede ser con o sin objeto. Presentar el estado del cuerpo causal como siendo ignorancia, vacío, estado de olvido total en donde nada puede captarse, es el hecho de la pura consciencia.

 Para explicar a sus alumnos, que un punto no tiene ni longitud ni espesor, el profesor pinta con una tiza en la pizarra un punto, que tiene longitud y espesor. Y esto aquí es igual, y si no se procede de esta forma, la próxima etapa no puede ser explicada. ¿Se puede proceder de otra forma? El discípulo debe de tener una gran fe en su Maestro y aceptar totalmente que existe un estado de puro olvido, debe proseguir sin descanso su práctica y aprender a olvidar todas las cosas. El cuerpo causal es la causa de los dos primeros.

 En un escenario de teatro, hay un telón sobre un costado por donde los actores aparecen y desaparecen. El estado natural del hombre es parecido a este bastidor, es el estado de olvido total, de ignorancia. La memoria surge de detrás del telón y luego desaparece. Cuando decimos que habíamos olvidado una cosa justo antes de recordarla, significa que esa cosa estaba en el estado de olvido total, y luego emerge de este mismo estado. Inversamente, cuando decimos que hemos olvidado alguna cosa, eso quiere decir que la cosa que estaba en la memoria ha desaparecido en el bastidor del olvido. 

 La aparición y desaparición de todas las ideas está en la matriz de este puro olvido que es uno. Es el campo común a todos los seres humanos. Todos se llaman ignorantes a causa de este estado de olvido, también se esfuerzan por sacar algunos conocimientos. Pero la mayoría de estos infortunados se dirigen hacia los conocimientos “mundanos”, y pasan de esta forma por alto el conocimiento de su verdadera naturaleza.

 Es por esta razón por lo que el Maestro dice a su discípulo: “Querido discípulo, tú no eres ni el cuerpo físico, ni el cuerpo sutil, identifícate al cuerpo causal”. El discípulo debe de sumergirse en este estado de olvido. Esto significa: “Yo no soy el cuerpo físico, ni siquiera el cuerpo sutil, por tanto todos estos sueños y estas dudas, que nacen con su contacto, no residen en mí, yo soy puro olvido, desnudo de todo concepto. El nacimiento y la muerte del cuerpo, la miseria y la tentación, el placer y la dulzura, e incluso el hambre y la sed, que brotan de la fuerza vital, nada de eso me puede alcanzar.

 Las nociones de honor y deshonor pertenecen al mental, el color de la piel al cuerpo, yo soy no-apegado. Nada puede apegarse a mí, yo soy puro Olvido”. Cuando esto está firmemente establecido en el corazón, el estado de puro olvido, libre de todo concepto y apego, se vuelve nuestra propia naturaleza despojada de todas las cualidades de los cuerpos físico y sutil. Por medio de esta práctica mental, el discípulo franquea la tercera etapa y entonces puede pisar el siguiente escalón que es el Mahakarana , o cuerpo supra-causal.

 Antes de ir más lejos, debemos precisar, que a pesar de su parecido con el sueño profundo, el cuerpo causal difiere de este. En el sueño profundo, todos los sentidos están en reposo, con la consecuente ausencia de los objetos. Todo ser disfruta de la felicidad de su propia naturaleza en este estado, pero no conoce su verdadera naturaleza. Al despertar, resume su experiencia en esta frase: “He dormido tranquilamente, no tenía consciencia de nada”. Así expresa la felicidad de su propia naturaleza, pero también su ignorancia por el tema. Solamente revela el conocimiento de su ignorancia, pues el hecho de haber tenido la experiencia de su propia naturaleza, no quiere decir que la conozca.

 Un pobre, que ignora haber heredado un tesoro, continúa mendigando su subsistencia, pues para él ese tesoro no existe. De la misma forma, cada ser humano sale y entra en su propia naturaleza, penetra en ella profundamente y tiene la experiencia de la felicidad, pero continúa ignorándola. Por esta razón el sueño profundo no puede ser un medio de conocimiento del Si. En sueño profundo el discípulo no tiene posibilidad de estudiar este estado, mientras que puede hacerlo en el estado del cuerpo causal.

 Estudiar el puro olvido significa disfrutar del estado de sueño profundo estando en vigilia. El Maestro enseña cómo llegar a esto. No es más que naciendo dentro de su especie que se puede comprender cómo el pez puede dormir en el agua, o por qué no le molesta el agua que entra en sus ojos. De igual manera, ¿cómo se puede disfrutar del estado de sueño profundo estando despierto? Esto solo es comprendido cuando uno se vuelve un verdadero “Guru Pitra” o hijo del Maestro.

 El cuerpo causal no es otra cosa que el sueño profundo. Pero lo que hemos descrito es el silencio interior, creado conscientemente durante el estado de vigilia. No es el sueño profundo que viene inconscientemente, pues en este último nada puede ser conocido. En el estado de puro olvido que es cultivado conscientemente, la naturaleza del Si es conocida. Esta es la diferencia entre el sueño profundo y el Samadhi.

 Aunque se sepa que el puro olvido no es más que el puro olvido y que nada puede ser conocido en este estado, el hecho de que el conocimiento (la consciencia) permanezca después que todo sea olvidado, no puede ser comprendido más que después del estudio de este “puro olvido”. Este estado es absolutamente real. El sueño profundo y el puro olvido son los dos el resultado de Tamas Guna (olvido, tinieblas, ignorancia).

 El análisis del carbón y del diamante revela que los dos están compuestos por carbono. Aunque eso sea cierto, no es necesario decir que existe una gran diferencia entre su valor respectivo. Si están hechos de la misma materia, ¿por qué el diamante brilla, mientras que el carbón no tiene brillo y es negro? Eso se debe a las diferentes proporciones del mismo componente: el carbono. De la misma manera, entre el sueño profundo y el estado de puro olvido, es la proporción de ignorancia la que marca la diferencia, densa en el sueño profundo y débil en el estado de puro olvido. En el momento que la profundidad del sueño profundo disminuye, se produce el despertar a la vigilia, pero el hombre, que sale del sueño profundo, aun se encuentra dentro de las brumas del sueño profundo.

 Este estado es el resultado del sueño profundo que se vuelve cada vez más superficial mientras que el despertar a la vigilia emerge. El sueño profundo es como una espesa cortina negra que recubre la luz del Si, mientras que el cuerpo causal o estado de puro olvido que examinamos, es un ligero velo transparente. La beatitud es la misma en el sueño profundo y en el cuerpo causal (estado de puro olvido), pero desde el punto de vista del conocimiento de su naturaleza, el sueño profundo es tan inútil como una relación sexual con una mujer estéril. El estudio de Anandamayakosha, o envoltura de beatitud, bajo la forma del estado de puro olvido, procura un gozo intenso, siendo esto un signo que anuncia el conocimiento de su propia naturaleza.

 Vamos a estudiar el Mahakarana o cuerpo supra-causal que viene después del estudio del puro olvido, pero antes se muestra necesaria una precisión para los discípulos que siguen la vía trazada por Bhausaheb Maharaj . En este grado puede surgir en ellos una duda, pues si el estudio del cuerpo causal significa el olvido de todas las cosas, ¿quiere decir eso que hay que olvidar también la Mantra dada por el Maestro? ¿E igualmente abandonar las formas y los colores visualizados por el Maestro? En efecto, incluso esto debe de olvidarse, pues el discípulo deberá de asegurarse, de ahora en adelante, que toda agitación mental ha cesado completamente.

 Concentrándose sobre la punta de la nariz, los ojos semicerrados, nada debe de aparecer a parte de la encantación, de los colores y las formas visualizadas en la meditación. Una vez establecido completamente en este estado, es verdad que incluso esto debe de ser olvidado. Cuando la casa ha sido limpiada, no continuáis con la escoba en la mano, también debéis dejarla. Es como disciplina que el Maestro da una Mantra al discípulo. Le da un útil bajo la forma de mantra, para limpiar la suciedad, que son la duda y la inquietud, los sueños y los conceptos acumulados en el cuerpo y la mente, vida tras vida. Así vemos hasta dónde se debe de conservar el útil y cuando es preciso abandonarlo.

Veamos ahora qué es el cuerpo Mahakarana o cuerpo supra-causal, el padre de los otros tres cuerpos.

Sri Siddharameshwar Maharaj - Vedanta
Sri Siddharameshwar Maharaj - Vedanta 

 El rey Janaka (creador, productor) era Videhi, que quiere decir sin cuerpo. Tenía una hija llamada Janaki (conocimiento). En nuestra mitología, el rey Janaka representa el cuerpo supra-causal, que es un estado de consciencia sin el cuerpo, a pesar del hecho que el cuerpo todavía existe. Es el estado de consciencia del cuerpo Mahakarana. Este es el rey Janaka. Janaki, la facultad de conocer, es creada. Aunque sea llamado cuerpo Mahakarana, si se lo compara con los otros tres cuerpos, se trata de un estado sin cuerpo, pues no tiene atributos y es no condicionado. El cuerpo supra-causal es el conocimiento o consciencia, pero eso no quiere decir que esté ausente en los otros tres cuerpos.

 La consciencia es la misma, esté perturbada o serena, siempre es pura, sea cual sea su condición, incluso cuando está totalmente sumergida en la zona pantanosa de la consciencia objetiva. La consciencia es “una”, sea cual sea su estado o condición, pero dentro de los tres cuerpos, es considerada como algo alterado o como consciencia objetiva condicionada. El cuerpo supra-causal es el estado de equilibrio referente a las cualidades (gunas), es la experiencia de la pura consciencia.

 La consciencia es una, en la ecuanimidad o en la confusión, pero un ser inexperimentado, que se identifica a los condicionamientos, verá diferencias y separaciones dentro de la misma consciencia. La dulzura de un laddú, de un jilebi o de un basundi (diferentes dulces hindús) no es debida más que al azúcar, pero a causa de su forma diferente decimos, “el laddú es dulce”, “el jibeli es dulce” y “el basundi es dulce”. Si el azúcar no es mezclado a ningún ingrediente deberemos decir sin embargo “el azúcar es dulce”. Pero si damos a alguien un laddú para hacerle descubrir lo que es el azúcar, no podrá conocer la verdadera naturaleza del azúcar.

Solo la podrá conocer si prueba el azúcar puro.

 En todos los otros estados, la consciencia siempre está condicionada, no puede ser experimentada en su estado original, mientras que la consciencia del cuerpo supra-causal brilla en su pura naturaleza. Por esta razón el discípulo debe de ser conducido hasta el cuerpo supra-causal. Una vez conocida la pura consciencia, aunque esté mezclada con otros tipos de consciencias objetivas, el discípulo sabrá discernir y no le vendrá a la mente que existe una entidad llamada mundo separada de la consciencia del Si.

 Mientras que cada estado aparece y desaparece, el testigo de este estado nunca ha aparecido y nunca desaparece. El testigo de la infancia, de la juventud y de la vejez del cuerpo físico ha sido quien ha examinado todos los sueños y dudas del cuerpo sutil. El mismo testigo también ha visto el cuerpo causal, donde no existen sueños ni dudas. Aquél que ha sido testigo de todos estos cuerpos (o envolturas), está despierto siempre.

 Una mujer tenía la extraña particularidad de dar a luz hijos que morían siempre antes de haber podido conocer a su madre. Nunca veían la cara de un hermano o de una hermana, pues ya estaban muertos. Ella tuvo varios hijos que morían todos de la misma manera. La mujer era siempre la misma después de haber enterrado a sus hijos. Ni uno solo de ellos había podido ver la cara de otro, pero la madre había visto la cara de todos y se recordaba de cada uno de ellos. Los cuatro cuerpos han nacido del cuerpo supra-causal, bajo la forma de Mahamaya (o la gran ilusión) y ellos nunca ven la cara de los otros cuerpos ni la de su madre.

 Incluso cuando un estado penetra en otro, la consciencia, que viaja por todos, nunca es alterada. El cuerpo supra-causal es el hilo que mantiene todas las perlas del collar unidas, y aunque las perlas no se penetran unas a otra, el cuerpo supra-causal penetra todos los otros estados (vigilia, sueño y sueño profundo). En el cuerpo supra-causal el estado de consciencia es la llama del Si, la cual se descubre después de procurar que la misma ignorancia sea olvidada.

 Cuando la naturaleza de la consciencia testigo es conocida, el estado de ignorancia se desvanece completamente. Pero eso no quiere decir que la apariencia de lo que es visto, manifestado, desaparezca igualmente, solo cambia la actitud del discípulo. Gracias a su intensa búsqueda, experimenta todo lo que ve y todo lo que aparece en tanto que consciencia. En el momento en que comprendemos que la joya solo es oro, el objeto en si mismo no es destruido. De la misma forma, una vez que el Señor del universo es conocido, el universo no desaparece. A la luz de una lámpara la oscuridad se disipa, sin embargo no hace desaparecer los objetos ahora iluminados. 

 La naturaleza de los objetos se revela con la luz. Mientras que nosotros percibimos y sentimos el mundo a ciegas en la oscuridad de la ignorancia, el Maestro ilumina nuestra visión y, cuando brota la llama del conocimiento en nuestro corazón, extiende su luz alrededor de ella y la oscuridad desaparece. El mundo permanece tal cual es, mientras que su verdadera naturaleza es desvelada. Después de haber adquirido el verdadero conocimiento, nuestro punto de vista sobre el mundo cambia.

 La percepción de un espejismo es diferente según el punto de vista de un hombre o de un ciervo. Cuando una roca es calentada por los rayos del sol, las ondulaciones del vapor que se elevan, parecen, para quien las observa, un arroyo de agua. Esta ilusión se llama espejismo. En Marathi el espejismo se llama mrugjala (el agua del ciervo). El ciervo, ilusionado por el espejismo del agua, se precipita para saciar su sed, creyendo que es verdaderamente agua. Cuando se da cuenta que no hay agua, queda decepcionado. Esta es la actitud del ciervo que toma como agua la apariencia de agua. Mientras que el hombre, comprendiendo que se trata de una espejismo, no le hace caso y por tanto no es decepcionado. Esto se debe al intelecto humano. Desde el punto de vista del sol el espejismo no existe. Entonces, ¿de dónde viene esta apariencia del espejismo?

 La actitud del hombre ordinario, la del aspirante y la del Siddha , u hombre liberado, son diferentes. El hombre ordinario no se entrega más que a las tareas prácticas, pues considera que el mundo es real. El aspirante, que realiza el conocimiento del Sí, ve el mundo como una ilusión, una apariencia, mientras que el hombre realizado, aquél que es uno con el Si y el Todo, no ve, en absoluto, el mundo .

 En la primera parte de la exposición, hemos estudiado los cuatro cuerpos, desde el cuerpo físico o grosero al cuerpo supra-causal. Entrando dentro del cuerpo supra-causal, el aspirante no puede ser llamado Siddha, aunque haya obtenido el conocimiento del Si, pues aun no es más que un sadhaka , solo un aspirante. El ser liberado reside más allá del cuerpo Mahakarana o supra-causal, dentro del campo de Vidjnana (Conocimiento de la Realidad). Este tema no lo vamos a tratar ahora, mejor vamos a estudiar el Mahakarana o cuerpo supra-causal de forma detallada.

 Hemos dicho que el cuerpo supra-causal es la supresión del estado de ignorancia, pero la ignorancia o el estado de puro olvido no existe más que en relación con el cuerpo físico y el cuerpo sutil, y por tanto, no tiene existencia propia. Su existencia relativa debe anularse por la adquisición del conocimiento, aunque sea ridículo decir que “lo que no existe” debe de ser destruido. Rama tiene un aro, Govinda no lo tiene, ¿acaso la ausencia de un aro denota la existencia de alguna cosa llamada aro? No. Exactamente de la misma manera, el estado de puro olvido, que no existe, solo ha aparecido en relación con el cuerpo físico y sutil, es, pues, un estado imaginado. 

 Samartha Ramdas, en su obra monumental, “Dasbodh”, ha demostrado que “este estado de ignorancia bajo la forma de puro olvido es un estado en el que lo que no era se vuelve no-existente”. ¿Existe verdaderamente el estado de conocimiento del Si? El testigo de la ausencia de los sueños y de las dudas, como en el estado de puro olvido y el que sabe que estos no existen, es Dnyanadeva, el Señor del conocimiento, el testigo de la disolución de las modificaciones de la consciencia. El preside el cuerpo supra-causal. Este conocimiento o consciencia observadora, no obstante, es un parásito de la pura naturaleza del Si, que no es más que un remedio para la ignorancia del cuerpo causal.

 En el momento que la consciencia observadora abandona el cuerpo y el estado causal, comienza a mirarse a si misma. La observación de su propio Si, no puede llamarse estado de testigo, ya que solamente cuando olvida su Si y ve alguna cosa diferente de él, que el observador puede ser llamado “testigo”. Cuando comienza a verse a él mismo, permanece en esta consciencia. Esta consciencia es de la naturaleza del Absoluto.

 En esta soledad, hay un gusto por repetirse “Aham Brahmasmi, Yo soy Brahman”, pero incluso esta consciencia con esta voz, que se eleva del interior, se encuentra presa y apegada al cuerpo supra-causal. Este “Aum” (Om) es la gran ilusión, Mahamaya, que pertenece a los tres gunas (los tres constituyentes de la naturaleza original) y para desembarazarse definitivamente de la gran ilusión, este murmullo debe de desaparecer también. “Yo soy Brahman”, esta clase de “Yo” sobrepuesto a la naturaleza del Sí (Yo o Âtman), realmente es la ausencia de ego o de un si separado, pues este “yo” sutil es parecido a una partícula de sal dentro de la leche y por tanto debe de ser suprimido.

 Tomar lo falso por lo verdadero es una actitud malsana, mientras que discernir lo verdadero de lo falso es la actitud justa. El cuerpo físico es “yo”, el cuerpo sutil es “yo”, y el cuerpo causal es también “yo”. Mientras que el hombre mantenga su ego en estos tres cuerpos, se trata de un orgullo malsano, pero cuando este conocimiento que considera “yo” es tenido como Brahman, puede ser llamado “sin ego”, porque este sentimiento de ser está dentro de la verdad. Esto es exacto, pero si la verdad canturrea sin cesar: soy verdad, soy verdad, entonces se eleva la duda sobre lo que él llama verdad. Si un brahmán repite a alguien que le escucha: “¡Yo soy un brahmán, yo soy un brahmán!”. Aquél que lo escucha, pensará: “Si este hombre es un brahmán, ¿por qué lo repite tanto? Seguro que debe de ser de una casta inferior”.

 De la misma manera, la repetición de la fórmula “Yo soy Brahman”, parece demostrar, que esta consciencia del cuerpo supra-causal no está liberada de la duda en cuanto a su propia naturaleza. Desde este punto de vista, incluso la memoria de “Yo soy Brahman”, que recuerda al hombre su Si, debe de ser borrada. La consciencia del cuerpo supra-causal, de esta manera, se estabilizará en un estado que no es ni la memoria ni el olvido. Entonces el aspirante estará en la naturaleza de la Pura Consciencia y de la pura felicidad.

 Si se la considera nuestra experiencia física cotidiana, estamos en un estado natural sin recuerdo ni olvido. Se puede hacer esta experiencia: “¿Me he olvidado de mí mismo?” o ¿me recuerdo de mí mismo? ¿Alguien ha intentado probar de esta forma su existencia? Nosotros no nos olvidamos de nosotros mismos nunca y tampoco es necesario acordarse de uno mismo. Estamos en este estado natural que está más allá de los estados de recuerdo y de olvido. Es nuestra verdadera naturaleza real. El recuerdo y el olvido siempre conciernen a algo que no es nosotros mismos. A partir de esta verdad, podemos decir que todo lo que es olvidado o recordado no es “yo”.

 Deberéis estar firmemente convencidos de que, lo que se puede recordar o lo que se puede olvidar, en absoluto sois vosotros mismos. Cuando no hay memoria ni olvido de uno mismo, sino solamente el hecho de ser Uno mismo, es lo que se llama “Iluminación de Si mismo”. No sois el cuerpo físico, tampoco el cuerpo sutil, ni el cuerpo causal, sois de la naturaleza de la consciencia del cuerpo supra-causal (el conocimiento “Yo soy”).

 Por el método de eliminación, que acabamos de ver, el aspirante ha adquirido la convicción de que su verdadera naturaleza es la pura consciencia “Yo soy”. Las Escrituras (Shruti) considerando los cuatro cuerpos, proceden ahora por deducción. Hasta aquí ha sido demostrado que no sois los tres cuerpos, y volviendo atrás, las Escrituras declaran que todo esto no eres tú y que toda apariencia visible, es decir el mundo, es el juego de tu consciencia.

 La demostración es la siguiente: una cosa producida es parecida a la cosa de donde proviene. Por ejemplo, el hielo siempre es agua, pero para aquél que mira superficialmente, el agua es líquida y el hielo es sólido. El agua no tiene forma, pero el hielo sí, sin embargo son una sola y misma cosa. El mundo y su Señor (Dios) son uno, es el mensaje de los Vedas. La tierra, el agua, el fuego (la luz), el aire, el cielo, parecen diferentes desde el punto de vista físico, pero eso es debido a sus diferentes combinaciones. Igual que el hielo al fundirse se vuelve agua, la tierra se disuelve en el agua, el agua se evapora con el calor o la luz, el calor(fuego) reside en el aire y se funde en el cielo hasta desaparecer en él. Debido a que el Si es la matriz de los cinco elementos, todos desaparecen en el Si. 

 Si todos estos principios fueran diferentes, no se disolverían nunca el uno en el otro, pero ya que pueden ser disueltos sin que quede ningún residuo, los cinco elementos, el cuerpo físico y el cuerpo sutil, únicamente son el Si. El Si se manifiesta en una gran variedad de especies y de caracteres. Cuando un pintor pinta diferentes elementos como: un árbol, una vaca, un río, el cielo, Dios, los demonios y los seres humanos, todo está pintado con una sola y única cosa llamada pintura. De igual manera el espectro del mundo con su infinidad de variadas formas, no es otra cosa que la pura consciencia (el Si). Es la conclusión convincente del método deductivo.

 Aquí es preciso decir, que no es importante que se adopte el método de eliminación, el de la deducción o cualquier otro método que podría parecer contradictorio, pues la finalidad es la de dispensar el conocimiento del Si. Cuando los estudiantes resuelven un problema de matemáticas con métodos diferentes, solamente importa que la respuesta sea buena. Solo cuenta el resultado, el método es secundario. Las Escrituras (Shruti) han aceptado cualquier método que podría explicar al aspirante la naturaleza de su Si verdadero.

Sri Siddharameshwar Maharaj - Vedanta
Sri Siddharameshwar Maharaj - Vedanta 

 Sin embargo, una dificultad aparece cuando se quiere probar la naturaleza idéntica del agua y del hielo, del mundo y de Dios, del oro y de la joya. A través del método de la deducción, aunque el oro y la joya tienen la misma naturaleza, hasta que el joyero no trabaje el oro, la joya no puede aparecer. El agua solo puede transformarse en hielo si hace frío. Aunque el mundo y Dios no son más que uno, el razonamiento presupone que ha habido una transformación de Dios y que se ha solidificado en tierra o que se ha fundido en agua, y que luego se ha vuelto fuego, étc. Esto supone que al principio Dios se ha vuelto los cinco elementos y que así se ha formado el mundo. Es el defecto del método deductivo y podemos levantar una crítica sobre este punto, pero Samartha Ramdas lo ha recusado con esta frase: “¡Oh hombre! ¿Por qué te interrogas sobre algo que no existe? El mundo no ha llegado a existir, mientras que solo el Absoluto (Parabrahman) existe”.

 Olvidarse de su Si es el nacimiento de Maya (Ma: no es, ya: que), “lo que no es” es algo que no existe. ¿Cómo describir esta mujer (Maya es de género femenino) que no existe? ¿El hijo de una mujer estéril es blanco o negro? ¿Qué edad tiene? ¿Cuál es su altura, su casta? Étc. ¿Cómo responder a estas preguntas?

 Para que un niño deje de llorar, se le dice: “Va a venir el coco”. Y se calma gracias al coco que no existe. Después le pregunta a su padre: “¿Cómo es el coco? ¿Tiene el hocico muy largo y los dientes muy grandes?”, étc. Entonces, él se ve forzado a explicar que su hocico es enorme y que sus pies llegan hasta las comarcas lejanas, étc. Se inventa todo lo que se le pasa por la cabeza, haciendo un retrato terrorífico del coco y diciendo al final: “¡Así más o menos es el coco, así que pórtate bien!” Esta clase de descripción es ideal para Maya, la ilusión. Maya, no-existente, existe y crea el mundo. Los Vedas han intentado explicar a los buscadores de verdad, según su capacidad de comprensión, cómo fue creado el mundo y de qué clase de ilusión se trata. En cierta manera las Escrituras han encontrado el origen de la ilusión y del mundo: “Esto se produce espontáneamente”.

 El razonamiento de deducción puede contradecir otra teoría. Pero en lugar de acusar a los Vedas de engaño, de decir una cosa a uno y otra cosa al otro, es más justo considerar que los Vedas han dispensado el conocimiento del Si a todos. Aspirantes y buscadores, al utilizar el intelecto a través de sus propios filtros, se equivocan al tratar de la naturaleza real de este mundo, y los Vedas han barrido esta ilusión.

 Una madre dará gachas a uno de sus hijos, mientras que a otro, que sufre indigestión, le dará una torta hecha con otra clase de cereales. ¿Diremos que esta madre es injusta? Ella sabe el alimento que conviene a cada uno de sus hijos. Podemos decir la misma cosa de los métodos utilizados por los Vedas: métodos diferentes para aspirantes diferentes. Las diferencias son de orden intelectual, pero todos sufren de la idea de lo creado, de la manifestación (Sansara ), y de la idea de que el mundo ha sido creado. Para curar esta enfermedad, los Vedas han tenido que aplicar diferentes métodos, en función de la capacidad de comprensión de los aspirantes.

 La fiebre es un único y mismo síntoma, pero el médico con experiencia dará diferente tratamiento en función del estado físico del enfermo, buscando siempre la misma meta, que es el curar al enfermo. La meta es la misma, pero los medios para llegar a ella son diferentes. Un medicamento puede ser conveniente para un enfermo, pero no para otro que tenga una condición física diferente. De la misma manera, el conocimiento dispensado a un aspirante que tenga cierta cultura, no tendrá utilidad para otro que tenga una cultura más amplia o más pobre. No hay, pues ninguna falta en los métodos adoptados por las Escrituras, la falta se encuentra más bien en el mental del aspirante. La meta de la Madre Shruti es que todos sus hijos comprendan lo que es el conocimiento del Si. El aspirante debe, pues, abandonar su actitud crítica y realizarse a través del conocimiento del Si.


 Aqui te dejo unos vídeos de Maharaj habla de conocer a su maestro Siddharameshwar Maharaj. Un satsang muy agradable. lo quiero compartir con tigo espero que te gusten Namaste! 








Fuente: Sri Siddharameshwar Maharaj/en.wikipedia.org/ 
Fuente: Video www.youtube.com/
Fuente: Video www.youtube.com/

Ilusion frente a la realidad - Sri Ranjit Maharaj - parte 3 - Vedanta

Si quiere seguir una práctica, usted tiene que seguir a alguien que sea una persona realizada. 


 Maharaj: Los métodos están llenos de frustraciones y no dan ninguna satisfacción real. La realidad no tiene ningún método. La ilusión tiene muchos métodos, muchos problemas y muchos conceptos. Para vencer a la ilusión, o a los conceptos, uno debe preguntar, «¿de dónde viene todo este pensamiento?» El pensamiento es siempre sobre otras cosas. Para conocer la realidad sin-pensamiento, no se requiere ningún pensamiento. Es donde no hay ningún pensamiento. Cualquier cosa que usted piense, sepa que no existe. Todo es Él sólo; y aparte de Él, no hay nada en el mundo. Sea cual sea el pensamiento, siempre hace de Él otro que lo que Él es. Cuando el pensamiento acaba, ¿qué acontece? Entonces usted va a cero.

 Despertar no es nada más que una comprensión total, completa. Despertar es la comprensión tajante de una cosa. La realidad no se obtiene, está aquí. Después de esta comprensión tajante, no se requiere nada.

 Mientras el cuerpo está aquí, el Santo actúa. Él llama «madre» a su madre, y «esposa» a su esposa. Pero, sin embargo, él sabe. Si alguien le pregunta, «¿cuál es su nombre?», él da su nombre; pero, sin embargo, sabe: «yo no soy esto». Se requiere esta comprensión tajante. La comprensión completa es llamada «Eso». Sea en «Eso». Sea como una hoja de loto —usted es producido en agua, vive en agua, pero usted no es tocado por el agua. Permanezca así, nada más. Una vez que usted sabe, «yo no soy esto», entonces deviene sin dudas. Mi Maestro me dijo, «después de comprender, si quieres quedarte, quédate. Quédate en la cárcel, pero recuerda, “yo no soy una víctima”». Uno no puede provocar dejar lo ilusorio tan deprisa; así pues, viva en ello; pero comprenda que «yo no soy la víctima». El ego es así; permanece en muchas figuras y maneras diferentes. Así pues, uno debe estar siempre alerta; y entonces, una vez que su comprensión es completa, no hay nada de qué inquietarse. Lo que usted ve es ilusión. Si usted comprende que «mí mismo es ilusión», entonces ¿dónde está todo? Las gentes no comprenden que la ilusión es nada. ¿Cómo puede ella bloquearle a usted? ¿Cómo puede nada bloquearle a usted?

 Lo que ve y percibe está en usted y no fuera. Usted no es el cuerpo, délo por hecho. Cuando la mente acepta un pensamiento y se apega a él, entonces todo se ve como «otro» que Él.

 En la naturaleza humana, el miedo está siempre. Todo el mundo tiene miedo, debido a que creen que «yo soy el cuerpo». La mente crea este miedo que no es nada sino su propio concepto. El miedo surge en la mente debido a la inestabilidad del mundo. El mundo cambia a cada minuto. Si usted va más allá de la ignorancia y del conocimiento, entonces no hay ningún miedo. Por ejemplo, una pantalla no tiene ningún miedo de la película debido a que la pantalla es estable. Así pues, lo que no es estable siempre tiene miedo. Su mente cambia a cada momento y no puede permanecer estable por sí misma. Si su mente conoce su propia fuente o su propio comienzo, sólo entonces puede ser feliz. Mientras hay un cuerpo, hay miedo. Si usted quiere ser sin miedo, sea lo que es sin miedo, debido a que eso no tiene fin. La realidad final no tiene fin ni comienzo, es sin límites. Es tan sutil que todos los pensamientos y conceptos desaparecen. La dualidad contiene el miedo, la unidad no tiene ningún miedo.

 Quite la espina del ego. Quite el nombre y la forma, y no hay nada. Usted ve por su propia comprensión que todo es ilusión. ¡Experiméntelo! Usted no quiere ver debido a que la mente no le deja ver. La mente es el único obstáculo que le mantiene alejado de usted. La mente dice, «esto es verdadero». Diga a la mente, «esto no es verdadero». Comprenda a la mente, y entonces ella no permanece.


Sri Ranjit Maharaj - Vedanta
Sri Ranjit Maharaj - Vedanta 

 Usted puede ver el espacio, puede observar el espacio, puede sentir el espacio, pero la realidad es más allá del espacio. El espacio es cero, donde no hay ningún silencio, ni voz, ni paz, ni ningún estado. Todo esto son cosas condicionadas. El silencio no es Él, la paz tampoco es Él. Él no tiene nada. Si hubiera tenido algo, entonces eso habría sido la realidad, y no Él. Nada puede perturbar-Le debido a que no existe. La realidad no requiere nada, pues de otro modo eso habría perturbado a esa realidad.

 Entonces, el aspirante puede preguntar, «¿qué debo hacer?» ¡No haga nada! Las palabras sólo llegan hasta el espacio. El Señor Krishna dice en la Bhagavad Gita, «ahí, de donde vienen las palabras, eso es mí Sí mismo». Eso es mi Sí mismo. En la Biblia, Cristo dice también la misma cosa, «conócete a ti mismo y conoces el mundo». Vaya adonde acaba el pensamiento, vaya a eso, y ahí es el Sí mismo. Así pues, yo lo llamo siempre, «Sí mismo sin sí mismo». La realización del Sí mismo es Sí mismo sin sí mismo. Mientras permanece «realizar», permanece el sí mismo. Los ojos han adquirido el hábito de ver lo que no es. El Maestro le lleva a eso, a la realidad, y dice, «compréndase a usted mismo». Ésta es la situación.

 Mi Maestro, Siddharameshwar Maharaj, daba primero el conocimiento, mientras que nuestros mitologistas dicen que primero se debe tener renunciación, y que después se recibe el conocimiento. Siddharameshwar Maharaj decía que la renunciación sin conocimiento es inútil. Ella deviene una esclavitud de la mente. Por ejemplo, se prepara una buena comida. Hay un olor agradable y todo el mundo quiere comer. Pero alguien dice a los demás, «no comáis». Ellos preguntan, «¿por qué no? Entonces se les hace saber que hay veneno en la comida. El conocimiento del veneno lleva a la renunciación inmediata. Así pues, si hay conocimiento primero, la renunciación debe venir automáticamente.

 Primero se requiere la comprensión mental; y después de eso viene la comprensión práctica. El talento intelectual es la cosa más grande. Sin el intelecto, uno no puede comprender. Así pues, usted tiene que comprender completamente con el intelecto, y entonces, ese conocimiento o esa comprensión se sumergirá, debido a que el conocimiento es un pensamiento. Un pensamiento bueno o un pensamiento malo, los dos son pensamientos. Así pues, el conocimiento es una espina de oro, y la ignorancia es una espina ordinaria, y ambas son esclavitud. Suponga que a sus manos se les han puesto grilletes. Los grilletes pueden ser de hierro o pueden ser de oro, pero son una prisión. Lo mismo ocurre con las espinas. Uno debe comprender y deshacerse de ellas. Es muy difícil deshacerse del conocimiento, debido a que el ego permanece donde hay conocimiento. El conocimiento es el ego, nada más. Para borrar ese conocimiento, uno debe decir, «yo no sé nada». Como decía Sócrates, «Yo sólo sé que yo no sé».

 No hay ninguna experiencia en la realidad. ¿Qué experiencia tiene usted cuando duerme profundamente? Ese conocimiento, o ese poder está aquí, y todo lo demás no es. La realidad es más allá de la ignorancia y del conocimiento. Por ejemplo, la obscuridad y la luz van juntas. Si se apaga una luz, la obscuridad está aquí; y si usted enciende esa luz, la obscuridad desaparece automáticamente. Ellas son uno. De la misma manera, el conocimiento y la ignorancia son uno. En las palabras de mi Maestro, Siddharameshwar Maharaj, «el conocimiento es la mayor ignorancia». Por medio del conocimiento nosotros conocemos eso que es nada; y éste es el truco, nada más. Uno debe conocer este truco.

 Lo que conoce usted hoy, lo que conocerá usted mañana, es lo mismo. De la misma manera, el conocimiento no cambia nunca. Debido a la ignorancia, los efectos difieren. Si usted coloca una cubierta sobre la luz, entonces habrá obscuridad; y si después quita la cubierta, entonces vuelve la luz.

 Quite el velo de la ignorancia que ha venido sobre usted. Quite la cortina de delante de la luz, y la luz está aquí. En el sueño profundo uno va a este «final». Vaya al «final» y encuentre a su Sí mismo. Encontrar significa olvidar su mente, sus pensamientos y su individualidad.

No se necesita demoler nada. ¿Por qué demoler algo? ¿Qué son estas cosas? Las cosas no vienen a inquietarle, es usted quien entra en ellas y se inquieta. Esta silla no dice nunca, «yo soy de usted». Es usted quien dice, «ella es mi silla». Así pues, ¿de quién es la culpa? No de la silla, sino de usted mismo. Usted no tiene nada que ver con ella. Usted debe ver el mundo de esa manera.

 Usted debe seguir adelante. Debe haber obstáculos, pero los obstáculos deben ser vencidos. Uno debe vencer los problemas. Un problema es un pensamiento. Desde su infancia, usted ha acumulado muchos pensamientos. ¿Quién le ha dado todos esos pensamientos? Su padre, su madre, sus amigos en su círculo. Todo ha venido a usted. Todos ellos son gentes ignorantes; así pues, ¿qué pueden darle? ¿Qué puede dar la obscuridad a la luz? ¿Dígame? Nada, ¿o no? ¿Qué puede encontrar usted en la obscuridad? ¡Nada! Todos los pensamientos, todos los hábitos no son verdaderos. Todos han venido a usted debido a la ignorancia. Vaya a la fuente de donde surgen, y se disuelven. Toda esclavitud es sólo esclavitud mental que usted ha tomado de algún otro. El dinero prestado no es suyo. De la misma manera, usted ha tomado los pensamientos de otros y los ha tomado como su propia esclavitud. ¿Cómo puede ser? ¡Deseche esa esclavitud! ¿Quién se lo impide? Dé el dinero al prestamista, y usted es libre de toda deuda. Usted tiene que ser libre de la deuda.


Sri Ranjit Maharaj - Vedanta
Sri Ranjit Maharaj - Vedanta 

 ¿Cómo puede usted saber cuándo ha encontrado a un Maestro? No hay pruebas ni estadísticas. Lo que hay escrito en los libros de conocimiento por muchos Santos y personas experimentadas, debe ser experimentado por usted. Un Maestro dice, «esto es sal». Los libros también describen la sal. Póngala en su boca y vea por usted mismo si es salada. Lo que dice el Maestro, usted debe experimentarlo. Usted sólo puede descubrir «saboreando».

 Cuando el Maestro le enseña, usted puede obtener la experiencia. Nada es imposible en el mundo. Usted es Él; así pues, ¿qué es imposible? Pero usted no comprende esto, no lo toma en serio. Debido a la identificación con el cuerpo y mente, usted dice que usted no es perfecto. Todo desaparece en el sueño profundo; así pues, ¿por qué no puede ir al fin de usted mismo? ¿De dónde viene este poder? Encuentre la fuente, y eso es su Sí mismo. Uno puede comprender la realidad final si el Maestro le da la dirección verdadera. Si la dirección es falsa, usted no puede llegar al destino. El Maestro debe ser perfecto; sólo entonces puede mostrarle la senda a la realidad.

 Todos quieren ser un Maestro. Incluso entre dos muchachos, siempre hay uno que será el Maestro del otro. Esa es la naturaleza del poder que hay dentro del hombre. Si usted experimenta por usted mismo lo que dice el Maestro, si puede verificarlo, entonces es verdadero. De otro modo, la separación entre Maestro y aspirante permanece. En la verdad no hay ninguna dualidad entre ellos. Así pues, la cuestión del miedo no existe. Cuando eso está plenamente satisfecho y hay la sensación de que no queda nada que adquirir en el mundo, entonces uno se siente completamente en paz. Esa satisfacción viene a usted. Uno debe experimentar por sí mismo y después hablar; de otro modo, se debe guardar silencio.

 La fe se requiere hasta la comprensión sólo. Después, ya no se requiere ninguna fe. Suponga que usted tiene seis millones de dólares en el banco, y que yo le digo, «tenga fe». ¿Hay algún significado en eso? Usted dice, «no, yo sé que los tengo». Una vez que usted comprende, una vez que viene la comprensión tajante, entonces no se requiere ninguna fe. Pero para tener fe, el ego debe ser sometido. El niño pequeño tiene mucha fe en la madre; así pues, la madre hace todo por él. Antes de que llore, ella le da leche, y todo. Suponga que la madre se cae con su hijo. Cuando se levanta, primero mira si su hijo tiene algún daño. De la misma manera, el Maestro es también así. Cuando uno tiene fe, el Maestro sabe. Todas las incomprensiones y dudas de los aspirantes son aclaradas por él. Usted sólo tiene que conocerse a usted mismo. Usted sólo se representa bien o mal a usted mismo. Si esa comprensión no viene, entonces el ego permanece.

 Hay un dicho en la India, «con un poco de jengibre, no se puede poner una tienda de ultramarinos». Muchas gentes hablan de Dios, aunque no conocen a Dios. ¿Por qué? Porque siempre se están moviendo en la dirección opuesta de Él. Si usted quiere ir a las montañas del norte, y va hacia el sur, ¿cómo puede llegar a las montañas? ¿Dónde está Dios y Quién es Dios? ¡Uno debe saber que Él no está fuera, sino dentro de uno! Los pensamientos se dirigen de modo natural hacia fuera; deben volverse hacia el Sí mismo con la ayuda del Maestro.


Sri Ranjit Maharaj - Vedanta
Sri Ranjit Maharaj - Vedanta 


 Encuentre quién es usted. Cuando todos los pensamientos acaban, Él es. Olvide todo lo que ha aprendido hasta ahora; entonces Él es. De esta manera, uno está en paz. La paz viene de dentro de nosotros mismos. Cristo dice, «conócete a ti mismo y conocerás el mundo». Cuando usted va al verdadero fin de usted mismo, la cuestión de la paz no surge. No queda nada; usted es usted mismo.

 Comprenda por usted mismo que la muerte es nada. Sepa que, «yo soy sin nacimiento, yo soy sin muerte, yo no he recibido el nacimiento nunca y nunca moriré». Quítele a la serpiente el diente venenoso y juegue con ella. Usted sabe entonces que no le hará ningún daño. La muerte es nada. Cada día, cuando usted se duerme, es como una muerte pequeña. ¿Por qué tener miedo? No hay nada. Todo es ilusión. Mantenga su mente sólo en ese estado sin miedo. Como se quita el diente venenoso, de la misma manera, ¡juegue con el mundo, juegue con la ilusión!; no hay ningún mal en ello. Ello no afectará a su mente. ¡Viva sin miedo!; sabiendo que «yo soy ese poder real» no hay ninguna muerte, ningún miedo. ¡No hay nada! ¿Qué podría hacerle daño?

 Yo puedo decírselo, pero es usted quien tiene que quitar la espina. Ella no existe, délo por hecho. Ella no existe, pero usted siente su existencia. La dificultad es que no la deja en paz. Usted tiene miedo de lo que acontecerá. No va a acontecer nada. Hasta ahora no ha acontecido nada; así pues, ¿qué va a acontecer ahora? Así pues, para quitar la espina del ego, diga siempre, «yo no sé nada, yo no veo, yo no oigo, yo no como, yo no duermo, yo no camino, yo no hago nada». Entonces, «yo» no es y el ego debe partir.

 Uno debe ser valiente para vivir verdaderamente. Cuando usted es valiente, el miedo no permanece. Sea valiente y tenga fe en el Maestro. Haga lo que él dice, debido a que usted y Él son uno. Deshágase del velo. Es fácil dejar eso que es nada, pero es difícil ver eso que está presente y que usted ha olvidado. Hay una costumbre india en la que se distribuyen dulces a todos los parientes el día trece después de la muerte. ¿Cuál es el significado de esto? El significado es: «la persona no ha muerto, no muere nunca».


Aqui te dejo unos videos de Sri Ranjit Maharaj lo quiero compartir con tigo para tu practica meditativa espero que te guste Namaste! 











Fuente:  Sri Ranjit Maharaj /en.wikipedia.org/
Fuente : video www.youtube.com
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