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Les enseñaré una manera muy fácil: hagan su trabajo pensando que el trabajo también pertenece a Dios. No fijen su mente en la tarea, pensando "es mi trabajo". Piensen que todas las acciones que hacen, las hacen para Dios. Ofrézcanlo todo a Sus Pies. Crean, y díganselo a ustedes mismos, "todo lo que hago lo hago por amor a Dios".
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Técnicas de Meditación del sendero del Kriya Yoga - Yogananda

El sendero de meditación del Kriya Yoga



Mediante el uso de la precisa ciencia de la meditación conocida durante milenios por los sabios y yoguis de la India y, también, por Jesús, todo buscador de Dios puede expandir la capacidad de su conciencia hasta hacerla omnisciente y recibir dentro de sí la Inteligencia Universal de Dios.

Sabiduría, creatividad, seguridad, felicidad, amor incondicional… ¿es posible realmente encontrar eso que nos aportará un gozo auténtico y perdurable?

Experimentar la divinidad en el interior del alma, reivindicar el gozo divino como nuestro propio gozo…, eso es lo que nos brindan las enseñanzas de Paramahansa Yogananda sobre Kriya Yoga a cada uno de nosotros.

La sagrada ciencia del Kriya Yoga consiste en unas técnicas avanzadas de meditación cuya práctica fiel conduce a la unión con Dios y a la liberación del alma de todo tipo de esclavitud. Es la técnica regia o suprema de yoga, la unión divina.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

Técnicas de meditación 

Paramahansa Yogananda proporciona una descripción del Kriya Yoga en  Autobiografía de un yogui. La técnica exacta se da a los estudiantes de las Lecciones de Self-Realization Fellowship tras un período preliminar de estudio y práctica de las tres técnicas preparatorias que enseñó Paramahansa Yogananda.

Tomadas en conjunto como un sistema completo, dichas técnicas brindan al practicante la posibilidad de obtener los beneficios más elevados y alcanzar el objetivo divino de la antigua ciencia del yoga.


1. Ejercicios Energéticos: 

una serie de ejercicios psicofísicos desarrollados por Paramahansa Yogananda en 1916 preparan el cuerpo para la meditación. Al practicarlos con regularidad, proporcionan relajación física y mental, y desarrollan una dinámica fuerza de voluntad. Haciendo uso de la respiración, la fuerza vital y la atención concentrada, esta técnica permite atraer hacia el cuerpo abundante energía de modo consciente, purificando y fortaleciendo en él sistemáticamente, una tras otra, todas sus partes. Los Ejercicios Energéticos, que se realizan en unos quince minutos, constituyen uno de los medios más efectivos para eliminar el estrés y la tensión nerviosa. Si se practican antes de la meditación, son de gran ayuda para entrar en la quietud, el interiorizado estado de conciencia.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda


2. Técnica de Concentración de Hong-So: 

Nos ayuda a desarrollar nuestros poderes latentes de concentración. Mediante la práctica de esta técnica se aprende a retirar el pensamiento y la energía de las distracciones exteriores, para concentrarlos en cualquier objetivo o problema que precise solución. Asimismo, podemos emplear esa atención concentrada para percibir la Conciencia Divina dentro de nosotros.


3. Técnica de Meditación de Om: 

Nos enseña cómo utilizar el poder de concentración en la forma más elevada, es decir, cómo emplearlo para descubrir y perfeccionar las cualidades divinas de nuestro verdadero Ser. Es un antiguo método mediante el cual se aprende a experimentar la omnipresente Presencia Divina como Om, la Palabra o Espíritu Santo que subyace en toda la creación y la sustenta. Esta técnica expande la conciencia más allá de las limitaciones del cuerpo y de la mente, permitiéndonos alcanzar la gozosa realización de nuestro potencial infinito.


4. Técnica de Kriya Yoga: 

El Kriya es una avanzada técnica Raja Yoga de pranayama (control de la energía vital) que refuerza y revitaliza las corrientes sutiles de energía vital (prana) en la espina dorsal y en el cerebro. Los antiguos videntes de la India (rishis) se dieron cuenta de que el cerebro y la espina dorsal constituyen el árbol de la vida. 

Por los sutiles centros cerebroespinales de vida y conciencia (chakras) fluye la energía que da vida a todos los nervios, órganos y tejidos del cuerpo. Los yoguis descubrieron que moviendo continuamente la corriente de vida a lo largo de la espina dorsal, hacia arriba y hacia abajo, mediante la técnica especial de Kriya Yoga, es posible acelerar enormemente la propia evolución espiritual.

La práctica correcta del Kriya Yoga conduce naturalmente a que la actividad normal del corazón, de los pulmones y del sistema nervioso sea realizada con mayor lentitud, lo que da origen a una profunda calma interior del cuerpo y de la mente, y libera la atención de la turbulencia habitual de los pensamientos, emociones y percepciones sensoriales. En la claridad de esa serenidad interior, se experimenta una paz cada vez más profunda y se va uno armonizando con la propia alma y con Dios.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda


Fuente: Texto: www.yogananda-srf.org
Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org

La Relación Gurú-Discípulo - Yogananda


 Denver (Colorado), 1931 El papel del gurú


Un verdadero gurú no es un instructor espiritual común; se trata más bien de aquel que ha alcanzado la unión con Dios y que, por lo tanto, está capacitado para guiar a otros hacia esa meta.

Las escrituras sánscritas describen al gurú como el disipador de la oscuridad (gu, oscuridad, y ru, aquello que disipa). El papel del gurú consiste en ayudar a sus discípulos a encontrar la libertad en Dios a través de un lazo espiritual muy personal entre gurú y discípulo; se trata de la unión entre los leales esfuerzos espirituales del discípulo y las divinas bendiciones otorgadas por el gurú. 

En el Bhagavad Guita, Arjuna se presenta como el símbolo del devoto ideal, del discípulo perfecto. Cuando los estudiantes de las Lecciones de Self-Realization Fellowship reciben la iniciación en Kriya Yoga, se convierten en discípulos de Paramahansa Yogananda y su sucesión de Gurús.

Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

 El último en la sucesión de Gurús de SRF

Antes de su fallecimiento, Paramahansaji expresó que era el deseo de la Divinidad que él fuese el último en la sucesión de Gurús de Self-Realization Fellowship. Ningún discípulo o líder de su sociedad asumirá jamás el título de gurú.

Este mandato divino no es único en la historia de la religión. Después del fallecimiento de Gurú Nanak, el gran santo que fundó el sijismo en la India, se siguió con la sucesión tradicional de gurús. El décimo de la línea declaró que él sería el último y que, en lo sucesivo, las propias enseñanzas deberían ser consideradas como el gurú.

Paramahansaji aseguró que, después de su deceso, continuaría trabajando a través de la sociedad por él fundada: Self-Realization Fellowship/Yogoda Satsanga Society of India. Él dijo: Cuando me haya ido, las enseñanzas serán el gurú. Por medio de las enseñanzas, estarás en sintonía conmigo y con los Gurús que me han enviado.



Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda


Autobiografía de un yogui


Autobiografía de un yogui es una de las obras clásicas de la literatura espiritual más aclamadas internacionalmente. El relato que realiza Paramahansa Yogananda ―mundialmente reconocido como el padre del yoga en Occidente― de su propia vida ha conmovido el corazón y la mente de millones de personas en todo el mundo. 

Traducido a numerosos idiomas, es un auténtico embajador de la antigua ciencia del yoga originaria de la India, pues ha dado a conocer a innumerables lectores los métodos para alcanzar la unión con Dios, que constituyen la singular y perenne contribución de la India a la civilización mundial.

En 1999, un distinguido grupo de autores y especialistas de la editorial Harper Collins seleccionó Autobiografía de un yogui como uno de los 100 mejores libros espirituales del siglo.

Esta obra cumbre de la literatura religiosa, que irradia el amor, el calor humano, el gozo y la sabiduría que caracterizan a Paramahansa Yogananda, incluye capítulos que tratan sobre:

la ciencia de la meditación del Kriya Yoga;
la ley de los milagros;
la vida y la misión de Mahavatar Babaji, de Lahiri Mahasaya y de Swami Sri Yukteswar;
los encuentros que tuvo Yogananda con Mahatma Gandhi, Rabindranath Tagore, Ramana Maharshi, Lutero Burbank, Teresa Neumann y con otras ilustres personalidades espirituales de Oriente y Occidente.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

Ampliamente aclamada por la crítica cuando se publicó por primera vez, en 1946, Autobiografía de un yogui se ganó rápidamente el reconocimiento internacional como obra maestra de la literatura y como tratado fundamental de filosofía oriental.

Antes de su fallecimiento ―acaecido en 1952―, Paramahansaji revisó el texto y agregó gran cantidad de material, incluido el extenso capítulo final. Self-Realization Fellowship ha realizado desde entonces continuas reimpresiones. 

Esta obra, que constituye un best seller permanente, es uno de los libros más difundidos y respetados de entre los publicados sobre la sabiduría de Oriente, y se emplea como libro de texto y de consulta en gran número de universidades en todo el mundo.


 Aquí te dejo un vídeo es una Introducción a la Esencia del Bhagavad Gita Explicado por Paramhansa Yogananda en esta entrada a mi blog lo quiero compartir con vos espero que te guste para un mayor crecimiento espiritual!  






Fuente: Texto: www.yogananda-srf.org
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org

Kriya Yoga y Jesucristo - Yogananda

Jesucristo y el Kriya Yoga


Uno de los objetivos fundamentales de la misión de Paramahansa Yogananda era revelar la completa armonía, la unidad básica existente entre las enseñanzas del cristianismo y las del yoga, tal como fueran expresadas originalmente por Jesucristo y por Bhagavan Krishna respectivamente; y demostrar que las verdades contenidas en dichas enseñanzas constituyen los fundamentos científicos comunes a toda religión verdadera.

Para el público en general, Jesús expuso una filosofía sencilla de fe, amor y perdón. Con frecuencia hablaba en parábolas plenas de significado moral intemporal. Pero a sus discípulos cercanos les enseñó verdades más profundas, verdades que tienen cabal correspondencia con los profundísimos conceptos metafísicos de la mucho más antigua filosofía yoga.

La Segunda Venida de Cristo en su exhaustivo comentario sobre los Evangelios: La resurrección del Cristo que mora en tu interior, Paramahansa Yogananda ofrece una interpretación completa de las enseñanzas originales de Jesús, incluyendo el hecho de que impartió a sus discípulos las técnicas esotéricas de meditación yóguica.


Jesucristo y el Kriya Yoga
Jesucristo y el Kriya Yoga


Historia del Kriya Yoga
El Yoga del Bhagavad Guita


Los sabios iluminados de la India descubrieron la ciencia espiritual del Kriya Yoga en un remoto pasado largo tiempo olvidado. El Señor Krishna la elogia en el Bhagavad Guita y el sabio Patanjali habla de ella en los Yoga Sutras. Paramahansa Yogananda manifestó que este antiguo método de meditación fue conocido también por Jesucristo y por algunos de sus discípulos, como San Juan, San Pablo y otros.

El Kriya Yoga estuvo perdido durante los siglos de la edad oscura y fue introducido de nuevo en los tiempos modernos por Mahavatar Babaji, uno de cuyos discípulos, Lahiri Mahasaya (1828-1895), fue el primero en enseñarlo abiertamente en nuestra época. 

Más tarde, Babaji le pidió a un discípulo de Lahiri Mahasaya, Swami Sri Yukteswar Giri (1855-1936), que preparara a Paramahansa Yogananda y lo enviara a Occidente para entregar al mundo dicha técnica reveladora del alma.


El Yoga del Bhagavad Guita
El Yoga del Bhagavad Guita

El Yoga de Jesús

Paramahansa Yogananda fue elegido por su venerable linaje de Gurús para traer a Occidente la antigua ciencia del Kriya Yoga, y fue con este propósito con el que fundó Self-Realization Fellowship en 1920.

Accesible antaño sólo a unos pocos fieles que renunciaban al mundo y llevaban una vida solitaria como ascetas, los grandes maestros de la India han puesto hoy en día la antigua ciencia del Kriya Yoga al alcance de los buscadores sinceros de todo el mundo por medio de Paramahansa Yogananda y la organización espiritual por él fundada (SRF-YSS).




Yogananda escribió: Al otorgarme sus bendiciones antes de venir a Estados Unidos en 1920, Mahavatar Babaji me dijo que yo había sido elegido para esta sagrada misión: “Tú eres el que he escogido para difundir el mensaje del Kriya Yoga en Occidente. 

Hace mucho tiempo me encontré con tu gurú, Yukteswar, en una Kumbha Mela; en aquella ocasión le dije que te enviaría para que él te instruyese Kriya Yoga, la técnica científica para alcanzar la unión con Dios, terminará por difundirse en todos los países, y promoverá la armonía entre las naciones a través de la experiencia personal y trascendental que el hombre tendrá del Padre Infinito”.


Kriya Yoga
Kriya Yoga
Cómo aprender Kriya Yoga

El primer paso es solicitar las Lecciones de Self-Realization Fellowship. Durante el primer año del estudio de las Lecciones en el hogar, los estudiantes aprenden tres técnicas básicas de meditación  y los principios de una vida equilibrada dados por Paramahansaji.

Esta introducción gradual tiene un propósito. Así como un alpinista que pretenda escalar el Himalaya tiene que aclimatarse primero y prepararse físicamente antes de ascender a las cumbres, así también el buscador necesita un período inicial para aclimatar sus hábitos y pensamientos, preparar la mente con devoción y concentración y ejercitarse en la práctica de dirigir la energía vital del cuerpo. 

Entonces el yogui está capacitado para ascender por la autopista dorsal de la realización. Tras un año de preparación y de práctica, los estudiantes cumplen los requisitos necesarios para solicitar la iniciación en la técnica de Kriya Yoga, y establecer formalmente la consagrada relación gurú-discípulo con Paramahansa Yogananda y su linaje de maestros iluminados.

Si usted todavía no se ha suscrito a las Lecciones de Self-Realization Fellowship, en estas páginas encontrará algunas instrucciones básicas para meditar que podrá poner en práctica enseguida, y comenzar así a experimentar los beneficios que aporta la meditación.


Meditando a los pies del Gurú, Smriti Mandir, Ranchi ( India) 
La relación gurú-discípulo

Kriya Yoga es la diksha (iniciación) o bautismo espiritual de Self-Realization Fellowship. Al recibir la iniciación en Kriya, los estudiantes entran en la sagrada relación gurú-discípulo, aceptando a Paramahansa Yogananda como su gurú (guía espiritual).


Smriti Mandir Ranchi
Smriti Mandir Ranchi

Smriti Mandir Ranchi
Smriti Mandir Ranchi 

  Aquí te dejo un vídeo es una canción devocional compuesta y interpretada por Yogi Sarveshwarananda, Recuerdo de los gurus de Kriya Yoga discípulo directo de Paramahamsa Hariharananda (1907-2002) en esta entrada a mi blog lo quiero compartir con vos espero que te guste para un mayor crecimiento espiritual!  





Fuente: Texto: www.yogananda-srf.org
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org

Lecciones Self-Realization Fellowship - Yogananda


Lecciones de Paramahansa Yogananda



 Entre las obras de Paramahansa Yogananda que han sido publicadas, las Lecciones de Self-Realization Fellowship poseen la característica especial de ofrecer instrucciones detalladas sobre las técnicas yóguicas de meditación, concentración y energetización que él enseñó, entre las que se incluye el Kriya Yoga.

 La finalidad de estas técnicas sencillas, pero sumamente eficaces, es enseñarle a tratar directamente con la energía y la conciencia, permitiéndole recargar el cuerpo con energía, despertar el poder ilimitado de la mente y tomar mayor conciencia de la presencia divina en su vida.

 Las Lecciones se recopilaron, bajo la dirección de Paramahansa Yogananda, de sus escritos y de las numerosas clases y conferencias que él impartió. Además de sus instrucciones completas acerca de la meditación, en las Lecciones se ofrece orientación práctica en todos los aspectos de la vida espiritual: cómo vivir alegre y exitosamente en medio de los incesantes desafíos y oportunidades que se presentan en este mundo cambiante.

 Cada lección tiene de 6 a 8 páginas, y debería estudiarse a lo largo de una semana. El curso completo de las Lecciones dura aproximadamente 3 años y medio.



Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda


Algunos temas abordados:

Las técnicas científicas de la meditación yóguica.
Cómo incorporar a Dios en nuestra vida diaria.
La amistad: el arte de congeniar con los demás.
Cómo crear armonía en la vida matrimonial y familiar.
El desarrollo de la intuición creativa.
Encuentra tu verdadera vocación, así como el éxito y la prosperidad adecuados.
Los métodos del yoga sobre la alimentación, la curación, la relajación y el rejuvenecimiento.
Qué hacer para vivir sin miedo ni estrés.
El poder dinámico de la voluntad: cómo crear a voluntad lo que necesitas.
La vida después de la muerte.
El karma y la reencarnación.


Las técnicas de meditación son aptas para los seguidores de todas las religiones:

 Puesto que el yoga se basa en la práctica y la experiencia, más bien que en la adhesión a un conjunto específico de creencias, las enseñanzas espirituales y técnicas básicas contenidas en las Lecciones pueden beneficiar a todas las personas, con independencia de la religión que profesen. Cuando se practican con regularidad, estos métodos conducen infaliblemente a niveles más profundos de conciencia y percepción espiritual.


El Kriya Yoga

 Después de un período preliminar de estudio y práctica de las técnicas básicas, los estudiantes pueden solicitar la iniciación en Kriya Yoga. Al recibir la iniciación, establecen formalmente la sagrada relación gurú-discípulo con Paramahansa Yogananda y su sucesión de gurús.

 La técnica de Kriya Yoga se confiere personalmente durante una ceremonia especial de iniciación, y también se envía a todos los iniciados, en forma de una serie específica de lecciones impresas que cubren todos los aspectos de la ciencia del Kriya.



Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

Orientación personal y otros servicios para los estudiantes

 Los estudiantes de las Lecciones pueden ponerse en contacto con la Sede Internacional y solicitar, en cualquier momento y de forma gratuita, orientación personal sobre sus prácticas, por parte de consejeros de la orden monástica de Self-Realization Fellowship con experiencia en la meditación.

 Los estudiantes pueden también asistir a las clases sobre las técnicas de meditación que los discípulos monásticos de SRF imparten periódicamente en todo el mundo. (La admisión a estas clases sólo está abierta a los estudiantes de las Lecciones).

 Ellos reciben asimismo, a lo largo del año, cartas de inspiración y de aliento escritas por el presidente de SRF, así como boletines informativos y otras publicaciones de Self-Realization Fellowship.


 Aquí te dejo un video Self Realization Fellowship, Have a Little Faith en esta entrada a mi blog lo quiero compartir con vos espero que te guste para un mayor crecimiento espiritual. Namaste! 







Fuente: Texto: www.yogananda-srf.org
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org

¿Qué es el yoga realmente? - Yogananda

¿Qué es el yoga realmente?


 La mayoría de las personas suelen buscar la satisfacción de sus anhelos fuera de sí mismas. El mundo en que vivimos nos ha condicionado a creer que los logros exteriores pueden brindarnos lo que en realidad deseamos. No obstante, la experiencia nos demuestra, una y otra vez, que nada exterior es capaz de satisfacer por completo ese profundo anhelo de «algo más».

 Sin embargo, generalmente vivimos esforzándonos para lograr aquello que siempre parece estar casi a punto de alcanzarse. De ahí que nos sumerjamos en el «hacer» en lugar del «ser», en la acción en lugar de la percepción interior. Nos resulta difícil imaginar un estado de calma y reposo absolutos en el que los pensamientos y las sensaciones cesen el continuo movimiento de su danza. Y sin embargo, sólo en esa quietud se puede adquirir un estado de gozo y comprensión imposible de obtener de otra manera.

 La Biblia declara: «Aquietaos y sabed que Yo soy Dios». Esta breve afirmación encierra la clave de la ciencia del yoga. Esta antigua ciencia espiritual ofrece un medio directo para calmar la turbulencia natural de los pensamientos y la inquietud corporal que nos impiden conocer nuestra verdadera esencia.

Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

 Por lo general, la conciencia y la energía se dirigen hacia el exterior, hacia las cosas del mundo que percibimos mediante los limitados instrumentos de los cinco sentidos. Puesto que la razón humana depende de la información parcial —y con frecuencia engañosa— que le suministran los sentidos, debemos aprender a conectarnos con niveles más profundos y sutiles de conciencia, si hemos de descifrar los enigmas de la vida, a saber: ¿Quién soy yo? ¿Por qué estoy aquí? ¿Cómo puedo conocer la Verdad?

 El yoga es un proceso simple consistente en invertir el flujo de la energía y la conciencia —que de ordinario se encauza hacia el exterior—, lo cual permite a la mente convertirse en un centro dinámico de percepción capaz de aprehender la Verdad por experiencia directa, sin depender de los falibles sentidos.

 Mediante la práctica de los métodos específicos del yoga —y sin necesidad de aceptar nada sobre la base de una fe ciega o de una reacción puramente emocional— llegamos a conocer nuestra identidad con la Inteligencia Infinita, el Poder y el Gozo que dan vida a todo lo existente y constituyen la esencia misma de nuestro Ser.

 Muchas técnicas superiores del yoga apenas fueron comprendidas o practicadas en siglos pasados, debido a que la humanidad poseía un conocimiento limitado de las fuerzas que gobiernan el universo. La investigación científica actual, sin embargo, está modificando con rapidez nuestra concepción del mundo y de nosotros mismos. 

 El descubrimiento de que la materia y la energía son básicamente lo mismo ha hecho desaparecer el tradicional concepto materialista de la vida, ante la evidencia de que toda sustancia puede reducirse a un patrón o forma de energía que interacciona y se interconecta con otras formas. Algunos de los físicos más prestigiosos del presente van aún más allá y establecen que la base fundamental de todo ser es la conciencia. La ciencia moderna confirma así los antiguos principios del yoga que proclaman la unidad esencial de todo el universo.

 El propio término yoga significa «unión»: la unión de la conciencia individual o alma con la Conciencia Universal o Espíritu. Aun cuando muchas personas creen que el yoga consiste únicamente en ejercicios físicos (las asanas o posturas que han ganado tanta popularidad en décadas recientes), en realidad éstos sólo representan el aspecto más superficial de esta profunda ciencia cuyo objeto es el desarrollo del infinito potencial de la mente y el alma humanas.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda


El Yoga comprende varios senderos que conducen a esta meta, cada uno de los cuales constituye una rama especializada de dicha ciencia:

Hatha Yoga: es un sistema de posturas físicas, llamadas asanas, cuyo objetivo principal es purificar el cuerpo, facilitando así la percepción y el control de sus estados internos y preparándolo de manera adecuada para la meditación.

Karma Yoga: es la senda del servicio desinteresado que, sin apego a los resultados, prestamos a los demás, a quienes consideramos como parte de nuestro Ser más vasto; también implica ejecutar todas las acciones con la conciencia de que Dios es el Hacedor.

Mantra Yoga: es el método que consiste en centrar la conciencia en nuestro interior por medio de japa o la repetición de los sonidos universales de ciertas palabras raíz que representan un aspecto particular del Espíritu.

Bhakti Yoga: es la senda de la devoción y de la entrega total, mediante la cual nos esforzamos por amar y contemplar a Dios en todos los seres y en todas las cosas, rindiéndole así una constante adoración.

Guiana Yoga: es la senda de la sabiduría, que pone énfasis en el uso de la inteligencia discernidora para lograr la liberación espiritual.

Raja Yoga: es el sendero regio o más elevado del Yoga. Combina lo esencial de todas las demás sendas; fue inmortalizado por Bhagavan Krishna en el Bhagavad Guita y sistematizado de manera formal en el siglo II a. C. por Patanjali, el sabio de la India.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

 «God Talks With Arjuna: The Bhagavad Gita», de Paramahansa Yogananda El aspecto primordial del sistema de Raja Yoga que equilibra y unifica todos los enfoques anteriores es la práctica de métodos definidos y científicos de meditación que, desde los primeros esfuerzos, nos capacitan para percibir vislumbres de la meta final: la unión consciente con la bienaventuranza infinita del Espíritu.

 El procedimiento más rápido y eficaz para alcanzar la meta del yoga consiste en el uso de métodos de meditación que actúan directamente sobre la energía y la conciencia. Este enfoque directo es lo que caracteriza al Kriya Yoga, la forma especial de meditación de Raja Yoga que enseñó Paramahansa Yogananda.



 Aqui te dejo un video comienza con una transmisión Shaktipat, experimenta la quietud de un Gurú. Yogiraj expone la Sagrada Ciencia del Kriya Yoga del Mahavatar Babaji:"El Sendero del Rayo para la Realización de Dios, Ciencia y Espiritualidad Unidas" en esta entrada a mi blog lo quiero compartir con vos espero que te guste para un mayor avance espiritual. Namaste! 








Fuente: Texto: www.yogananda-srf.org
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org

Una Experiencia en Conciencia Cósmica - Yogananda

Autografía de un Yogui. 



 - Aquí estoy, Guruji. -Mi semblante avergonzado hablaba más elocuentemente que yo.
- Vamos a la cocina a buscar algo que comer. -La actitud de Sri Yukteswar era tan natural como si hubieran sido sólo horas y no días los que nos habían separado.
- Maestro, debo de haberte contrariado grandemente por mi súbita partida, con abandono de mis deberes; y he creído que estarías enojado conmigo.

 - ¡No, claro que no! El enojo viene cuando se ha contrariado algún deseo. Yo no espero nada de los demás; así que sus acciones no pueden estar en oposición con mis deseos.
Yo no te ocuparía para mis propios fines; y sólo soy feliz en tu propia felicidad.
- ¡Señor, oímos hablar del amor divino en una forma vaga, pero, por primera vez, tengo un ejemplo concreto de él en tu angélico espíritu!. En el mundo, aun el mismo padre no perdona tan fácilmente a su hijo si éste deja el negocio de sus padres sin previo aviso.

 Pero tú no has mostrado la más ligera contrariedad, aun cuando con mi marcha debo haberte causado grandes inconvenientes por todas las tareas que dejé detrás de mí.
Nos vimos uno al otro con ojos donde las lágrimas brillaban. Una oleada de bendición me cubrió. Yo sabía que el Señor, en la forma de mi guru, expandía los fuegos de mi corazón en incontenible marea de amor cósmico.
Pocos días después, por la mañana, entré a la salita solitaria del Maestro. Llevaba la intención de meditar, pero mi laudable objeto parecía estorbado por pensamientos reacios que revoloteaban como los pájaros ante el cazador.

 “¡Mukunda!” La voz de Sri Yukteswar se oía desde un balcón del interior.
Me sentí tan rebelde como mis pensamientos: “El Maestro está siempre urgiéndome para que medite”, murmuré entre dientes. “No debería distraerme, puesto que sabe para qué he venido a su habitación”.
Volvió a llamarme y yo permanecí obstinadamente silencioso. A la tercera vez, su tono de voz era imperioso.
“Señor, estoy meditando”, contesté en tono de protesta.
“Ya sé cómo estás meditando” -dijo el Maestro en voz alta-; “con la mente conturbada como las hojas bajo el vendaval; ven acá”.
Descubierto y escurrido, fuí tristemente a su lado.
“Pobre muchacho, las montañas no pueden darte lo que tú quieres”. El Maestro me habló cariñosamente. Su mirada dulce y apacible era insondable. “El deseo de tu alma será cumplido”.

 Rara vez usaba Sri Yukteswar acertijos para expresarse. Yo estaba sorprendido.
Entonces él me golpeó ligeramente, un poco arriba del corazón.
Mi cuerpo se inmovilizó completamente, como si hubiese echado raíces; el aliento salió de mis pulmones como si un pesado imán me lo extrajese. El alma y el cuerpo cortaron inmediatamente sus ligaduras físicas y un chorro flúido de luz salía de mí por cada poro.
Mi carne estaba como muerta y, sin embargo, en mi intensa lucidez me di cuenta de que nunca antes había estado tan vivo como en aquel instante. Mi sentido de identidad no estaba ya confinado únicamente a un cuerpo, sino que abarcaba todos los átomos circundantes. La gente de las distantes calles parecía moverse sobre mi propia y distante periferia. Las raíces de las plantas y de los árboles surgían bajo una tenue transparencia del suelo, y podía darme cuenta de la circulación interior de sus savias.

 Toda la vecindad aparecía desnuda ante mí. Mi visión había cambiado en una vasta y esférica mirada, simultáneamente perceptiva. Al través de mi cabeza y por la nunca veía a los hombres caminar más allá de la calzada de Rai Ghat, y hasta advertí a una vaca blanca que lentamente ser acercaba. Cuando llegó frente a la entrada de la ermita, pude verla con los ojos físicos; y cuando dió la vuelta tras la barda de ladrillos, todavía la miraba claramente.
Todos los objetos dentro del radio panorámico visual temblaban y vibraban como si fueran películas del cine. Mi cuerpo, el de mi Maestro, el patio con sus pilares, los muebles, el piso, los árboles, la luz del sol, se veían de vez en cuando como violentamente agitados mientras se fundían en un mar de luz, así como los cristales de azúcar en un vaso de agua se diluyen al ser batidos.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

 La luz unificadora alternaba materializaciones de forma; y estas metamorfosis revelaban la ley de la causa y efecto en la creación.
Un mar de gozo cayó sobre las riberas sin fin de mi alma. Entonces comprendí que el espíritu de Dios es inagotable Felicidad. Su cuerpo es un tejido de luz sin fin. Un sentimiento de gloria creciente brotaba de mí y comenzaba a envolver pueblos y continentes, la tierra toda, sistemas solares y estelares, las nebulosas tenues y los flotantes universos. Todo el cosmos, saturado de luz como una ciudad vista a lo lejos en la noche, fulgía en la infinitud de mi ser. Los preciosos contornos globales de sus masas se esfumaban algo en los extremos más lejanos, y aun allí podía ver la suave radiación nunca disminuída. Era indescriptiblemente sutil; mientras que las figuras de los planetas parecían formadas de una luz más densa.

La divina dispersión de rayos luminosos provenía de una Fuente Eterna, resplandeciendo en galaxias, transfiguradas en inenarrables auras. Una y otra vez vi estas fulgencias creadoras condensarse en constelaciones y luego resolverse en hojas de transparentes llamas. Por medio de una rítmica reversión, sextillones de mundos se transformaban en diáfano lustre; y el fuego se convertía en firmamento.

 Conocí el centro del Empíreo como un punto de percepción intuitiva en mi corazón. El esplendor irradiaba desde mi núcleo intimo hacia cada parte de la estructura universal.
El feliz “amrita”, el néctar de la inmortalidad, corría al través de mí con fluidez de azogue.
Escuché resonar la creativa voz de Dios como “AUM”1, la vibración del Motor Cósmico.
De repente, el aliento volvió a mis pulmones. Con desilusión casi insufrible, me dí cuenta de que mi infinita inmensidad se había perdido. Una vez más estuve confinado a la humillante limitación de una caja corporal, no tan cómoda para el Espíritu. Como un hijo pródigo, había huído de mi hogar macrocósmico, encarcelándome a mí mismo en un estrecho microcosmo.
Mi guru seguía inmóvil delante de mí, y mi primer intento fue arrojarme a sus santos pies en acto de gratitud por aquella experiencia en la conciencia cósmica, que tan larga y apasionadamente había buscado. Pero él me detuvo de pie y me dijo, lleno de calma y sin presunción: “No debes embriagarte con el éxtasis. Mucho trabajo hay para ti en el mundo todavía.

 Ven, vamos a barrer el piso del balcón; luego caminaremos por el Ganges”.
Traje una escoba; inferí que mi Maestro estaba enseñándome el secreto de vivir una vida equilibrada. El alma debe abrazarse a los abismos cósmicos mientras el cuerpo cumple sus obligaciones cotidianas. Cuando más tarde estuvimos ya listos para nuestro paseo, todavía me sentí en trance, en un rapto inefable. yo veía nuestros cuerpos como dos retratos astrales, moviéndose sobre un camino a lo largo del río cuya esencia parecía de purísima luz.
“Es el Espíritu de Dios el que activamente sostiene cada forma y fuerza del universo; sin embargo, El es trascendental y reposa apartado en el beatífico e increado vacío más allá de los vibratorios mundos de los fenómenos”, me decía el Maestro. “Los santos que realizan su divinidad estando aún en la carne, experimentan una parecida doble existencia. Conscientemente dedicados a trabajos terrenos, permanecen, sin embargo, sumergidos en interna beatitud. El Señor ha creado a todos los hombres del ilimitado gozo de su Ser. Aun cuando están dolorosamente aprisionados en el cuerpo, no obstante Dios espera que las almas hechas a Su Imagen puedan al final elevarse más allá de la identificación de los sentidos y se reúnan con El”.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

 La visión Cósmica me dejó indelebles lecciones. Aquietando mis pensamientos cada día, pude librarme de la ilusoria convicción de que mi cuerpo era una masa de carne y huesos cruzando el duro suelo de la materia. El aliento y la inquietud de la mente, según advertí, eran como tormentas que perturbaban el océano de la luz con oleadas de formas materiales: tierra, cielo, seres humanos, animales, aves árboles. Ninguna percepción del Infinito como única Luz puede obtenerse excepto calmando tales tempestades. A medida que silenciaba los dos tumultos naturales, podía contemplar las multitudinarias olas de la creación diluirse en un reluciente océano, lo mismo que las olas del mar y sus tormentas serenamente se disuelven en su unidad.
Un Maestro concede la divina experiencia de la conciencia cósmica cuando su discípulo, por medio de la meditación, ha fortalecido su mente a un grado en que las inmensas perspectivas no le anonadan. Tal experiencia no puede ser obtenida por la sola voluntad del intelecto, ni por la mente más amplificada. Solamente por un adecuado desenvolvimiento en la práctica de la yoga y por la vivencia devocional (bhakti), esfumado todo vapor de tristeza, ausentes de las auroras de la vana alegría se fue el espejismo del sensorio miraje.

 Amor, odio, salud, enfermedad, vida, muerte, murieron, sombras falsas, en la pantalla dual.
Olas de risa, abismos de sarcasmo, remolinos melancólicos, se mezclaron en el vasto mar de la felicidad.
Acallada ha quedado la tormenta de Maya por la varita mágica de la honda intuición.
El Universo, sueño olvidado, subconscientemente acecha listo para invadir mi recién despierta memoria divina.
Vivo fuera de la sombra cósmica que no puede existir sin mí; aunque el océano existe sin las olas, éstas no pueden subsistir sin él.

 Sueños y despertares, los profundos estados de Turia, presente, pasado y futuro no son ya para mí sino un eterno presente y un devenir por todo.
Planetas, estrellas, polvos de estrellas, tierra, erupciones volcánicas de cataclismos finales, hornazas de creación futuras, glaciares de rayos X, inundación de electrones ardientes, pensamientos de todos los hombres, pasado, presente, porvenir cada hoja de hierba, yo mismo, la humanidad, toda partícula de polvo universal, ira, codicia, bien y mal, salvación y lujuria, todo lo transmuté, todo lo asimilé en el vasto océano de sangre de mi propio único Ser.
Rescoldos de alegría que avivara mi celo encegueciendo mis llorosos ojos, ardieron en llamas inmortales de dicha, consumiendo mis lágrimas, mis límites, mi todo.

 Tú eres yo, yo soy Tú, ¡Cognoscente, Conocedor, Conocido, todo Uno! ¡tranquila, inalterable emoción, eternamente viviente, paz [siempre nueva! gozoso más allá de toda expectación imaginada, ¡Samadhi feliz! No en inconsciente estado o anestesia mental sin regreso voluntario, Samadhi extiende mi reino consciente más allá de los límites de mi marco mortal al más lejano límite de la eternidad, donde Yo, el Mar Cósmico, contemplo al pequeño yo flotando en mí.
Ni el gorrión, ni el grano de arena pasan o caen fuera de [mi visita.
Todo el espacio flota como témpano en mi océano mental, Colosal recipiente, Yo, de todo cosa hecho, por la profunda, larga y sedienta meditación enseñada por [el Maestro, viene este celestial Samadhi.

 Los móviles murmullos de los átomos se oyen; ¡la oscura tierra, las montañas y los valles, se licúan y mezclan! ¡fluyentes océanos tórnanse vapores de nebulosas! AUM sopla sobre vapores, abriendo prodigiosamente sus velos.
Los océanos aparecen revelados en luminosos electrones.
Hasta que al fin el sonido del tambor cósmico desvanece las materiales luces en rayos eternos de la omnipenetrante felicidad.
De alegría vine, por la alegría vivo, y en sagrada alegría me [confundo.
Océano de la mente, bebo todas las olas de la creación.
Los cuatro velos de sólidos, líquidos, vapores y luz, se elevan libres.
Yo mismo en todo, entro en el gran Yo Mismo; Partieron para siempre las ágiles y cintilantes sombras de la [mortal memoria.
Integro en mi cielo mental, abajo adelante y muy alto arriba.
La Eternidad y yo, un rayo unido.

 Una pequeña burbuja de risa, yo me he vuelto el mismo Mar de la Alegría.
Sri Yukteswar me enseño cómo lograr esta bendita experiencia a voluntad, y también cómo transmitirla a otros si sus canales intuitivos están desarrollados. Por meses entré en esa extática unión, comprendiendo así por qué los Upanishads dicen que Dios es “rasa”, “gozo”. Sin embargo, un día le llevé un problema a mi Maestro.
“Yo quiero saber, Señor, cuándo encontraré a Dios”.
“Ya lo has encontrado”.
“Oh, no, Señor, yo no lo creo así”.
Mi guru sonreía. “¡Estoy seguro de que tú no estás esperando a un venerable personajes, adornando un trono, en algún antiséptico rincón del cosmos! Veo, sin embargo, que tú te imaginas que la posesión de poderes milagrosos es el conocimiento de Dios. Uno puede poseer todo el universo y hallar, no obstante, que el Señor le elude. El desenvolvimiento espiritual no se mide por los poderes externos, sino únicamente por la profundidad de su dicha en la meditación.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

 “La siempre renovada alegría es Dios. El es inagotable; si continúas en tu meditación por años, El te transformará con infinita ingenuidad. Los devotos como tú que han encontrado el sendero hacia Dios, jamás sueñan con cambiarlo por ninguna otra felicidad. El es seductor más allá de cualquier pensamiento de competencia.
“¡Qué pronto nos hastiamos de los placeres mundanos! El deseo por cosas materiales no tiene límites; el hombre nunca está completamente satisfecho, y persigue una meta tras otra. El “algo más” que busca es El, el Señor, que únicamente puede proporcionarle el gozo imperecedero.
“Los deseos externos nos sacan del Jardín del Edén interno, ofreciéndonos falsos placeres que únicamente remedan la felicidad del alma, El paraíso perdido es vuelto a ganar rápidamente al través de la meditación. Como Dios es la “Eterna Novedad inanticipada”, jamás nos cansamos de El. ¿Podremos saciarnos de bendiciones, deliciosamente variadas al través de la eternidad?”.
“Ahora entiendo, Señor, por qué los santos dicen de Dios que es inalcanzable. Ni aun la vida eterna puede bastar para apreciar a Dios”.

 “Eso es cierto; pero también El está siempre cerca y querido. Después de que la mente ha sido purificada por medio de Kriya Yoga de los obstáculos sensorios, la meditación proporciona una doble prueba de Dios. La eterna alegría es una evidencia de su existencia, que nos penetra hasta los átomos. Y también en meditación uno encuentra su guía instantánea, su adecuada respuesta a cualquier dificultad”.

 “Yo creo, guruji, que tú has resuelto mi problema -y le sonreí agradecido-. Ahora me doy cuenta de que he realizado a Dios porque cuando el gozo de la meditación ha vuelto subconscientemente durante mis horas de actividad, he sido sutilmente dirigido para adoptar el curso correcto en todo, aun en sus detalles”.

 “La vida humana está sobrecargada de tristeza, hasta que no sabemos cómo armonizarnos con la Voluntad Divina, cuyo curso perfecto es con frecuencia desconcertante para la inteligencia egoísta. Dios lleva la carga del cosmos; El único amente puede dar un consejo certero”.


 Aqui te dejo dos vídeos que lo quiero compartir con vos uno es sobre Swami Kriyananda discípulo directo de Paramahansa Yogananda y otro vídeo sobre Kriya Yoga, espero que te sirva de algo para un mayor crecimiento espiritual. Namaste! 













Fuente: Texto Autografía de un Yogui. Capitulo  XIV 
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org

El Santo que no Duerme - Yogananda

Autografía de un Yogui. 



 “Por favor, permítame que marche a los Himalayas. Espero adquirir, en medio de una soledad imperturbable, una comunión divina ininterrumpida”. En cierta ocasión dirigí estas ingratas palabras a mi Maestro. Atenaceado por una de esas inexplicables desilusiones que de vez en cuando asaltaban al discípulo, sentí una creciente impaciencia con los deberes cotidianos de la ermita y los estudios en el colegio. La única circunstancia atenuante es que esta proposición se la hice a mi Maestro cuando apenas llevaba seis meses de estar con Sri Yukteswar y aún no había comprendido lo inconmensurable de su estatura espiritual.

 “Muchos hombres viven en las montañas de los Himalayas y, sin embargo, no tienen la percepción de Dios”. La contestación de mi Maestro vino lenta y sencilla. “La sabiduría se busca mejor al través de un hombre de realización, que al través de una montaña”.
Pasando por alto la insinuación clara de mi Maestro que él y no una montaña era mi instructor, volví a repetir mi súplica. Sri Yukteswar no me dió ninguna contestación y yo tomé su silencio como un tácito consentimiento, una interpretación precaria que se acepta para la propia conveniencia.

 Esa noche, en mi casa de Calcuta, estuve atareado con los preparativos del viaje.
Amarré algunos artículos en el interior de una cobija, recordando al hacerlo un bulto similar arrojado a hurtadillas por la venta de mi buhardilla, unos cuantos años antes, y pensando si este nuevo viaje, sería también sólo una nueva escapatoria de mala surte hacia los Himalayas. 
La primera vez mi gozo espiritual era exaltado; pero esa noche me sentía apenado a la sola idea de dejar a mi guru.
A la mañana siguiente busqué al pandita Behari, mi profesor de sánscrito en el Scottish Church College.
- Señor, usted me ha hablado de su amistad con un gran discípulo de Lahiri Mahasaya.
Por favor, deme usted su dirección.
- ¿Usted se refiere a Ram Gopal Muzumdar? Yo le llamo “el santo que no duerme”, pues está siempre despierto, en conciencia extática. Su casa está en Ranbajpur, cerca de Tarakeswar.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

 Le dí las gracias y tomé inmediatamente el tren para Tarakeswar. Esperaba silenciar mi conciencia obteniendo una sanción del “santo que no duerme”, para concentrarme en meditación solitaria en los Himalayas. El amigo de Behari, según supe, había recibido la iluminación después de muchos años de práctica de Kriya Yoga en las aisladas cuevas.
En Tarakeswar me aproximé a un famoso santuario que los hindúes veneran y consideran lo mismo que los católicos el santuario de Lourdes, en Francia.

 Innumerables milagros han ocurrido en Tarakeswar, incluyendo entre ellos uno hecho a un miembro de mi familia. La mayor de mis tías me dijo: “Yo me senté en el templo durante una semana, observando un ayuno completo, orando por el alivio de tu tío Sarada, de un mal crónico que le aquejaba. En el séptimo día, una hierba se materializó en mis manos. La maceré e hice un té para tu tío. Su mal desapareció inmediatamente y nunca más ha vuelto a aparecer”.
Entré a la capilla del santuario de Tarakeswar. El altar no contiene nada más que una piedra redonda. Su circunferencia, sin principio y sin fin, es una representación significativa del Infinito. Las abstracciones cósmicas no son difíciles aun a los más humildes campesinos hindúes, que han sido acusados por los occidentales de vivir de puras abstracciones.
Mi actitud en aquel instante era tan austera que no me sentí inclinado a reverenciar el símbolo de piedra. Dios debe buscarse, pensé, únicamente dentro del alma.

 Abandoné el templo sin hacer siquiera una genuflexión, y airosamente salí de él hacia la Villa de Ranbajpur. Mi llamada a un transeúnte para orientarme causó en él una larga reflexión: “Cuando llegue usted a la encrucijada de un camino, tome su derecha y siga caminando”, dijo por fin, con aire de oráculo.

 Obedeciendo sus instrucciones, vagué a lo largo de los bancos de un canal. La oscuridad se aproximaba; los suburbios del villorrio estaban llenos de luciérnagas, así como de aullidos de chacales que por ahí merodeaban. La luz de la luna era demasiado tenue para darme alguna seguridad, y así seguí tropezando durante dos horas.

 Por fin, con alegría, escuché el tintineo de un cencerro, y a mis repetidos gritos se presentó un campesino.
- Ando buscando a Ram Gopal Babu.
- Ninguna persona de ese nombre vive en esta villa. -Su tono de voz era seguro-.
Probablemente es usted un detective mentiroso.
Tratando de acallar las sospechas de su perspicacia política conturbada, persuasivamente le expliqué mi difícil situación. Entonces me condujo a su casa y me concedió su amable hospitalidad.
- Ranbajpur está lejos de aquí -me dijo-. En el cruce de los caminos debió usted tomar a la izquierda y no a la derecha.

 Con gran tristeza pensé que mi primer informante era desde luego una verdadera amenaza para los caminantes. Después de una cena con arroz, lentejas dhal y curry con papas y plátanos crudos, me retiré a una pequeña choza adjunta al huerto. A lo lejos los campesinos de la villa cantaban, acompañados del grave son de las “mridangas”1 y címbalos. Esa noche el sueño fue inconciliable. Oré fervientemente por ser conducido al secreto yogi Ram Gopal.

 Tan pronto como los primeros rayos del alba penetraron por los intersticios de mi oscura morada, me levanté para seguir mi camino a Ranbajpur. Atravesando por campos de arroz recién cortado, tropecé con espinos y montículos de barro seco. De vez en cuando me encontraba con algún campesino, quien invariablemente me informaba que mi meta final distaba únicamente una “krosha” (dos millas). En seis horas el sol había viajado victoriosamente del horizonte hasta el meridiano; pero yo principiaba a sentir que siempre me hallaría distante de Ranbajpur por una krosha.

Al mediodía mi mundo seguía siendo un campo de arroz interminable. El calor, cayendo de un cielo inclemente, me iba aproximando a un inevitable colapso. Como viera venir a un hombre de aspecto y paso mesurados, apenas me atreví a hacerle la tan repetida pregunta, por temor de recibir la siempre monótona contestación: “Sólo una krosha”.

El caminante se detuvo a mi lado. Era ligero y corto de cuerpo, físicamente sin importancia, con excepción de sus hermosos ojos oscuros y penetrantes.

“Había pensando abandonar Ranbajpur, pero el objeto de tu visita es bueno y decidí esperarte”. Y tronando sus dedos en mi sorprendida cara, me dijo: “¿No eres lo suficientemente listo para darte cuenta que sin previo anuncio tú no podrías encontrarme qué, señorito, no reverenció al Infinito en el símbolo de piedra que vió usted ayer en el templo de Tarakeswar? 2. Su orgullo ha sido castigado por el caminante que le dió una mala dirección, ya que él no quería molestarse en hacer distinciones entre la derecha y la izquierda. ¡Y hoy ha tenido un día bastante desagradable!”.

De todo corazón estuve de acuerdo, maravillosamente sorprendido de que un ojo omnisciente se ocultara tras un cuerpo tan insignificante, como el que estaba ante mí.
Una energía curativa fluía del cuerpo de aquel yogi, pues inmediatamente me sentí refrescado y vigorizado en medio de aquel campo ardiente.
“El devoto se inclina a creer que su sendero hacia Dios es el único”, dijo. “Yoga, al través de la cual la divinidad es hallada dentro, es, indudablemente, el sendero más elevado, como nos lo ha dicho Lahiri Mahasaya. Pero al descubrir al Señor en nosotros, pronto lo percibimos en el exterior. Los santuarios de Tarakeswar y los de cualquier otra parte, son justamente venerados como centros nucleares del poder espiritual”.

La actitud censora del santo se desvaneció; sus ojos se suavizaron compasivamente y me dió unos golpecitos en el hombro.
“Joven yogi, ya veo que usted está huyendo de su Maestro. El tiene todo lo que usted necesita. Usted debe regresar a él. Las montañas no pueden ser su guru” Ram Gopal repetía el mismo pensamiento que Sri Yukteswar había expresado durante nuestra última entrevista.
“Los Maestros no están bajo ninguna compulsión cósmica que limite su residencia”. Mi acompañante me miró inquisitivamente. “Los Himalayas de la India y del Tibet no tienen ningún monopolio de santos. Lo que uno no se preocupa en hallar dentro de sí, no puede ser descubierto transportando del cuerpo de acá para allá. Tan pronto como el devoto quiere ir al fin del mundo por su iluminación espiritual, su guru se le aparece cerca”.

Lo reconocí en silencio, recordando mi plegaria en la ermita de Benares, seguida por el encuentro con Sri Yukteswar, en el concurrido barrio de Benares.
“¿Puede usted disponer de un cuarto pequeño, en donde pueda cerrar la puerta y estar solo?” “Sí”. Comprendí luego que el santo descendía de lo general a lo particular con una velocidad desconcertante.
“Esa es su Cueva”. El yogi me lanzó una mirada de iluminación que nunca he olvidado.
“Esa es su montaña sagrada. Allí es donde encontrará el reino de Dios”.
Sus sencillas palabras desvanecieron inmediatamente mi larga obsesión por los Himalayas. En medio de un abrasador campo arrocero, desperté de mis encumbrados sueños de montes nevados.
“Joven, su sed por lo divino es muy laudable. Siento un gran cariño por usted”. Ram Gopal me tomó de la mamo y me condujo a una cercana aldehuela. Las casas de adobe estaban techadas con hojas de palma y adornadas con rústicas entradas.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

El santo me hizo sentar bajo una umbrosa plataforma de bambú de su pequeño huerto.
Después de darme jugo de lima endulzado y un pedazo de azúcar cande, entró a su patio y asumió la postura del loto. Como a las cuatro horas abrí los meditativos ojos y vi la monolítica figura del yogi que aún seguía inmutable. Mientras yo estaba recordando a mi estómago que el hombre no sólo de pan vive, Ram Gopal se aproximó a mí.

“Ya veo que está usted hambriento; la comida estará lista pronto”. El fuego fue encendido en un horno de barro en el patrio, y arroz y dhal me fueron pronto servidos en grandes hojas de plátano. Mi anfitrión rehusó cortésmente mi ayuda para atender los menesteres de cocina. “El huésped es Dios”, es un proverbio hindú que desde tiempo inmemorial ha sido devotamente observado. En mis recientes viajes por el mundo, me ha encantado ver que se sigue el mismo respeto para los viajeros en diferentes países. El habitante de la gran ciudad encuentra, sin embargo, bastante mellada esta hospitalidad por la superabundancia de caras nuevas cada día. 

Los emporios humanos me parecían remotos y oscuros en tanto me sentaba al lado del yogi en aquella pequeña y aislada aldehuela. La habitación de la casa era misteriosa por su atenuada y suave luz. Ram Gopal arregló algunos cobertores rotos en el piso para que me sirvieran de cama; y él mismo se sentó en una estera de paja. Abrumado por su enorme magnetismo espiritual, me aventuré a hacerle una súplica. “Señor, ¿por qué no me concedes el “samadhi”? “Querido mío, con gusto le concedería el divino contacto, pero no está en mi mano  hacerlo”. 

El santo me vió con entrecerrados ojos. “Su maestro le concederá esa experiencia pronto. Su cuerpo no está todavía lo suficientemente afinado, a tono; así como una pequeña lámpara no puede resistir un voltaje excesivo, así sus nervios no están todavía preparados para la corriente cósmica. Si yo le diera el éxtasis infinito ahora, se quemaría como si cada célula suya alzara llama. “Usted está pidiéndome la iluminación a mí -continuó el yogi a media voz-, mientras que yo me pregunto, en mi insignificancia, y con las pequeñas meditaciones que he hecho, si habré logrado agradar a Dios y qué mérito puedo encontrar ante sus ojos, al recuento final”. “Pero, Señor, ¿no ha estado usted buscando a Dios sincera concienzudamente por largo tiempo?”.
“No he hecho mucho. Behari debe haberle dicho algo de mi vida. Durante veinte años ocupé una gruta secreta, meditando dieciocho horas seguidas. Luego me fuí a una cueva inaccesible y permanecí allí por veinticinco años, entrando en unión yogística por veinticuatro horas diarias. No necesitaba dormir, porque estaba siempre con Dios. Mi cuerpo estaba más descansado y en completa calma en la supraconsciencia, de lo que puede estarse en el ordinario estado subconsciente”.


Paramahansa Yogananda
Paramahansa Yogananda

“Los músculos se relajan durante el sueño, pero el corazón, los pulmones y el sistema circulatorio siguen en constante trabajo. Estos no descansan. En el estado de supraconsciencia, los órganos internos permanecen en un estado de suspensión, electrizados por la energía cósmica. Por este medio he encontrado innecesario dormir desde hace años. Tiempo llegará en que usted también hará caso omiso del sueño”.
“¡Santo cielo! ¿Usted ha meditado por tan largo tiempo y todavía no está seguro del favor de Dios? -Le miré asombrado-. Entonces, ¿qué nos queda a nosotros, pobres mortales?”.
“Bien; pero ¿no ve usted, mi querido joven, que Dios es la Eternidad misma?. Pretender que uno pude conocerle a El plenamente por cuarenta y cinco años de meditación es como formularse una expectación a posteriori. Babaji nos asegura, desde luego, que aun una pequeña meditación lo salva a uno del terrible temor a la muerte y de los estados post-mortem. No fije su ideal espiritual en una pequeña montaña; fíjelo en la estrella de la inclasificada realización de lo divino. Si usted trabaja con tesón, lo conseguirá, sin duda”.

Conmovido por lo que me decía, le supliqué que me diese mayor luz. Entonces me contó una maravillosa anécdota con relación a su primer encuentro con el maestro de Lahiri Mahasaya: Babaji 3. Cerca de la medianoche, Ram Gopal entró en silencio y yo me acosté sobre los cobertores. Cerré los ojos y comencé a ver ráfagas relampagueantes; todo mi vasto espacio interior era una cámara de luz radiante. Abrí los ojos y observé la misma radiación deslumbradora. La habitación se tronó en una infinita cámara, como la que mirase en la interna visión.

“-¿Por qué no se duerme?” “-Pero, Señor, ¿cómo podría dormir en presencia de ese relampaguear cegante, ya tenga los ojos cerrados o abiertos? “-Bendito eres tú con esta experiencia; las radiaciones espirituales no se ven fácilmente”. El santo agregó unas palabras más de afecto.

Al amanecer, Ram Gopal me dió cande en trozos y me dijo que debería partir. Sentía tanto tener que abandonarlo, que no pude evitar que las lágrimas surcaran mis mejillas.
“No dejaré que te marchas con las manos vacías”, y añadió tiernamente: “haré algo por ti”.
Sonrió y me miró fijamente; yo permanecí clavado a la tierra, y una gran calma me circundaba, como si una poderosa creciente me entrase por los ojos. Instantáneamente fuí curado de mi dolor en la espalda, el cual me venía atormentando intermitentemente por años. Renovado y bañado en un océano de gozo luminoso, ya no lloré. Después de tocar los pies del Santo, salté a la jungla, abriéndome camino por entre la tropical maleza hasta llegar a Tarakeswar.

Allí hice una segunda peregrinación al famoso santuario y me arrodillé con fervor ante el altar. La piedra redonda se agrandó ante mi visió interna, hasta que se convirtió en la esfera cósmica, anillo tras anillo, zona tras zona, toda saturada de divinidad.
Una hora después tomé el tren alegremente para Calcuta. Mis viajes terminaron, no en las vastas montañas, sino en la himaláyicas presencia de mi Maestro.



Aqui te dejo unos vídeos audio-libros Autografía de un Yogui de Paramahansa Yogananda en esta entrada a mi blog lo quiero compartir con vos espero que te sirva de algo para un mayor crecimiento espiritual. Namaste! 
















Fuente: Texto Autografía de un Yogui. Capitulo XIII 
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente: Video www.youtube.com
Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org

Afirmaciones Científicas para la Curación - Yogananda

Teoría de la Curación 


1. Origen del efecto de las Afirmaciones


 La palabra del hombre es el Espíritu en el hombre. Las palabras habladas son sonidos producidos por las vibraciones de los pensamientos. Los pensamientos son vibraciones emitidas por el ego o por el alma. Deberíais saturar cada una de vuestras palabras con las poderosas vibraciones de vuestras almas. Si un hombre es incapaz de infundir en sus palabras la fuerza del espíritu, el suyo es un lenguaje muerto. Cuando hablamos demasiado, o cuando exageramos o falseamos los hechos, nuestras palabras se vuelven tan inefectivas cual balas de papel disparadas con un rifle de juguete. Es por ello que tanto las palabras como las plegarias de personas locuaces o inescrupulosas en su lenguaje, suelen carecer de poder para operar un cambio positivo en el curso de los acontecimientos. Las palabras de los hombres deberían expresar no solamente la verdad, sino también su propia comprensión y realización [de dicha verdad]. Un lenguaje desprovisto de la fuerza del espíritu, se asemeja a una coronta de maíz desprovista de sus granos.


El Poder Espiritual de la Palabra Humana

 Palabras colmadas de sinceridad, convicción, fe e intuición, actúan como bombas vibratorias altamente explosivas, cuyo estallido desintegra las rocas de las dificultades, operando la transformación deseada. Evitad pronunciar palabras desagradables, aun cuando se refieran a hechos verídicos. Cuando, ante un conflicto, repetimos afirmaciones sinceras, con plena comprensión, sentimiento y determinación, éstas atraen infaliblemente la ayuda de la Omnipresente Fuerza Cósmica Vibratoria. Apelad a dicho Poder con confianza infinita, desechando toda duda; de otro modo la flecha de vuestra atención errará el blanco.

 Una vez que hayáis sembrado en la tierra de la Conciencia Cósmica las semillas de vuestras oraciones, no las excavéis a menudo, con el objeto de comprobar si han germinado o no... Concededles a las fuerzas divinas la oportunidad de operar ininterrumpidamente.


El Poder Divino del Hombre

 No existe nada superior a la Conciencia Cósmica o Dios. Su poder sobrepasa infinitamente los límites de la mente humana. Así pues, buscad sólo Su ayuda, lo cual no significa que deberíais volveros pasivos, inertes o crédulos, así como tampoco que deberíais despreciar el poder de vuestras propias mentes. El Señor ayuda a quienes se ayudan a sí mismos. Él os ha dotado de los poderes de la voluntad, la concentración, la fe, la razón y el sentido común, con el objeto de que hagáis uso de ellos en vuestros esfuerzos por liberaros de las perturbaciones físicas y mentales. Deberíais aplicar todos estos poderes, más apelando simultáneamente a la ayuda de Dios.

 Al emitir vuestras oraciones o afirmaciones, hacedlo siempre con la confianza de que estáis empleando vuestros propios poderes –poderes recibidos de Dios- ya sea para sanaros a vosotros mismos o a otros. Pedid la ayuda divina; más simultáneamente tomad conciencia del hecho de que sois vosotros mismos quienes estáis haciendo uso, como los amados hijos del Señor, de los dones que habéis recibido de Él - la voluntad, la emoción y la razón- para resolver todos los complejos problemas de la vida. Debería establecerse un equilibrio entre el concepto medieval de la dependencia total del hombre con respecto a Dios, y el hábito moderno de depender totalmente del ego.


Aplicación de la Voluntad, el Sentimiento y la Razón

 La actitud mental debería adaptarse al tipo de afirmación que se aplique: afirmaciones relacionadas con la voluntad, deben acompañarse de una enérgica determinación; afirmaciones relacionadas con los sentimientos deben acompañarse de devoción; afirmaciones relacionadas con la razón, deben acompañarse de un claro entendimiento. Cuando se desea sanar a otros, se debe seleccionar un _ tipo de afirmación que concuerde con el temperamento del paciente, sea éste activo, imaginativo, emotivo o reflexivo. Condición - fundamental en la práctica de toda afirmación es la intensidad de la atención, más la continuidad y la repetición son también factores de considerable importancia. Repetid atenta y reiteradamente vuestras afirmaciones, saturándolas de devoción, voluntad y fe... y no os inquietéis por los resultados: éstos habrán de producirse naturalmente, como fruto de vuestros esfuerzos.

 Durante el proceso de curación física, la atención debe concentrarse en los infinitos poderes de la mente y no así en la enfermedad misma, ya qué esto último puede debilitar la fe. Cuando se trata de superar perturbaciones mentales, tales como el temor, la ira, los malos hábitos, etc., la concentración debe fijarse en la cualidad opuesta a la que se desea vencer. Así por ejemplo, para superar el temor, debe cultivarse la conciencia del valor; para superar la ira, la conciencia de la paz; para superar la debilidad, la conciencia de la fortaleza; para superar la enfermedad, la conciencia de la salud, etcétera.


Origen Mental de las Enfermedades Crónicas

 Cuando luchamos por recuperar la salud perdida, a menudo solemos prestar mayor atención al poder avasallador de la enfermedad en lugar de concentrarnos plenamente en la posibilidad de sanar; en esta forma, permitimos que la enfermedad corporal se convierta en un hábito tanto mental como físico. Este fenómeno se manifiesta especialmente en las personas tensas y aprensivas. Todo pensamiento depresivo, todo pensamiento de felicidad, de irritabilidad o de calma, graba su surco sutil en las células cerebrales, fortaleciendo nuestras tendencias ya sea hacia la enfermedad o hacia el bienestar.

 Nuestras subconscientes "ideas-hábitos", ya sea de salud o de enfermedad, ejercen una poderosa influencia sobre nuestro ser. Las enfermedades rebeldes - tanto mentales como físicas- poseen siempre una profunda raíz en la mente subconsciente. Para eliminar la enfermedad es necesario arrancar estas ocultas raíces. Es por ello que toda afirmación consciente debe ser practicada con la fuerza suficiente como para que sea capaz de imprimir [su verdad] en la mente subconsciente; entonces esta última influirá a su vez en forma automática sobre la conciencia. Así pues,. las afirmaciones vigorosas que se practican en forma consciente, actúan tanto sobre la mente como sobre el cuerpo a través de la mediación de la mente subconsciente. Las afirmaciones efectuadas con una fuerza aún mayor, alcanzan no sólo a la mente subconsciente sino también a la supraconsciente, mágica surtidora de poderes milagrosos.

 Toda afirmación de una Verdad debe ser practicada aplicando en ella la voluntad, el sentimiento, la inteligencia y la devoción. No debe permitirse que la atención se distraiga. Es necesario entrenar la atención cual si se tratase de un niño travieso; cada vez que se desvía de su objetivo, se le debe traer de regreso y enseñarle, una y otra vez, en forma repetida y paciente, a concentrarse en la tarea que se le ha asignado.


 Paramahansa Yogananda
 Paramahansa Yogananda



Fe y Atención: Dos Factores Necesarios

 Si se desea que una afirmación alcance la supraconsciencia, dicha afirmación debe estar libre de toda duda e incertidumbre. La atención y la fe operan cual antorchas, capaces de conducir hasta las mentes subconsciente y supraconsciente incluso aquellas afirmaciones que se practican sin una plena comprensión de su significado.

 La paciencia y la repetición atenta e inteligente, operan maravillas. Las afirmaciones practicadas para sanar perturbaciones físicas o mentales crónicas, deberían repetirse con frecuencia, profundidad y continuidad, hasta que lleguen a formar parte integrante de nuestras más hondas convicciones intuitivas. Jamás deberíamos prestar atención alguna al hecho de que el estado de nuestra salud permanezca estacionario o incluso se agrave. Es preferible morir - si la muerte ha de venir- con la convicción de poseer una salud perfecta, antes que con la idea de que se es víctima de un mal físico o mental incurable.

 Aun cuando, de acuerdo al conocimiento actual del hombre, la muerte constituya irrevocablemente el fin de nuestro cuerpo, el poder del alma es capaz de modificar la "hora señalada".


2. La Curación es Producida por la Energía Vital

 Jesús afirmó: "No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios". (Mateo 4:4)

 La "Palabra" es la Energía Vital o la Fuerza Cósmica Vibratoria. La "boca de Dios" es el bulbo raquídeo, ubicado en la parte posterior del cerebro la cual se adelgaza progresivamente, fundiéndose en la médula espinal. Esta zona del cuerpo humano, la más vital de todas, constituye el divino portal ("boca de Dios") a través del cual penetra la "Palabra" o Energía Vital que sostiene al hombre. En las escrituras hindúes y cristianas, la Palabra es designada con los términos de Om y Amén, respectivamente.

 Sólo aquel Poder Perfecto [el de la Palabra o Energía Vital] es capaz de restablecer la salud; todos los métodos de estimulación externos actúan sólo en la medida en que cooperan con la Energía Vital, y carecen de todo valor en su ausencia.

Curación de Acuerdo al Temperamento

 Las drogas prescritas por la medicina, los masajes, los ajustes de la columna vertebral y las estimulaciones eléctricas, pueden servir de ayuda en la recuperación de la perdida armonía de las células, ya sea a través de su acción química sobre la sangre o a través de su efecto fisiológico. Estos métodos externos suelen a veces cooperar con la Energía Vital en el proceso de la curación, mas carecen de todo poder si se les aplica a un cuerpo muerto, del cual la Energía Vital se ha retirado.

 Pocos son los que saben que, de acuerdo a la naturaleza particular de cada individuo - sea ésta imaginativa, intelectual, idealista, emocional, volitiva o combativa- es posible aplicar en forma especial ya sea la imaginación, la razón, la fe, la emoción, la voluntad, o el esfuerzo, respectivamente. Coué ha destacado el valor de la autosugestión ; ( El método de psicoterapia utilizado por Coué se basaba en el poder de la imaginación, y no así en el poder de la fuerza de voluntad. Recurriendo a afirmaciones tales como: "Diariamente estoy mejorando en todos aspectos", Coué pedía a sus sujetos que las repitiesen una y otra vez, cuando sus mentes estuviesen en un estado receptivo. Su teoría era que las afirmaciones penetrarían en la subconsciencia, desplazando los pensamientos que inducían ansiedad o conducían a la enfermedad) más una persona de tipo intelectual no es susceptible a la sugestión, y sólo reaccionará ante una discusión metafísica acerca del poder de la conciencia sobre el cuerpo, puesto que le es indispensable comprender los "cómo" y "por qué" del poder de la mente. 

 Si un individuo de esta naturaleza aprende, por ejemplo, que a través de la hipnosis es posible producir ampollas en el cuerpo --como lo afirma William James en sus Principios de psicología- podrá asimismo comprender el hecho de que la mente sea igualmente capaz de curar una enfermedad. Si la mente es capaz de alterar la salud, es asimismo capaz de restablecerla. Las diferentes partes del cuerpo han sido desarrolladas a través del poder de la mente: es ella la que supervisa la formación de las células corporales y puede también revitalizarlas.

 La autosugestión es igualmente de poco valor en un individuo dotado de una voluntad poderosa. Este tipo de persona puede sanar de una enfermedad mediante la aplicación de afirmaciones capaces de estimular su voluntad en lugar de su imaginación. Mas la autosugestión tiene su aplicación en quienes están dotados de un temperamento fundamentalmente emotivo.


El Poder de la Emoción y de la Voluntad

 Es conocido el caso de cierto individuo mudo, que recuperó la facultad de hablar al huir de un edificio en llamas. La aguda impresión emocional recibida ante el espectáculo de las llamas, le llevó a gritar: "Fuego! Fuego!", olvidándose de que hasta entonces no había sido capaz de hablar. El impacto de la violenta emoción conquistó su subconsciente "enfermedad-hábito". Este suceso constituye un ejemplo ilustrativo acerca del efecto del poder de una atención intensamente focalizada.

 Encontrándome en plena travesía India y Ceylán, durante mi primer viaje marítimo, me vi súbitamente acosado por un acceso de vómitos y mareo. El incidente me perturbó bastante, pues hizo presa de mí sorpresivamente, precisamente cuando me encontraba disfrutando de mi primera experiencia en una habitación flotante (mi camarote) y una aldea que navega. Decidí entonces no volver a permitirme jamás caer víctima de semejante treta de mi organismo. Adelantando un pie, lo fijé firmemente sobre el suelo de mi cabina, y le ordené a mi voluntad no volver nunca a aceptar la experiencia del mareo. Y aun cuando posteriormente volví a viajar por mar en numerosas ocasiones - durante un mes entre Japón y la India, cincuenta días entre Calcuta y Boston, y veintiséis días entre Seattle y Alaska – jamás volví a ser presa del mareo


Estimulación de la Energía Vital

 Los poderes de la voluntad, la imaginación, el razonamiento y la emoción, no pueden por sí solos efectuar curación física alguna. Ellos operan solamente como agentes diversos, los cuales, de acuerdo al temperamento de cada individuo, pueden estimular la energía vital; mas es ésta quien sana la enfermedad. En un caso de parálisis del brazo, por ejemplo, si la voluntad o la imaginación son estimuladas en forma continua, la energía vital puede fluir repentinamente a los tejidos enfermos. restableciendo la normalidad del brazo.

 La repetición de las afirmaciones debería realizarse en forma firme y continuada, con el objeto de que la fuerza de la voluntad, de la razón o de la emoción, posea la intensidad suficiente como para estimular la energía vital inactiva, recanalizándola hacia las funciones normales. Jamás se debería despreciar la importancia de los esfuerzos repetidos con una profundidad cada vez mayor.

 Cuando se planta un árbol, el éxito de la empresa depende de dos factores: la potencia de la semilla y las condiciones del terreno. Asimismo, cuando se trata de sanar una enfermedad, dos factores son esenciales: el poder del terapeuta y la receptividad del paciente.

 He aquí dos citas bíblicas que demuestran que tanto el poder del terapeuta como la fe del enfermo son necesarias: "Luego Jesús, sintiendo en sí mismo la virtud (la fuerza curativa) que había salido de él..." "Y le dijo: Hija, tu fe te ha sanado."


El Conocimiento de los Grandes Terapeutas

 Los grandes hombres dotados de realización divina y del poder de sanar a otros, no curan las enfermedades en forma accidental, sino que aplican un conocimiento preciso. Comprendiendo plenamente el control de la energía vital, ellos proyectan hacia el enfermo una corriente estimulante, la cual, al penetrar en él, es capaz de armonizar el flujo de dicha energía en su organismo. Durante el proceso de curación, tales hombres ven de hecho cómo las leyes psico-físicas de la Naturaleza operan en los tejidos del enfermo, restableciendo la normalidad.

 Personas dotadas de un menor grado de realización espiritual también son capaces tanto de sanarse a sí mismas como a otros, dirigiendo mentalmente el flujo de la energía vital, a través de la representación visual interna, hacia la región corporal afectada.

 El restablecimiento de la salud física, mental o espiritual, puede producirse en forma instantánea. La oscuridad hacinada a través de las edades en un determinado aposento, puede ser disipada en un instante, con sólo encender una luz en él, más no así luchando por ahuyentar las tinieblas. Pero nadie puede predecir en qué preciso momento será sanado, de modo que nunca se debería fijar un límite de tiempo determinado para el acontecimiento. Es la fe - y no así el tiempo- lo que determinará cuando se consumará la curación. Los resultados dependerán del correcto despertar de la Energía Vital y del estado en que se encuentren las mentes consciente y subconsciente del individuo afectado. La falta de fe paraliza la Energía Vital, obstaculizando la obra perfecta de este médico divino. arquitecto del cuerpo, y obrero maestro.

 El esfuerzo y la atención son fundamentales para alcanzar el grado de profundidad en la fe, la voluntad o la imaginación, que impulsarán automáticamente la energía vital a operar la curación. Tanto la ansiedad como la expectación con respecto a los resultados debilitan la fuerza de la verdadera fe. Si el hombre no emplea su voluntad y su fe, la energía vital permanece adormecida, inoperante.

 Se requiere cierto tiempo para revivificar la fuerza de una voluntad, una fe o una imaginación debilitadas, en un paciente que sufre de una enfermedad crónica, pues los pensamientos mórbidos se encuentran sutilmente grabados en sus células cerebrales.

 Así como el mal hábito de la "conciencia de enfermedad" suele requerir de un largo tiempo para desarrollarse, se necesita también de un cierto tiempo para que el buen hábito de ""a conciencia de la salud" se restablezca.

 Si afirmáis, por ejemplo: "Estoy sano", mas simultáneamente pensáis, en lo más hondo de vuestras mentes, que dicha afirmación es inefectiva, el resultado será semejante al que se obtendría si se ingiriese una potente droga, tomando al mismo tiempo otro fármaco que contrarreste los efectos de la primera. Al igual que con el uso de cualquier medicamento, cuando se emplea el pensamiento con el objeto de obtener una curación, debe tomarse la precaución de no neutralizar los pensamientos curativos mediante pensamientos negativos. Para que un pensamiento pueda operar activamente en forma exitosa, deberá estar imbuido de una fuerza de voluntad tal, que sea capaz de resistir la oposición de los pensamientos contrarios.


 Paramahansa Yogananda
 Paramahansa Yogananda


El Poder de las Afirmaciones Yace en la Verdad

 Para que puedan ser efectivos, los pensamientos deben ser comprendidos y aplicados en forma correcta. Al penetrar por vez primera en la mente humana, las ideas suelen hacerlo en forma cruda, sin sufrir digestión alguna; para ser asimilados, requieren, pues, una profunda reflexión. Un pensamiento desprovisto de convicción espiritual carece de todo valor. Es por esto que quienes aplican las afirmaciones sin comprender la verdad en la cual se basan, esto es, la indisoluble unión entre el hombre y Dios, obtienen resultados muy pobres; de allí que se lamenten de la carencia de poder curativo de los pensamientos.

3. Curación Física, Mental v Espiritual

 En su aspecto mortal, el hombre está dotado de una naturaleza triple, y anhela la liberación de todas las formas de sufrimiento, esto es:

 1) La curación de las enfermedades corporales.

 2) La curación de las enfermedades de la mente - enfermedades psicológicas- tales como el temor, la ira, los malos hábitos, la conciencia del fracaso, la carencia de confianza y de iniciativa, etcétera.

 3) La curación de las enfermedades del espíritu, tales como la indiferencia, la carencia de un propósito en la vida, el dogmatismo y la soberbia intelectual, el escepticismo, el satisfacerse con el aspecto material de la existencia, y la ignorancia tanto de las leyes de la vida como de la divinidad del hombre.

 Es de fundamental importancia el asignar igual valor a la prevención y a la curación de estos tres tipos de enfermedades simultáneamente.

 La mayoría de los hombres fija su atención en la curación de los problemas físicos exclusivamente, debido a que éstos son los más tangibles y obvios. Más las gentes no se percatan del hecho de que las verdaderas causas de todas las aflicciones humanas, yacen en las perturbaciones mentales tales como la ansiedad, el egoísmo, etc. y en la ceguera espiritual, que impide percibir el divino significado de la vida.

 Una vez que un hombre ha destruido en sí las bacterias mentales de la intolerancia, la ira y el temor, y ha liberado su alma del poder de la ignorancia, es muy poco probable que sufra de enfermedades físicas o de privaciones materiales.


Cómo Prevenir las Enfermedades Físicas

 La obediencia a las leyes físicas de Dios, constituye el mejor método para prevenir toda enfermedad corporal.

 Evitad los excesos en la alimentación. Una gran mayoría de personas muere a causa de su propia gula, y de su ignorancia con respecto a los hábitos dietéticos correctos.

 Obedeced las divinas leyes de higiene. La práctica de la higiene de la pureza mental es superior a la higiene física, mas no por ello debe despreciarse la importancia de esta última. No viváis, sin embargo, conforme a reglas de higiene tan rígidas, que la menor desviación de ella os perturbe.

 Prevenid el desgaste físico, mediante el dominio del método apropiado para conservar la energía física y para proveer al cuerpo de una inagotable cantidad de energía vital, a través de la práctica de los ejercicios de Self Realization Fellowship.

 Prevenid el endurecimiento de las arterias por medio de la dieta adecuada.

 Evitad someter al corazón a un trabajo exclusivo; el temor y la ira fatigan este órgano. Tanto a través de la práctica del método de Self RealizQtion Fellowship, como del cultivo de la serenidad mental, brindadle al corazón el reposo necesario.

 Si estimamos que la cantidad de sangre expulsada en cada contracción de los ventrículos del corazón suma alrededor de ciento quince mililitros, este órgano movería un peso equivalente a ocho kilogramos de sangre en un minuto. Así pues, en el lapso de un día, el corazón impulsaría aproximadamente doce toneladas de sangre, y en un año este valor ascendería a cuatro mil toneladas. Estas cifras demuestran el enorme trabajo desarrollado por el corazón.

 Generalmente se considera que el corazón reposa entre cada contracción (durante el período diastólico o de expansión) con lo cual recibiría, cada veinticuatro horas, un descanso total de nueve horas. Este período diastólico, sin embargo, no corresponde a un verdadero reposo, sino que constituye simplemente una etapa de preparación para el movimiento sistólico siguiente. Las vibraciones provocadas por la contracción de los ventrículos reverberan a través de los tejidos cardíacos durante su relajación, y por lo tanto el corazón nunca se encuentra realmente en reposo.

 Estando el músculo cardíaco sometido día y noche a un continuo desgaste de energía, naturalmente tiende a extenuarse. Por consiguiente, sería de considerable valor para el mantenimiento de la salud, el depararle a este músculo un reposo adecuado. El control consciente del sueño, el aprender a dormir y a despertar a voluntad, constituyen parte del entrenamiento yoga, una de cuyas fases capacita al hombre para regular los latidos cardíacos. Cuando se es capaz de controlar conscientemente el palpitar del corazón, se ha alcanzado el dominio sobre la muerte. Tanto el descanso físico como la renovación de la energía producidos durante el sueño normal, constituyen sólo un pálido reflejo de la maravillosa calma y fortaleza obtenidas a través del "sueño consciente", en el cual incluso el corazón reposa.

 Dijo San Pablo (Corintios 15:31): "...por la gloria que en orden a vosotros tengo en Cristo Jesús, nuestro Señor, cada día muero", esto es, la santa paz que acompaña a la Conciencia del Cristo, descansa o detiene el corazón. Numerosos son los pasajes bíblicos que revelan el hecho de que los antiguos profetas dominaban el arte del reposo cardíaco, ya fuese a través de la meditación científica o de la total entrega espiritual a Dios.

 En el año 1837, cierto conocido fakir hindú llamado Sadhu Haridas, fue sepultado bajo tierra por orden de Ranjit Singh, Maharajá de Punjab, como parte de un experimento rigurosamente controlado.

 Bajo constante vigilancia, este hombre permaneció enterrado durante cuarenta días, en el interior de una cavidad completamente amurallada. Al cabo de dicho plazo, su cuerpo fue desenterrado ante la presencia de numerosos dignatarios de la corte, además de algunos caballeros ingleses, entre quienes se contaba el Coronel Sir. C. M. Wade, de Londres. Sadhu Haridas reasumió la respiración y se reintegró a la vida normal. Con ocasión de un experimento anterior, dirigido por el Rajá Dhyan Singh en Jamu, Cachemira, Sadhu Haridas permaneció sepultado durante cuatro meses. Este hombre había dominado el arte tanto de controlar como de hacer descansar el corazón.


 Cómo Prevenir las Enfermedades Mentales

 Cultivar la paz y la confianza en Dios. Liberad vuestras mentes de todo pensamiento perturbador, colmándolas de amor y de dicha. Tomad conciencia de la superioridad de la curación de tipo mental sobre la terapia física. Desechad los malos hábitos, bajo cuyo influjo vuestras vidas se vuelven miserables.

Cómo prevenir las Enfermedades Espirituales

 Es posible hacer que nuestras mentes se vuelvan cada vez más espirituales, mediante el método de liberarnos de todo concepto de mortalidad y de mutabilidad, conceptos que limitan nuestro ser. El cuerpo no es sino vibración materializada, y debería ser reconocido como tal. La conciencia de la enfermedad, de la decadencia y de la muerte, puede ser desalojada por medio de la comprensión científica tanto de las profundas leyes que unifican la materia y el Espíritu, como de la calidad ilusoria de la manifestación del Espíritu en forma de materia, de lo Infinito en forma finita. Creed firmemente que habéis sido creados a imagen del Padre, y que por lo tanto sois inmortales y perfectos.

 La ciencia ha comprobado que incluso la más ínfima partícula de materia, o la más mínima onda de energía, son indestructibles; el alma - o la esencia espiritual del hombre- es también indestructible. La materia sufre cambios; el alma sufre experiencias cambiantes. A los cambios radicales se les denomina muerte; mas la muerte ~ el cambio de la forma física- no altera ni destruye la esencia espiritual.

 Numerosos son los métodos de concentración y de meditación que se suelen enseñar, mas los métodos de Self Realization Fellowship son los más efectivos. Aplicad en vuestras vidas diarias la paz y el equilibrio que experimentáis durante la práctica de la concentración y de la meditación. Conservad vuestra ecuanimidad incluso en medio de circunstancias difíciles. No os dejéis avasallar por emociones violentas; aun frente a lo acontecimientos más adversos, erguíos imperturbables.


Evaluación de los Métodos Terapéuticos

 Generalmente se considera que la enfermedad es producida por causas externas, materiales. Pocos tienen conciencia de que la causa del proceso yace en la inactividad de la energía vital interna. Cuando los vehículos celulares o tisulares de la energía vital se encuentran seriamente lesionados, dicha energía se retira de la región afectada, dando origen al fenómeno de la perturbación. Tanto las drogas como los masajes y la estimulación eléctrica, actúan sobre las células meramente como activantes, ayudando a inducir a la energía vital a reintegrarse a su obra de manutención y reparación.

 No deberíamos ser extremistas en ningún sentido, sino adoptar cualquier método terapéutico que consideremos conveniente, de acuerdo a nuestras convicciones individuales. Tanto las drogas como el alimento poseen una acción química definida sobre la sangre y sobre los tejidos. Puesto que hacemos uso de los alimentos para mantenernos, por qué habríamos de despreciar los efectos de los medicamentos o de otros medios terapéutico físicos, sobre nuestro cuerpo? Mientras la conciencia de la materia impere en el hombre, los métodos físicos de curación serán siempre útiles, aun cuando adolezcan de limitaciones, debido al hecho de que son aplicados desde el exterior. Los mejores métodos son aquellos que ayudan a la energía vital a reasumir sus actividades terapéuticas internas.

 Las drogas pueden ayudar químicamente, a través de su acción sobre la sangre y los tejidos; la aplicación de métodos de estimulación eléctrica también pueden ser de utilidad. Más ni los medicamentos ni la electricidad son capaces de sanar por sí solos una enfermedad; todo lo que pueden hacer es estimular o inducir a la energía vital a retornar a la región enferma que ha abandonado. Si nos es posible manejar la acción de la energía vital en forma directa, es conveniente prescindir de todo agente terapéutico externo, sea éste una droga o la aplicación de la electricidad o de cualquier otro instrumento intermediario.


 Paramahansa Yogananda
 Paramahansa Yogananda


Aplicación de las leyes Divinas en el Plano Material

 Los ungüentos pueden ser de utilidad en el tratamiento de las escoriaciones, el prurito, las heridas superficiales, etc. Asimismo, si os habéis fracturado una pierna o un brazo, no es necesario darle a la energía vital el trabajo de reacomodar los huesos desplazados, puesto que un traumatólogo - un hijo de Dios, capaz de servir como instrumento de Él- puede tratar la fractura por medio del empleo de su pericia y de su conocimiento de las leyes de Dios aplicadas al mundo material. Si, mediante el poder mental, sois capaces de sanar instantáneamente vuestros huesos quebrados, hacedlo así; mas si carecéis de dicho poder, sería insensato que aguardaseis hasta adquirirlo para sanaros.

 Podemos ayudar a remover o aliviar la congestión de los nervios o de las vértebras por medio del ayuno, los masajes, los tratamientos osteopáticos y reumatológicos, las posturas del yoga, etc., facilitando así el libre flujo de la energía vital.



Aqui te dejo unos vídeos sobre las Afirmaciones Científicas del Maestro Paramahansa Yogananda y otro sobre Tecnica de Oracion y Sanacion y en esta entrada a mi blog lo quiero compartir con vos espero que te sirva de algo para un mayor avance espiritual. Namaste! 









Fuente: Video www.youtube.com
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Fuente:  Yogananda/ es.wikipedia.org