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Les enseñaré una manera muy fácil: hagan su trabajo pensando que el trabajo también pertenece a Dios. No fijen su mente en la tarea, pensando "es mi trabajo". Piensen que todas las acciones que hacen, las hacen para Dios. Ofrézcanlo todo a Sus Pies. Crean, y díganselo a ustedes mismos, "todo lo que hago lo hago por amor a Dios".
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Jaiva Dharma - Srila Bhaktivinoda Thakura - parte 3 - Vedanta

El dharma causal es imperfecto, inconsistente, efímero y ha sido adulterado.


Capitulo III


 En la asamblea de las personas espiritualmente iluminadas, cualquiera está en la posición de realizar el significado de las palabras de los Shāstras. Así que no es necesario que explique el significado de los textos del Bhāgavatam. Sin embargo, me gustaría añadir que la disposición del varna (clase social) y el āśrama (clase espiritual) son las bases para llevar una vida de obediencia para con los mandatos de Dios. La irreligión prevalece en una nación proporcionalmente a la ausencia de esta organización de varna y āśrama.

 Consideremos la naturaleza y aplicación de los términos nitya y naimittika con respecto al karma. Si analizamos el significado profundo de los Shāstras, no podemos resistirnos ante la conclusión de que estos términos en su aplicación al karma no son utilizados en el sentido espiritual. Más bien se utilizan con referencia al karma en una connotación transferida o mundana. Los términos nitya dharma (deber eterno), nitya karma (actividad eterna), nitya satya (verdad eterna), solo pueden ser utilizados en forma apropiada y única, con referencia a la condición espiritual pura del alma.

 Por lo tanto, cuando el término nitya es utilizado con referencia al karma (actividad material) como medio para un fin, debemos comprender que el karma es apenas indicativo de la verdad eterna en este mundo, y es llamado nitya, únicamente con base a tal referencia, ya que el karma nunca es nitya o eterno. Sólo cuando el karma a través del método de karma-yoga es utilizado en la búsqueda del jñana, y este a su vez se encamina hacia el bhakti, entonces al karma y al jñana se les considera como nitya en un sentido de transferencia. 

 Cuando un brāhmana lleva a cabo adoración tres veces al día, a esta se le llama Nitra karma solo por ser un mandato védico establecido como medio para alcanzar la realización de nuestra función eterna, y no porque en sí misma sea nitya, sino para regular las actividades de nuestro cuerpo físico; distando mucho de la actividad bhakti que sí es eterna. Tal aplicación es conocida como upacara.

 Krishna prema es en realidad la única función eterna del alma. Su naturaleza ontológica puede ser establecida como la actividad del principio puro cognoscitivo. Aquellas actividades que se utilizan para obtener la realización de la función espiritual, son ejecutadas para alcanzar el mismo fin. Por lo tanto, no existen discrepancias al prescribirse como eternas en este sentido. Pero desde el punto de vista absoluto es mejor denominarlas a estas como naimittika en vez de nitya. La distinción entre nitya y naimittika como es aplicada a diferentes variedades del mismo karma, es para su conveniencia, y no tiene una significación eterna.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 En consideración respecto a la verdadera entidad de las cosas, el ejercicio del principio cognoscitivo sin mezcla es admisible por ser la única función natural eterna del alma individual. Cualquier otra función es accidental. El varna āśrama (los deberes de la organización social y espiritual), el astanga yoga (el proceso óctuple del yoga), el astanga jñana (el sendero del conocimiento material) y la tapasya (el ascetismo), son todas funciones accidentales. No habría necesidad de todas estas funciones si el alma individual no se encontrara atrapada por Māyā. Debido a esta cautividad en Māyā, el estado infatuado que se produce es en sí mismo una causa accidental. Todas estas funciones producto de ese accidente (cautividad), se han convertido en deberes para el alma que desde el punto de vista absoluto, son en su totalidad accidentales.

 La condición superior de un brāhmana, sus actividades fruitivas, como las prácticas rituales de adoración diaria y plegarias, junto con la aceptación de la orden monástica de sannyāsῑ, son todas funciones accidentales y naturales. Estos deberes son considerados en gran estima por los dharma Shāstras (códigos de deberes sociales), y son las más de las veces consistentes en los estados apropiados del discipulado espiritual. Sin embargo, no se les puede equiparar desde el punto de vista de la fe como en igualdad con la función espiritual eterna. El Bhāgavatam menciona: “Incluso un candala que se alimenta de los despojos de los perros es mejor que un brāhmana que aun cuando posee las doce buenas cualidades, experimenta aversión al servicio de los pies de loto de Śrῑ Krishna.

 Esto es porque si la mente, las palabras, actividades y el uso que una persona le da a su dinero, están dedicados a Śrῑ Krishna, por ello se santifica tanto su familia como su vida, mientras que un brāhmana aunque posea inmenso honor dentro de la sociedad puede no llevar a cabo las actividades de servicio antes mencionadas debido a su aversión a Śrῑ Krishna”.

 Un brāhmana se distingue por encima de las otras órdenes, por poseer las siguientes doce buenas cualidades, las cuales son: la veracidad, el control de los sentidos, la austeridad, la ausencia de malicia, la paciencia, la carencia de envidia, el ofrecimiento de sacrificios y de caridad, constancia, estudio de los Vedas y la ejecución de trabajos piadosos solemnes. Un brāhmana que posee estas doce buenas cualidades, ciertamente atrae la reverencia de todas las personas en este mundo. Pero sin importar que posea todas estas cualidades, si sucede que no tiene una aptitud devocional por Śrῑ Krishna el todo atractivo Señor Supremo, entonces incluso a un comedor de perros o candala se le debe considerar superior a él en todo sentido, si es que posee la inclinación para servir a Śrῑ Krishna.

 El verdadero significado de este slōka, establece que sin importar el nacimiento de una persona dentro de una familia candala, si esta se dedica al cultivo de su naturaleza espiritual, la cual es la función eterna de todas las almas puras (jῑvas), a través de la purificación obtenida con la constante asociación de los sadhus (santos), por esto, se le considera superior a un brāhmana que aun cuando haya nacido en una familia piadosa asidua practicante de las funciones accidentales prescritas, no practica la función eterna de cultivar su naturaleza espiritual pura.

 En este mundo se encuentran dos tipos de personas: aquellas en las cuales el sentido de lo correcto y lo incorrecto se ha despertado a la actividad, y aquellas en las cuales este sentido se encuentra dormido. Se puede decir que el mundo está casi lleno de esta última clase. Las personas cuyo juicio ético se encuentra dormido, consideran que la adoración diaria y las plegarias que son deberes apropiados para los que poseen la disposición de los brāhmanas, es también, entre otras funciones, la más elevada que ejecutan este tipo de personas. Las personas en las cuales el sentido moral se ha despertado en forma apropiada hasta el estado de actividad, son también conocidas como vaishnavas.

 La conducta de los vaishnavas debe presentar necesariamente puntos de diferencia con la conducta de las personas cuyo sentido acerca de lo correcto y lo incorrecto se encuentra dormido. Pero aun cuando la conducta de los vaishnavas es diferente, esta no se opone al espíritu de las reglas establecidas para guiar a las personas que poseen un sentido ético dormido (smarta). El espíritu que alienta las regulaciones de los Shāstras, es el mismo en cada caso. 

 Las personas cuyo sentido moral se encuentra dormido están sujetas a permanecer confinadas en una porción particular de las provisiones elementales de los Shāstras. Las personas que poseen un sentido moral activo, extienden su amigable bienvenida al espíritu de los Shāstras. No existe ninguna diferencia en cuanto al espíritu a pesar de la diferencia en los actos. Para las personas que son elegibles, la conducta de las personas poseedoras de una consciencia despierta les parece estar en oposición con la conducta de las personas en general, mas es un hecho que el significado encubierto incluso de tales aparentemente diferentes conductas es uno y lo mismo.

 A juicio de las personas que poseen las facultades éticas despiertas en forma apropiada, es correcto enseñar la función accidental a las personas en general. Pero la función temporal es, sin embargo, verdaderamente imperfecta y adulterada, con ingredientes inconsistentes que no permanecen.

 La función accidental no atenta a la cultura dirigida por nuestra propia naturaleza espiritual. Y será siempre aceptada en sus formas compatibles con la cultura espiritual. Así, tal función se considera como un medio para alcanzar como fin a la apropiada cultura espiritual. Claro que los medios dejan de ser seguidos cuando se alcanzan los fines. Por esta razón los medios en sí mismos no se consideran como completos. Los medios son únicamente una sección aparte de la verdad de la cosa, que es el fin.

 Por lo tanto, la función accidental nunca puede ser perfecta. Por ejemplo, los deberes diarios de adoración y plegarias que efectúa un brāhmana son temporales y dependientes de la observancia de las reglas apropiadas; y precisamente de la misma forma en que lleva a cabo sus otros deberes seculares. Tales actividades no proceden de su disposición natural y espiritual. Después de que la persona se acostumbra al curso de tales actividades reguladas por un amplio período y llega a sentir un gusto por la cultura espiritual dirigida en la forma de cantar el nombre de Śrῑ Hari, purificando su mente a través de la asociación activa con devotos puros, los deberes de diaria adoración y plegarias en la forma de ocupaciones seculares, ya no son necesarios. La ejecución del canto del nombre de Śrῑ Hari es la cultura espiritual más completa. El llevar a cabo la adoración y las plegarias prescritas, en forma periódica, es el único medio para alcanzar el fin antes mencionado. Tales actividades nunca alcanzan las características de una actividad completa.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 La función accidental se encuentra adulterada con factores indeseables, sin embargo, es un hecho que esta merece ser estimada por apuntar hacia el verdadero fin. El principio espiritual es el único consistente. La materia y su asociación son inconsistentes para el alma individual. La función accidental contiene una gran porción del principio material. Tal función trae consigo una profusión de resultados irrelevantes que atrapan al alma entre ellos. Por ejemplo, es ciertamente algo bueno para un brāhmana el que adore a Dios, pero un falso egotismo en la forma de creencias como: “Yo soy un brāhmana y otras almas son inferiores a mí”, pueden acarrear consecuencias indeseables para su adoración. 

 Similarmente, un subproducto objetable de la función del sendero óctuplo del yoga que comúnmente es llamado bibhuti (poderes místicos) es extremadamente dañino para el alma individual. Bhukti (disfrute mundano) y mukti (liberación) son compañeros inevitables de la función accidental. Una persona puede salvarse de las ataduras de estos falsos enemigos si tiene la oportunidad de alcanzar la función espiritual apropiada, la cual es el objeto fundamental de tales actividades. Pero debemos tener presente que dentro de la función accidental, respecto al verdadero propósito del alma individual, el factor indeseable es preponderante.

 La función accidental es intermitente. No permanece en todas las ocasiones, ni en todas las condiciones de la jῑva. Por ejemplo, el brahma de un brāhmana, el kshatra de un kshatriya, etc., son accidentes; estos desaparecen tan pronto su causa termina. Una persona puede nacer como un candala sin importar que en su nacimiento previo lo hiciera en una familia brahmānica. En su segunda vida la función accidental correspondiente al varna como brāhmana ya no es más su función apropiada o suadharma (deberes propios). El término suadharma utilizado con referencia a la función accidental, tiene también un significado de transferencia. Después de cada nacimiento, la función apropiada y específica o suadharma sufre un cambio. Pero la función eterna de la jῑva nunca cambia en ningún nacimiento. Solo la eterna función es verdaderamente el suadharma de la jῑva. Y la función accidental es temporal.

 Por lo tanto, cuando tú preguntas: “¿Qué es la religión vaishnava o cuál es la función de un vaishnava?”. La respuesta es que la función de un vaishnava o la religión vaishnava es la eterna función de la jῑva. Ella en su estado libre de las ataduras de la energía material, practica el amor a Śrῑ Krishna en su forma espiritual pura. La jῑva al despertar a su función apropiada en el estado condicionado, acepta agradecida cada forma que obtiene como entidad material junto con las relaciones mundanas que la conducen a su cultivo espiritual, y rechaza aquellas que van en detrimento de la misma. Ella no lleva a cabo mecánicamente los mandatos y tabúes de los Shāstras, sino que le da la bienvenida al mandato shāstrico que la conduce al servicio de Dios, despreciando al que se opone al mismo. La actitud de un vaishnava respecto a las prohibiciones de los Shāstras es también exactamente la misma. El vaishnava es la única verdadera entidad y la esencia de toda la bondad en el mundo, y por eso, el mejor amigo de este, así como la única fuente de bienestar para él.


 Con toda humildad te he planteado lo que puedo decir ante los vaishnavas reunidos aquí hoy. Imploro sinceramente su bondadoso perdón para todas mis ofensas.

 Al concluir su discurso, Vaishnava dāsa ofreció sus reverencias respetuosas a la asamblea de los vaishnavas; acto seguido volvió a su asiento que se encontraba al fondo, mientras todos los devotos conmovidos y con lágrimas en los ojos se lo agradecieron unánimemente.
Los bosques de Śrῑ Godruma también respondieron con la ofrenda de su gratitud.

 El brāhmana que había presentado la pregunta y que era un cantante consumado, pudo también percibir la verdad más profunda en el curso de la exposición, aunque experimentara a su vez cierto grado de duda respecto a algunos de sus puntos. Sin embargo, la semilla de la firme convicción acerca de la veracidad respecto a la religión vaishnava implantada en su corazón, fue rápidamente vigorizada en forma vital, por lo que había escuchado. A continuación y con las manos juntas el brāhmana dijo: “Grandes devotos, yo no soy un vaishnava, pero me he convertido en uno por escuchar el nombre de Hari, si ustedes se complacen en instruirme a su gusto y debido a su misericordia, despejarán mis dudas que son muchas”.

 Śrῑ Prema dāsa Bābaji Mahārāja, dio su agraciada respuesta: “Te pido que te asocies para tu conveniencia con Śrῑmad Vaishnava dāsa; él es muy versado en todos los Shāstras. Tras recibir la orden de sannyas, residió en Benarés después de estudiar profundamente el Vedanta Shāstra. El querido Señor de nuestras vidas, Śrῑ Krishna Caitanya, al manifestar su inconmensurable misericordia, le ha traído aquí a Nāvadwipa. Ahora se ha vuelto muy versado en los principios de la religión vaishnava desarrollando un profundo amor por el Śrῑ Hari-Nāma”.

 El que hacía estas preguntas era Śrῑ Kālidas Lahiri. Después de escuchar estas palabras de Bābaji Mahārāja, mentalmente él aceptó a Vaishnava dāsa como a su maestro espiritual preceptor (guru). Y pensó para sí mismo: él nació dentro de una familia brahmānica y ha aceptado sannyas, por lo tanto, está capacitado para instruir a un brāhmana. Además, encuentro que posee un gran conocimiento acerca de los principios vaishnavas. Puedo con toda confianza esperar de él gran cantidad de luz respecto al vaishnavismo“. Con esta clase de pensamientos en su mente, Lahiri Mahasaya ofreció sus reverencias respetuosas a los pies de Śrῑ Vaishnava dāsa y le dijo: “Reverendo señor, tenga misericordia de mí”. Vaishnava dāsa le respondió, después de devolverle las reverencias a Lahiri Mahasaya: “Si usted se complace siendo misericordioso conmigo, el deseo de mi corazón podrá efectuarse”.

 En el transcurso del atardecer a la noche, todas las personas reunidas ese día, partieron a sus respectivos hogares. El lugar en donde Lahiri Mahasaya vivía se encontraba oculto en un lugar apartado de la aldea. Era también una arboleda (kunja), cuyo centro estaba ocupado por un huerto de mādhavis y una plataforma para Śrῑ Vrindadevi (Tulasῑ). Su casa constaba solo de dos cuartos uno junto al otro. El patio se encontraba delimitado por plantas de cita. Un árbol de bela y otro de nim, aunados con plantas florales, le daban cierto encanto al bosquecillo.

 Mādhava dāsa Bābaji, era el vicario (adhikari) del kunja. Este bābaji al principio había sido en verdad una buena alma. Pero su naturaleza vaishnava había sufrido un gran deterioro debido a los efectos negativos de malas asociaciones. Sus prácticas devocionales se habían visto grandemente impedidas a causa de vicios contraídos por las compañías equivocadas. Así mismo, la intolerable comodidad en su forma de vivir le trajo dificultades monetarias que le impedían desahogar sus gastos. Solía practicar la mendicidad indiscriminadamente (prohibido por las escrituras) y alquilaba uno de sus cuartos para tener más dinero. Lahiri Mahasaya era el inquilinoque le arrendaba.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 El sueño de Lahiri Mahasaya fue interrumpido en medio de la noche por la ponderación que hacía acerca del discurso de Vaishnava dāsa, cuando un sonido se escuchó en el patio del bosquecillo.

 Al salir de su cuarto, Lahiri Mahasaya se encontró a Mādhava dāsa hablando con una mujer en el patio; al verlo, la mujer desapareció mientras Mādhava dāsa permaneció en silencio, evidentemente apenado por la presencia de Lahiri Mahasaya.
Este último habló primero: “Bābaji, ¿qué es lo que pasa?”

 Con los ojos llorosos, Mādhava dāsa le respondió: “Es mi destino fatal, ¿qué otra cosa necesito agregar? Lo que he sido en el pasado y lo que soy ahora. Me siento apenado incluso de acercarme a la presencia de usted”.

 Lahiri Mahasaya dijo: “Puedo entender su posición si tan solo me establece los hechos del asunto”.

 Mādhava dāsa dijo: “La mujer que acaba usted de ver, era mi esposa durante mi vida de casado; un corto tiempo después de aceptar la vida de renuncia, ella vino a Śrῑpat Shāntipur, uno de los lugares sagrados de los vaishnavas, refugiándose en una choza construida por ella misma para tal propósito a orillas del Ganges. Muchos días pasaron de esta manera. De casualidad fui a Śrῑpat Shāntipur y al encontrármela en la rivera del Ganges le pregunté el porqué de su renuncia a la vida familiar, por lo que me dijo pude comprender que su vida terrenal había cesado de tener alguna atracción para ella, y debido a esto ahora vivía mendigando en ese lugar sagrado, después de haber sido privada del servicio a mis pies.

 Sin prolongar más esta conversación regresé a Śrῑ Godruma y me establecí en la casa de un sad gopa, encontrándomela en un lugar diferente cada día. Entre más trataba de evitar su acoso, ella me presionaba para entablar relaciones íntimas. Ahora hasta posee un āśrama (un lugar de retiro piadoso para vivir) propio en ese lugar. Y se dedica con todas sus fuerzas a traerme la ruina, visitándome a altas horas de la noche. Mi mala fama se ha difundido por todas partes y el asociarme con ella se ha reflejado en la declinación de mis prácticas devocionales, las cuales han sufrido gran impedimento. Me he convertido en un renegado entre los sirvientes de Śrῑ Krishna Caitanya.

 Desde que el pequeño Haridas fue castigado, ahora yo me he convertido en el objeto idóneo para ser sujeto del castigo. Los bābajis de Śrῑ Godruma no lo han hecho debido a su gran misericordia, pero ya no confían en mí”.

 Después de escuchar su historia, Lahiri Mahasaya dijo: “Mādhava dāsa Bābaji, ten cuidado del devenir de la maldad”. Y regresó a su cuarto. El bābaji hizo otro tanto retornando a su gadi (asiento) de ermitaño.

 Lahiri Mahasaya no pudo conciliar más el sueño esa noche. Se decía para sí: “Mādhava dāsa Bābaji se ha arruinado al quebrantar sus votos de recluso respecto a la castidad. No es adecuado para mí permanecer aquí por más tiempo, pues aun cuando esta situación no llegue hasta el punto de una auténtica mala asociación, lo que puede producir es una grave y mala reputación. Los vaishnavas puros no me tratarán ya como alguien digno de su confianza”.

 Así, a la mañana siguiente se dirigió al Pradyumna kunja y después de saludar adecuadamente a Śrῑ Vaishnava dāsa, le imploró que le permitiera residir en un pequeño cuarto localizado en el kunja.

 Cuando Vaishnava dāsa le informó a Paramahansa Bābaji de su pedido, este último le ordenó que le asignara un refugio para su estancia en un extremo del kunja. Desde entonces Lahiri Mahasaya vivió en tal refugio e hizo arreglos para obtener comida que hubiera sido ofrecida a Vishnu en la casa de algún brāhmana.




Aqui te dejo unos vídeos de Srila Bhaktivinoda Thakura lo quiero compartir con tigo espero que te gusten Namaste! 











Fuente: Srila Bhaktivinoda Thakura /en.wikipedia.org/ 
Fuente: Video www.youtube.com/
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Jaiva Dharma - Srila Bhaktivinoda Thakura - parte 2 - Vedanta

La función del alma es espiritual y trascendental.


Capitulo II

 Al día siguiente, en el transcurso de la mañana, el Sannyāsῑ Thākura no encontró la oportunidad de presentar ninguna pregunta dirigida a solucionar sus dudas, debido a que Paramahansa Bābaji estaba completamente inmerso en una modalidad exclusiva de servicio amoroso en el plano trascendental de Vraja (la morada de Śrῑ Krishna). Después de tomar sus alimentos al mediodía, los cuales fueron obtenidos en pequeñas cantidades a través de las diarias rondas mendigando en la aldea, maestro y discípulo se sentaron en un pabellón del huerto de mādhavis.

 Paramahansa Bābaji comenzó a hablar en función de su gran misericordia: “¡Oh gran devoto! ¿A qué conclusión definitiva has llegado después de escuchar la respuesta a tu pregunta acerca del dharma (la función natural del hombre)?”

 El asceta con gran alegría formuló sus nuevas preguntas: “Señor, si el alma es una cosa tan pequeña ¿cómo puede su función natural ser plena y sin mezcla?, y si esta función natural del alma se forma al mismo tiempo que se constituye su entidad ¿cómo puede tal función ser también eterna?”.

 Tras escuchar estas dos preguntas, Paramahansa Bābaji meditó por un corto tiempo en los pies de loto de Śrῑ Sacināndana (Dios como Śrῑ Caitanya Mahāprabhu e hijo de la madre Śacῑ) antes de proceder a contestarlas; luego, dijo: “Respetable Thākura, aun cuando el alma es atómica su función es completa, sin mezcla y eterna.

 Su pequeñez es en referencia únicamente en cuanto a su sustancia; el último gran principio Parambrahman Śrῑ Krishnacandra, es la única y absoluta gran sustancia. Las almas son las infinitas partículas del gran uno absoluto. Utilizando la analogía de las chispas con relación al fuego que las genera como sustancia indivisible, las almas o jῑvas emanan de la entidad de sustancia indivisible y cognoscitiva, quien es Śrῑ Krishna. Así como cada chispa individual del fuego posee en proporción todo el poder del fuego, cada alma individual también puede ser la base para la manifestación de la completa función de la sustancia cognoscitiva.

 Una sola chispa de fuego que tenga contacto con una sustancia combustible, al manifestar gradualmente la naturaleza del gran fuego podría incendiar al mundo entero. En forma similar, incluso una sola jῑva puede originar una gran inundación de amor al servir a Śrῑ Krishnacandra, el único y verdadero objeto para amar. Mientras ella no llegue a tener contacto con el objeto real de la función de su esencia, su entidad constituida por sustancia cognoscitiva infinitesimal, es decir la esencia de la jῑva, se coloca a sí misma en la posición de ilegibilidad para exhibir la actividad natural de su plena función espiritual.

 Por otra parte, es un hecho que la función propia del alma solo se manifiesta por sí misma con relación al objeto del amor. Es una gran necesidad, buscar con sumo cuidado la verdadera respuesta a la pregunta que indaga acerca de lo que constituye la función espiritual de la jῑva, y si lo hacemos apropiadamente estaremos en posición de comprender que únicamente el amor es su eterna función espiritual. La jῑva no es solo materia inconsciente. La entidad espiritual trasciende los principios materiales, ya que la cognición sin mezcla es el componente de su constitución, y el amor su función, el cual es idéntico con el servicio a Śrῑ Krishna. En otras palabras, el amor es la forma de la verdadera identidad de la jῑva.

 La jῑva puede poseer uno de dos estados, es decir, puede encontrarse ya sea en el estado condicionado o en el puro y espiritual.

 En su estado no condicionado la jῑva es sustancia cognoscitiva sin mancha. En tal estado la jῑva no tiene ninguna relación con la ignorancia.

 Aun cuando se halle en su estado espiritual puro, la jῑva permanece infinitesimal pero sujeta a cambiar de condición. La entidad de Śrῑ Krishna es cognición plenaria y es naturalmente libre de la posibilidad de cambiar su condición. Él es sustancialmente grandioso, perfecto, puro y eterno. La jῑva es sustancialmente infinitesimal, parte del todo y expuesta a contaminarse, y no fundamental.

 Pero en cuanto a su función espiritual la jῑva es grande, indivisible, completa, pura y eterna. Mientras la jῑva retenga su condición espiritual pura, ella exhibe su función espiritual en forma no adulterada. Cuando la jῑva se contamina al relacionarse con la potencia que eclipsa o Māyā, solo entonces y debido a la perversión de su función, ella no es plenamente pura y se siente indefensa y afligida por el placer y el dolor mundano. El paso de lo terreno hace su aparición simultáneamente con la pérdida de todo recuerdo de la jῑva respecto al servicio de Śrῑ Krishna.

Por consiguiente, si la jῑva continúa pura, ella aprecia su función espiritual como propia. Su ego entonces se identifica a sí mismo con la servidumbre a Śrῑ Krishna, el cual aunque puro puede sufrir una contracción y asumir variadas formas cuando es contaminado por su relación con Māyā. Al hacerlo, la entidad pura de la jῑva es cubierta con capas sutiles y burdas formas materiales. Esto da como resultado un egoísmo diferente producto del cuerpo sutil, el cual deriva en una tercera forma de egoísmo al asociarse con el cuerpo burdo. En su cuerpo espiritual puro la jῑva es una sierva exclusiva de Śrῑ Krishna, mas en su cuerpo material sutil la jῑva considera el egoísmo de ser la que disfruta de los frutos de sus propias actividades.

 Al estar en esta posición, su ego espiritual identificado con el servicio a Śrῑ Krishna, es cubierto por el egoísmo del cuerpo sutil.

 La forma burda de egotismo mundano que surge cuando el cuerpo sutil es envuelto con el cuerpo burdo o físico, hace que la jῑva se identifique a sí misma con este último. En ese instante, la jῑva se introduce a sí misma al mundo en términos de relaciones materiales burdas como un brāhmana, un rey, o un pobre y miserable afligido por las enfermedades, como esposo o esposa de alguna otra persona, etc. La función espiritual de la jῑva se pervierte en asociación con este falso egotismo. El amor puro es la única función apropiada de la jῑva en su estado impoluto. 

 El amor espiritual se manifiesta a sí mismo como forma pervertida en el cuerpo sutil material generando placer y dolor, gustos y disgustos. Este amor pervertido, subsecuentemente se manifiesta en el cuerpo físico como formas materiales más concentradas en los placeres de la comida, la bebida y la sensualidad. Como podrás ver ahora, la eterna función natural de la jῑva se manifiesta únicamente en su estado puro. La función que aparece en este estado condicionado es accidental, mientras que su función eterna es naturalmente plena, espiritualmente pura y siempre presente. Te explicaré la naturaleza de esta función accidental en forma más completa en otra ocasión.

 Así, el dharma de un vaishnava puro como se establece en el Śrῑmad-Bhāgavatam, es el de la función espiritual eterna. Todos los otros conceptos diferentes acerca del dharma (religión o deber del alma) o la función natural de la jῑva que ha sido promulgada en el mundo, se divide en tres clases, catalogadas con referencia a su eternidad, accidentalidad o función temporal. Aquellos sistemas que dentro de su modelo no hacen referencia a Ishvara (el gobernador supremo del universo) y a la eterna existencia del alma individual, están basados únicamente en la función temporal. Y los sistemas que admiten a Ishvara y la eternidad del alma, pero que buscan obtener el favor de Ishvara por medios temporales, se confinan a sí mismos debido a esto dentro de la función accidental; mas solo aquellos que buscan obtener el servicio desinteresado a Śrῑ Krishna debido al amor puro a Él, pueden ser vistos como dirigidos a la investigación de la función eterna. 

 La religión eterna puede tener diferentes denominaciones debido a las distinciones entre países, razas y lenguas, pero aquellas siguen siendo en realidad una sola y también perfectamente consistente y segura. Sin embargo, el vaishnava dharma tradicional de la India, es el modelo de la religión eterna. Y la religión revelada al mundo por Śrῑ Sacināndana, el más querido amo de nuestro amor es aceptada y admitida por todas las grandes almas que se deleitan con el servicio amoroso del absoluto, factor que representa el estado más puro de la religión vaishnava.

 En este punto el Sannyāsῑ Thākura habló juntando sus manos con reverencia y dijo: “Constantemente me percato de la excelente superioridad de la religión pura vaishnava revelada por Śrῑ Sacināndana (Dios). También puedo percibir lo inconsistente que es el pensamiento monista de la no-distinción promulgado por Śrῑ Shānkarācārya; pero un pensamiento pasa con insistencia por mi cabeza, y no quiero alojarlo en mi mente sin presentárselo a sus pies; ¿debo comprender que el exaltado estado de amor concentrado que manifestó Śrῑ Krishna Caitanya es diferente del que se alcanza a través de la penitencia en el brahman indiferenciado?”.

 Al oír mencionar el nombre de Śrῑ Shānkarācārya, Paramahansa Bābaji dio reverencias respetuosas y se postró en memoria del gran ācārya. Luego, él dijo: “Respetable Thākura, debemos siempre recordar que Śrῑ Shānkarācārya era Śrῑ Mahādeva mismo (el Señor Śiva). Śrῑ Shānkara es el guru de todos los vaishnavas. Por esta razón el Señor Supremo se ha referido a Él como ācārya.


 Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
 Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 Personalmente, Śrῑ Shānkara es un vaishnava perfecto. En el periodo que hizo su aparición en la India, había una gran necesidad de él, la encarnación de la cualidad destructiva de la divinidad. En la India, la cultura védica y la ejecución del varna āśrama dharma que organiza a la gente dentro de clases respecto a la disposición espiritual, regulando también la vida individual de estos, se convirtió en un estado casi inútil debido al predominio del nihilismo filosófico de los budistas. El culto negativo del budismo no hace referencia a Ishvara, ya que este se avoca en extremo a la función temporal de la religión, aun cuando admita en cierta medida el principio de la naturaleza espiritual del alma. En ese tiempo la mayoría de los brāhmanas renunciaron a la religión védica y siguieron las enseñanzas de Buda solo de nombre.

 Śrῑ Shānkarācārya, la encarnación de Śrῑ Mahādeva con posesión de poderes sobrehumanos, apareció en medio de esta crisis para transformar el pensamiento que prevalecía llamado shūnyavada (nihilismo) del budismo, por el culto al brahman indiferenciado, restableciendo el prestigio de las escrituras védicas (Shāstras). Esta fue una proeza poco común y la India permanecerá por siempre agradecida a Śrῑ Shānkara por este beneficio tan grande. Todo trabajo realizado en este mundo se debe juzgar desde dos puntos de vista distintos. Ciertos logros tienen su valor con base en las necesidades particulares del momento, mientras que otros poseen un valor para toda ocasión. Las grandes hazañas realizadas por la encarnación de Shānkara, fueron hechas de acuerdo con las necesidades imperantes de ese periodo crítico. 

 Estas fueron sin duda productivas y de numerosos resultados benéficos. Todo esto sirvió para que en el futuro la estructura del edificio del eterno vaishnavismo puro o dharma, fuera establecido por Śrῑ Ramanujācārya y Śrῑ Madhavācārya con base en la fundamentación colocada por la encarnación de Śrῑ Shānkara. Es por eso que el avatara de Śrῑ Shānkara es considerado como uno de los grandes amigos de la religión vaishnava y uno de los ācāryas pioneros de la religión eterna.

 El beneficio sustancial que posee la línea de argumentos abanderados por Śrῑ Shānkara es ahora disfrutado por los vaishnavas sin ningún esfuerzo de su parte. Ya que existe una gran necesidad de conocimiento que tenga una referencia real con el absoluto (sambhanda-jñana), destinado a las almas en estado condicionado por la energía material que oscurece su visión espiritual. Śrῑ Shānkarācārya está de acuerdo con los vaishnavas, en la convicción de que la sustancia espiritual es supramundana como también separada tanto del cuerpo sutil como del cuerpo burdo, ambos productos de este mundo material. Tampoco existe ningún desacuerdo entre las dos corrientes respecto a la jῑva y el concepto de su entidad sustancial.

 Ambas aceptan el punto de vista que la liberación (mukti) se refiere a la renuncia efectuada hacia la relación con este mundo material.

 Hasta esta plataforma de liberación, existen muchos puntos de convergencia entre las enseñanzas de Śrῑ Shānkara y las de los ācāryas vaishnavas. También Śrῑ Shānkarācārya enseñó que la adoración a Śrῑ Hari (Dios) es el medio de desmaterializar la mente y alcanzar la liberación. Sin embargo Śrῑ Shānkara permanece silencioso acerca del curso sin antecedentes que es llevado a cabo por la jῑva, después de lograr tal liberación pura. 

 Śrῑ Shānkara sabía muy bien que si a la jῑva se le alentaba para que siguiera el sendero de la liberación, a través del método de adoración a Śrῑ Hari, podría gradualmente caer bajo la influencia de la bienaventurada devoción amorosa (bhājana) y convertirse en un devoto puro. Es por esta razón que aun cuando Śrῑ Shānkara marcó el camino, no reveló el misterio de la religión vaishnava. Aquellos que estudian sus comentarios con extremo cuidado, pueden comprender este punto de vista más profundo acerca de Śrῑ Shānkara. Solamente quienes pierden su tiempo en inútiles especulaciones acerca de las porciones externas de sus enseñanzas, se privan por ello a sí mismos de la oportunidad de establecerse en su eterna función.

 El volverse uno con el absoluto y la función eterna del amor, podrían parecer idénticos desde algún punto de vista, pero dicha realización impersonal estrecha es completamente diferente de la del amor. Debes considerar cuidadosamente la naturaleza sustancial del amor, el cual puede ser definido como la función constitutiva o dharma, por la cual una entidad espiritual es naturalmente atraída a asociarse con otra entidad espiritual. Y no puede darse el amor, sin que para ello tengan que existir dos entidades espirituales separadas entre sí. 

 El Krishna prema es aquella tendencia natural por la cual todas las entidades espirituales son eternamente atraídas hacia Śrῑ Krishnacandra, la entidad espiritual suprema. Es un hecho constante respecto a la entidad del amor, el que exista una separación eterna entre la posición de Śrῑ Krishnacandra y la permanente existencia separada de la totalidad de las jῑvas en esta relación de reciprocidad. Es verdadera la posición de las tres categorías separadas del que saborea, el saboreado y el sabor. Pues si existiera una identidad única entre el saboreador y el saboreado, el amor no podría considerarse a sí mismo como eterno.

 Si el estado puro de entidad espiritual el cual no tiene referencia con el estado no espiritual, es la connotación de unidad con el brahman, entonces esta es la misma que la del amor. Pero hoy en día, los panditas (eruditos) que profesan seguir a Śrῑ Shānkara no están satisfechos con tal igualdad respecto a la función espiritual, y promulgan una interpretación falsa del principio de unidad respecto al absoluto declarada en los Vedas con la tentativa de resolver la paradoja entre la entidad sustancial del absoluto, dentro de la igualdad o misma identidad de este con otras entidades. Tal opinión menoscaba la eternidad del amor; por eso tal punto de vista ha sido juzgado de común acuerdo por los vaishnavas como opuesto a la posición védica.

 Śrῑ Shānkarācārya denomina a la posición sin contaminar de la sustancia espiritual pura como estado de no cualidades. Pero más tarde aquellos que profesaron seguir sus enseñanzas fracasaron en la comprensión de su propósito encubierto, y gradualmente le imputaron a él una posición que no es la suya. Y con base en esto, se han atrevido a declarar que las diferentes fases del amor puro son tan solo producto de un fenómeno temporal. Éste es el culto māyāvada, probablemente el más indigno de todos los credos que se hayan predicado jamás en este mundo. Los profesores de la escuela māyāvada no están preparados para admitir más de una sustancia espiritual.

 Y por esto no admiten la existencia de la función del amor dentro de la sustancia espiritual, al declarar que el brahman está localizado más allá de la jurisdicción de Māyā por ser solamente una entidad única. Y cuando asume cualquier forma de sí mismo o recibe una plural de formas como jῑva, él cae bajo el poder de Māyā. De acuerdo con esto, ellos consideran al cuerpo de Dios, el cual es eterno, puro y espíritu concentrado, como un producto de Māyā. También suponen que la jῑva como entidad separada existe debido a Māyā. Como resultado de todo esto, y bajo la impresión de que el amor y sus variadas manifestaciones son incidentes de Māyā, ellos buscan establecer como único principio incontaminado por Māyā a la consciencia indiferenciada. De esta manera, el concepto de unidad que promulgan estas desencaminadas personas, no es de ninguna manera idéntico al concepto del amor.

 Pero el amor que el Señor Supremo Śrῑ Caitanya deva nos da a probar y ha enseñado al mundo a través de su propia conducta y personalidad trascendental, está localizado completamente más allá de la jurisdicción de Māyā. Es de hecho el resultado final de la realización verdadera y pura de unión con Dios. Mahabhāva (amor superior sustancial espiritual) es la transformación distintiva de tal amor puro. En el estado de mahabhāva la bienaventuranza del amor por Śrῑ Krishna es muy intensa y por lo tanto la separación e íntima relación del conocedor y el objeto del conocimiento alcanzan una condición única. La escuela māyāvada es una especulación superficial y no puede en verdad iluminarnos respecto al amor en ninguna de las etapas de su actividad”.


 Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
 Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 El Sannyāsῑ Thākura con gran reverencia respondió: “Maestro, estoy completamente convencido en mi corazón que la escuela māyāvada es en esencia trivial, cualquier duda que hubiese estado rezagada en mi mente acerca de esta escuela ha quedado resuelta hoy debido a su misericordia. Y estoy experimentando un gran deseo de abandonar mi hábito ascético de la escuela māyāvada”.

 El Bābaji Mahasaya dijo: “Gran alma, no es aconsejable tener ninguna clase de preferencia o repugnancia acerca de la apariencia externa. Con la purificación de la función interna, la vestimenta externa también alcanza su aspecto puro en forma natural. Cuando el vestido externo es estimado por lo que es en sí, esto indica una gran indiferencia hacia la función interna. Aplicando lo mejor de mi juicio, pienso que lo primero y esencial es la purificación interna. 

 Es únicamente a través de la purificación de la función interna, que la persona en forma natural se siente atraída por la conducta externa y los vestidos que utilizan los devotos puros, dando lugar a que ella pueda asumir el vestido externo apropiado sin cometer ofensas. Debes hacer que tu corazón se vuelva completamente sumiso ante Śrῑ Krishna Caitanya, entonces estarás en posición de conducirte en los asuntos externos de acuerdo con los dictados de tu corazón purificado. 

 Ten siempre en tu mente estas palabras del Señor Supremo: ‛No practiquen el ascetismo hipócrita como los monos para lucirse ante la gente. Disfruten las cosas del mundo que son apropiadas para esto sin apegarse a ellas. Cultiven constantemente la pureza del corazón. Respecto a la conducta externa, compaginen con las convenciones ordinarias de la sociedad civilizada. Entonces, muy pronto Śrῑ Krishna los liberará’”.

 El Sannyāsῑ Thākura comprendió el principio de este proceso y no insistió más en su propuesta de cambiar vestimenta. Y con las manos juntas en señal de reverencia continuó: “Maestro, he aceptado el refugio de sus pies y me he ofrecido a ser su discípulo. Seguiré con reverencia y sin ningún argumento lo que le plazca aconsejarme como mi deber. Por escuchar sus instrucciones, ahora puedo comprender que el amor a Śrῑ Krishna es la única y verdadera religión vaishnava. También, que es la religión eterna para todas las jῑvas (almas individuales); de la misma manera, la función de estas es perfecta, pura y natural. Siéntase complacido de iluminarme respecto a la manera en que debe uno considerar a las otras diversas religiones, que son de uso común para las diferentes naciones”.

 El Bābaji Mahasaya dijo: “Gran alma, la religión eterna es una. No pueden ser dos o diferentes religiones. Todas las jῑvas tienen una sola religión. El nombre de tal religión eterna es vaishnava dharma. No existe razón por la cual, la religión de la jῑva deba variar por causa de la raza, el lenguaje o la nacionalidad. La función natural de la jῑva es designada por diferentes nombres y por numerosas personas, pero nadie puede crear una función diferente. 

 Jaiva dharma o la función perteneciente al alma es aquel amor espiritual puro que es inherente en la entidad fraccional e infinitesimal del todo supremo. El jaiva dharma aparece en una forma pervertida al ser moldeado en diversas condiciones mundanas debido a que las jῑvas han sido dotadas con una variedad de disposiciones mentales. Por esta razón, el estado puro de la función del alma ha sido designado como vaishnava dharma. Las otras religiones son puras en proporción al grado de vaishnava dharma que manifiesten.

 Hace algún tiempo en Śrῑ Vrāja Dhama yo expuse esta cuestión a los pies sagrados de Śrῑla Sānatana Goswāmῑ, el asociado eterno (parshada) del Señor Supremo. Mi pregunta era que si el significado de la palabra esk, que es utilizada en los libros de los jāvanas (musulmanes), se refiere al amor puro o a otra cosa. El gran goswāmῑ (maestro autorizado a nivel mundial o salvador) es también un vasto erudito en los Shāstras (escrituras) y profundo conocedor del lenguaje de los jāvanas. 

 Śrῑ Rupa, Śrῑ Jῑva y otros maestros espirituales muy eminentes, se encontraban presentes en esa asamblea. Śrῑla Sānatana Goswāmῑ Prabhu bondadosamente dio esta respuesta: ‛Sí, la palabra esk significa amor. Los adoradores jāvanas utilizan la palabra esk en sus invocaciones a Dios. Pero la palabra a veces significa una demostración física del amor. La biografía del Loyala Majnu y la idea de esk descrita por Hafez, dan testimonio de este hecho. Los predicadores musulmanes no pudieron comprender el verdadero significado de la existencia pura. 

 La connotación que le dan a la palabra esk tiene que ver con la demostración tanto del amor físico como mental en el plano mundano. Pero no pueden diferenciarlo y por esto han fallado en realizar el amor divino a Śrῑ Krishna, el cual es la eterna función de la jῑva en su estado puro, trascendental y no perteneciente al plano mundano del tiempo y del espacio. Tal amor puro no se encuentra en ninguna literatura jāvana ni en otras que no sean las de la religión vaishnava. El fonema Roo de los predicadores jāvanas, no parece significar el alma pura, sino únicamente al alma condicionada.

 En ninguna otra religión del mundo se enseña este amor puro por Śrῑ Krishna, así como en el vaishnavismo. En el Śrῑmad-Bhāgavatam, el amor divino por Śrῑ Krishna se describe vívidamente a través de la expresión: ‛La religión suprema de la cual ha sido totalmente desenraizada la hipocresía. Por lo que a mi experiencia se refiere, estoy convencido de que ningún otro maestro en el mundo antes del advenimiento de Śrῑ Krishna Caitanya, nos pudo dar una representación plena del amor puro y divino por Śrῑ Krishna. Si usted me cree, está en libertad de aceptar estas conclusiones’.

 Después de haber escuchado esta lección de Śrῑla Sānatana Goswāmῑ Prabhu, le ofrecí mis más humildes cumplidos, una y otra vez”.

 El Sannyāsῑ Thākura dio reverencias al escuchar esto. Paramahansa Bābaji entonces dijo: “Te he dado ya la respuesta a tu segunda pregunta, ¡oh gran devoto! (cómo la función espiritual del alma infinitesimal fraccional puede ser eterna). Complácete en escuchar acerca de la misma con una mente abierta. Los términos tales como ‛creación’ o ‛formación’ de la jῑva son utilizados con referencia a las condiciones mundanas. El lenguaje de este mundo, funciona y depende en mayor o menor medida de la experiencia material. El tiempo dividido en tres fases como pasado, presente y futuro, es material y se encuentra sujeto a Māyā. En la dimensión absoluta del espíritu, el tiempo es siempre presente. En este no existen tales intervalos como el pasado y el futuro que posee el tiempo material.

 La jῑva y Śrῑ Krishna existen en ese tiempo. Por este razonamiento la jῑva es eterna y siempre existente, y su función (dharma) en la forma de amor por Śrῑ Krishna es también eterna. Como consecuencia de su ubicación en este mundo material, las funciones que son incidentales debido al tiempo material, esto es, la creación, la formación, caída, etc., han sido atribuidas a la jῑva. Sin embargo, esta es una entidad infinitesimal de naturaleza espiritual y eterna. Su formación es anterior a su venida dentro de este mundo material.


 Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
 Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 Por las razones antes mencionadas de no existir las condiciones de pasado y futuro en la morada espiritual, todo lo que existe en ese tiempo es eternamente presente. La jῑva y su función son siempre presentes y eternas. Hasta aquí solo quiero establecer esta propuesta. Pero la realización segura del verdadero significado de esta proposición, será en proporción al grado de tu experiencia actual acerca de la existencia espiritual pura de la morada absoluta que estés capacitado para recibir. 

 Te estoy dando únicamente una indicación tenue, solo queda en ti el poder realizar su significado a través del proceso de aislamiento espiritual contemplativo. Pues no podrás obtener la comprensión de estas proposiciones por medio de razonamientos o discusiones, productos de las concepciones mundanas. Entre más puedas desligar el poder de la consciencia del condicionamiento material, mayor será la manifestación de la realización de la morada absoluta que trasciende toda existencia material. 

 La primera experiencia trascendental en el sendero de la dedicación espiritual, es la de nuestro propio ser puro. La función del alma se manifiesta con amplia energía de expresión durante el proceso de servir al nombre espiritual y puro de Śrῑ Krishna a través del ser interior. Para alcanzar la pureza en la realización espiritual, se desecha como ineficaz al astanga yoga (los ocho procesos de la mente y del cuerpo, utilizados para la concentración espiritual) y al concepto del brahman como sustancia indiferenciada monista cognoscitiva. El servicio directo a Śrῑ Krishna es el único proceso que es verdaderamente eficaz para promover la manifestación de la función espiritual de la jῑva, la cual es por naturaleza eternamente perfecta (nitya siddha).

 Practica constantemente con seriedad el cantar del santo nombre de Śrῑ Hari. Servir al nombre de Hari es la única verdadera forma de cultura espiritual. Si lo haces, en poco tiempo un sabor sin precedente por el santo nombre, acompañado por la realización simultánea de la morada espiritual, plena de relatividades trascendentales, se despertarán en tu corazón purificado. Entre todas las formas de bhakti, la práctica de cantar el santo nombre de Śrῑ Krishna es la principal y de más rápido efecto. 

 La siguiente cita registrada en el excelente trabajo de Śrῑ Krishna dāsa (devoto escritor), puntualiza en ser instrucción directa de Śrῑ Caitanya (Dios): ‛Entre las diferentes formas de cultura espiritual, existen nueve variedades que son superiores a las demás. Ellas poseen gran poder como medio para la realización de Śrῑ Krishna y del amor a Él. La más elevada de estas nueve formas de bhakti, es el perfecto cantar del nombre de Dios. Si una persona canta el nombre sin ofensas, ella recibe el tesoro del amor’.

 Gran alma, si ahora preguntas, ¿quién es un vaishnava?, te diría que la persona que canta el nombre de Śrῑ Krishna sin ofensas es un vaishnava. Y estos se dividen en tres clases: iniciados, superiores y sobresalientes. Uno que canta el nombre de Śrῑ Krishna por intervalos es considerado como un vaishnava iniciado. El que lo toma sin ninguna interrupción llega a la plataforma verdadera espiritual y se le considera un vaishnava superior. Y aquel devoto que con solo contemplarle, el nombre de Śrῑ Krishna aparece en los labios del que lo contempla, es un vaishnava sobresaliente. Es únicamente a
través de las enseñanzas de Śrῑ Caitanya Mahāprabhu (Dios) que podemos distinguir la verdadera identidad de un vaishnava y no a través de otro criterio”.

 Profundamente sumergido en las enseñanzas nectáreas de Paramahansa Bābaji, el Sannyāsῑ Thākura no pudo contener ya más su alegría y comenzó a danzar mientras cantaba el siguiente nombre de Śrῑ Krishna:


Hare Krishna Hare Krishna, Krishna Krishna Hare Hare
Hare Ramā Hare Ramā, Ramā Ramā Hare Hare

 Desde ese día y por primera ocasión un gusto natural hacia el nombre fue sentido en su corazón. Y se postró ante los pies de loto de su maestro mientras le decía: “Mi divino maestro, ten misericordia de este siervo tuyo insignificante”.



Aqui te dejo unos vídeos Srila Bhaktivinoda Thakura lo quiero compartir con tigo espero que te gusten Namaste! 











Fuente: Srila Bhaktivinoda Thakura /en.wikipedia.org/ 
Fuente: Video www.youtube.com/
Fuente: Video www.youtube.com/

Jaiva Dharma - Srila Bhaktivinoda Thakura - parte 1 - Vedanta

Las funciones del alma.

Las funciones causales y eternas de una jῑva (alma)

Capítulo I

 Asia es de forma preeminente el continente más grande del mundo, e India se yergue como la principal nación en este, y entre lo más fino que existe en ella, está la tierra de Gauda; y la más hermosa porción de tierra en Gauda es sin lugar a dudas la región de nueve islas llamada Nāvadwipa, dentro de la cual se ubica eternamente el adorable villorrio de Śrῑ Godruma situado en la rivera oriental del Ganges. 

 Desde tiempos ancestrales, una gran cantidad de adeptos al servicio de adoración vivían diseminados entre las arboledas de Śrῑ Godruma. No muy alejado de la enramada donde la vaca divina Śrῑ Surabhi adorara al Señor Supremo Śrῑ Gaurasundara en tiempos lejanos, existe un lugar sagrado de devoción llamado el Huerto de Pradyumna, nombrado así en honor a Pradyumna Brahmacārῑ, un sirviente personal de Śrῑ Gaurasundara. Ahí, en una sencilla vivienda densamente cubierta con enredaderas, solía pasar sus días en incesante servicio confidencial al Señor Supremo uno de sus discípulos: Paramahansa Śrῑ Prema dāsa Bābaji Mahārāja.

 Śrῑ Prema dāsa Bābaji era muy versado en todas las escrituras sagradas, y el poseer una mente determinada, lo llevó a buscar refugio en la arboleda de Śrῑ Godruma, la cual es considerada idéntica a Śrῑ Nandagrama en el distrito de Mathura. Las diarias rutinas de su vida constituían en cantar durante el día más de doscientas mil veces el santo nombre y ofrecer innumerables reverencias al postrarse ante todos los vaishnavas, junto con la estricta costumbre de pedir limosna para cubrir las mínimas necesidades corporales.

 Sus momentos libres los utilizaba en leer el Premavivarta, la lírica divina escrita por el Pandita Śrῑ Jagadananda, uno de los asociados más favoritos de Śrῑ Gaurasundara, y nunca en pláticas ociosas.

 Cuando lo hacía, lágrimas de amor rodaban por sus mejillas, y sus vecinos también devotos, se acercaban para escucharle con la misma actitud devocional ¿y por qué no?, el libro estaba tan sobrecargado de temas acerca del rasa (meliflua liquidez), y para enaltecerlo todo, su forma de leer era tan dulce y atractiva que disipaba los fieros venenos de la abyecta mundanalidad en las mentes piadosas de los que escuchaban.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 Una tarde, después de haber finalizado su cantar con la japa (rosario) el número de vueltas que se había fijado y mientras leía el Premavivarta en su fresca enramada cubierta de enredaderas mādhavi, Paramahansa Bābaji se hallaba profundamente absorto en el océano de éxtasis, e intempestivamente un sannyāsῑ (renunciante) de la cuarta etapa de la vida (sistema de castas sociales y espirituales) se le aproximó y cayó postrado ante sus pies. 

 Esto hizo que en seguida recobrara su consciencia terrenal, y al encontrar al sannyāsῑ en tal condición, él también se postró reverentemente ante semejante sadhu (santo), y con absoluta humildad de espíritu en su corazón comenzó a sollozar diciendo: “¡Oh mi Nityananda!, ten misericordia de este vil miserable”, para luego hablarle al asceta suavemente y reclamarle: “¿Qué es lo que le mueve señor, a avergonzarme de esta manera siendo yo tan ordinario y miserable?”. Sin responder, el asceta tomó el polvo de los pies del bābaji y se sentó en una esterilla confeccionada con cortezas de árbol de plátano.

 Paramahansa Bābaji hizo otro tanto y le preguntó nuevamente: “¡Oh señor!, ¿qué servicio puedo ofrecerle a usted?”. Después de dejar a un lado su cayado y su cuenco, el asceta respondió: “Mi señor, soy el sujeto más desafortunado en todo el mundo, pues después de haber pasado una gran porción de mi vida en vastos estudios filosóficos de sistemas como el sānkhya, el de Patanjali, la lógica vaishesika de Kanada, el Purvamimansa de Jaimini y el Uttaramimansa, junto con el Vedanta de Śrῑla Vyāsadeva y los Upanishads, en diferentes santuarios como los de Benarés, aunados estos a múltiples debates de logomaquia con los panditas, renuncié al mundo y tomé desde hace doce años, los hábitos monásticos de sannyāsῑ junto con el cayado como insignia, de su santidad Śrῑla Sacitananda Saraswatῑ de Benarés, durante los cuales viajé por toda la India, visité cada uno de los principales santuarios que existen y me asocié con todos los sannyāsῑs de la orden de Shānkar que encontré. 

 Pasé por los tres estados prescritos de mi orden, es decir, el kuticaka, el bahudaka y el hansa; cuando pensé que había alcanzado el cuarto y último estado de espiritualidad, el de paramahansa, me refugié en las palabras de Śrῑ Shānkar con piadosa recapitulación en la ciudad de Benarés, exclamando: ¡Yo soy brahman!, ¡La inteligencia pura es brahman!, ¡Tú eres eso!

 Una día observé que muy cerca de mí pasó un santo vaishnava cantando las actividades y el santo nombre de Śrῑ Hari (Dios), completamente bañado con lágrimas de éxtasis; su cuerpo entero vibraba de alegría, su voz se hallaba entrecortada de emoción mientras exclamaba el santo nombre de Śrῑ Krishna Caitanya y de Prabhu Nityananda, y sus pies se bamboleaban danzando en éxtasis. El personaje sagrado junto con el canto, me sumergieron en un estado de inefable deleite más allá de toda descripción, pero lo lamentable del suceso fue que no le dirigí la palabra debido a la falsa dignidad que mi supuesto estado de renunciante me lo impedía. 

 ¡Ay de mí! ¡Qué vergüenza! ¡Qué bochorno sobre mi rango! Desde ese día, no sé por qué mi corazón es forzado inevitablemente hacia los pies de loto de Śrῑ Krishna Caitanya; con gran avidez el santo vaishnava fue después buscado por mí, pero desafortunadamente no lo encontré en ninguna parte; sin embargo, me pude dar cuenta en forma muy clara, de que el deleite inmaculado producto de lo que escuché y presencié en tal ocasión no lo había experimentado antes. Jamás tuve noticia de que tal inexpresable bienaventuranza pudiera existir en esta forma humana. 

 A raíz de todo esto, me di cuenta de lo imperativo que era refugiarme en los sagrados pies de un vaishnava, y dejé Benarés para dirigirme a Śrῑdhama Vrindavan, donde encontré a muchos devotos sinceros que se lamentaban clamando en voz alta los sagrados nombres de Śrῑ Rupa, Śrῑ Sānatana y Śrῑ Jῑva Goswāmῑ, mientras meditaban en los pasatiempos divinos de Śrῑ Śrῑ Rādha y Krishna, y se revolcaban en el polvo sagrado de dicho lugar a causa del amor experimentado por Nāvadwipa; debido a esto un anhelo natural comenzó a inundar mi mente. Sorteando desde Śrῑdham Mathura Vrindavan aproximadamente 84 croshas (270 km.), llegué hasta Śrῑdham Māyapur hace algunos días, donde tuve la fortuna de escuchar las glorias divinas acerca de sus pies sagrados, en los cuales he tomado refugio el día de hoy. Se lo imploro, bendígame con su misericordia sin causa como si fuera el más humilde e inmerecedor de sus sirvientes”.

 Considerándose más ordinario que una hojarasca de pasto y con lágrimas en los ojos, Paramahansa Bābaji le respondió: “¡Oh Sannyāsῑ Thākura!, soy el más vil de las criaturas, mi existencia ha sido vanamente utilizada en comer, dormir y hablar de temas intrascendentes, y por eso he considerado prudente el empeñar el resto de ella refugiándome en los lugares festivos de Śrῑ Krishna Caitanya, pero para mi mala fortuna no he podido realizar lo que verdaderamente es el Krishna prema (amor por Dios).

 Le agradezco en gran manera que aun por breves instantes haya podido saborear este sentimiento al contemplar un vaishnava; usted verdaderamente merece la gracia de Śrῑ Krishna Caitanya y le estaré eternamente agradecido si bondadosamente recuerda a este pobre miserable cuando realice plenamente la dulzura del Krishna prema”. 

 Al terminar estas palabras abrazó cálidamente al Sannyāsῑ Thākura y lo bañó con lágrimas de amor y afecto; el corazón del Sannyāsῑ Thākura se conmovió con una alegría sin precedente al sentir el contacto del gran vaishnava, y comenzó a cantar y bailar mientras decía: “¡Todas las glorias a Śrῑ Krishna Caitanya y a Prabhu Nityananda! Y ¡gloria, gloria a mi divino maestro Prema dāsa, la deliciosa encarnación del servicio adorable al Señor!”

 El canto y la danza continuaron por un tiempo, tras lo cual ambos descansaron y sostuvieron una larga conversación. Prema dāsa habló con toda humildad: “¡Oh gran alma!, me gustaría que permanecieras por algunos días para santificarme con tu presencia”. El Sannyāsῑ Thākura respondió: “Me consagro enteramente a sus pies de loto, y ni hablar de unos cuantos días, si me lo permite le serviré hasta exhalar mi último aliento”.

 El Sannyāsῑ Thākura era muy versado en todas las escrituras sagradas y conocía bien los efectos benéficos del entrenamiento espiritual bajo la supervisión de un maestro avanzado en este sendero, así que no dudó en permanecer junto al vaishnava todo lo necesario.

 Algún tiempo después, Paramahansa Bābaji le comentó: “¡Oh gran alma!, he sido iniciado por su divina gracia Paramahansa Śrῑ Pradyumna Brahmacārῑ, quien se encuentra absorto en la adoración de Śrῑ Nrisimhadeva en una aldea llamada Śrῑ Devapalli, localizada en el extremo sureste del círculo de Nāvadwipa. Vamos hoy después de finalizar la colecta de limosna a contemplar sus pies de loto”. La respuesta del Sannyāsῑ Thākura fue de completa sumisión: “Lo que a usted más le complazca”.

 Como a las dos de la tarde y después de haber cruzado el río Alakananda y el Satyalila, arribaron a la aldea de Devapalli, donde vieron al asociado íntimo del señor en el interior del templo de Śrῑ Nrisimhadeva. Desde una distancia muy razonable Paramahansa Bābaji ofreció sus reverencias respetuosas a su divino maestro, quien lleno de la miel de la bondad divina salió a recibir a su discípulo con gran afecto para darle un abrazo y preguntarle acerca del estado y curso de su adoración. Después de un extenso y agradable discurso el Sannyāsῑ Thākura fue presentado al maestro divino.

 Śrῑ Pradyumna Brahmacārῑ lo felicitó por haber seleccionado a tan distinguido y genuino maestro, y lo alentó a que estudiara el Premavivarta bajo la sabia guía del bābaji, al citarle las escrituras: “Aquel que está bien versado en el conocimiento trascendental de Śrῑ Krishna, es un guru sin importar que este sea un brāhmana (sacerdote), un sannyāsῑ (renunciante) o un sudra (obrero)”.

 El Sannyāsῑ Thākura también ofreció sus más humildes cumplidos a los pies de loto del maestro de su maestro con estas palabras: “¡Oh señor!, usted es el asociado del Señor Supremo Śrῑ Caitanya; una mirada bondadosa de su parte puede santificar a cientos de sannyāsῑs arrogantes como este servidor. Tenga misericordia de mí”. El Sannyāsῑ Thākura no estaba familiarizado con las formas recíprocas protocolarias de uso en los círculos devocionales, pero pudo percibir las buenas reglas de vida que existen entre un guru y un paramaguru, para más tarde actuar en forma adecuada. Después de presenciar el aratrika (ceremonia de adoración) al anochecer en honor de la deidad de Śrῑ Nrisimhadeva, maestro y discípulo regresaron a Godruma.

 Las cosas se sucedieron de igual manera por algún tiempo hasta que el Sannyāsῑ Thākura sintió deseos de saber acerca de la verdad; se veía como un vaishnava en todos sus aspectos internos con excepción de su vestido, ya que había adquirido un perfecto estado de armonía espiritual al controlar tanto sus sentidos internos como externos (Brahmā bhuta). Pero por encima de todo se encontraba plenamente imbuido de la fuerte convicción acerca de los pasatiempos espirituales del Señor Supremo, aunada esta a una correspondiente humildad de corazón que automáticamente agraciaba su digno carácter.

 Una temprana mañana, cuando los ígneos rayos del sol coloreaban el horizonte occidental con sus tintes morados, Paramahansa Bābaji se sentó en el huerto de mādhavis con su rosario. Él mantenía atentamente la cuenta de sus rondas, mientras sus ojos profusamente anegados con lágrimas de amor al recordar los pasatiempos trascendentales de la pareja divina Śrῑ Śrῑ Rādha y Krishna, vislumbraban un episodio en donde ellos pretendían separarse. 

 Esto produjo en el bābaji que perdiera la consciencia corporal y se absorbiera profundamente en servicio íntimo con su cuerpo espiritual. El Sannyāsῑ Thākura se encontraba próximo al bābaji y se impresionó sobremanera con estos sentimientos sāttvikos (trascendentales) de su maestro, quien de imprevisto le dijo: “¡Amigo!, ahuyenta a ese mono o sus gritos perturbarán el confortante sueño de la juvenil pareja divina, con gran desagrado de parte de mi amiga Lalita, de la cual me encuentro temeroso pues debido a mi negligencia me abrumará por esto; ¡mira!, también mi amiga Anangamañjari nos está haciendo señas por lo mismo, -tú eres una Raman mañjari- y este es el servicio que debes realizar; pon atención”. 

 Al terminar de decir esto, el bābaji perdió la consciencia, y desde ese momento el Sannyāsῑ Thākura puso toda su atención en el servicio que realizaba con su cuerpo espiritual. El día se manifestó ampliamente y la luz del amanecer difundió su brillante lustre en el occidente; toda la atmósfera aparecía sobrecargada con los melodiosos cantos de los pájaros, mientras una suave brisa ventilaba los alrededores; la pintoresca belleza de la huerta de mādhavis en el Pradyumna Kunja (bosque) se hacía indescriptible al posarse el primer rayo de luz carmesí del sol que apareció en el umbral de la casa.

 Paramahansa Bābaji, sentado en una esterilla de cortezas de plátano comenzó a cantar el santo nombre después de recobrar la consciencia, mientras el Sannyāsῑ Thākura le ofrecía respetuosas reverencias a sus pies sagrados. Luego, ocupó un lugar cerca del bābaji y unió sus manos con respeto mientras le decía: “¡Oh señor!, ¿puede su humilde siervo aventurarse a exponerle una cuestión y esperar ser apaciguado con la refrescante respuesta emanada de su agraciado ser? Espero que misericordiosamente se complazca en verter el nectáreo líquido melifluo de Vraja dentro de este agonizante corazón abrasado por el fuego de los principios impersonales del brahman”. 

 El Bābaji Mahārāja le respondió: “Tú mereces ser bendecido, y respuestas adecuadas obtendrás por tus preguntas”. El Sannyāsῑ Thākura dijo: “¡Oh señor!, al escuchar acerca de la celebridad de la religión por encima de cualquier cosa, he inquirido entre diferentes adeptos al amor religioso acerca de los verdaderos principios de ella, pero desafortunadamente las respuestas que obtuve de cada uno de estos diferían entre sí; le importaría decirme, ¿qué es la religión o cuál es la verdadera naturaleza de la jῑva?, ¿Por qué los maestros de las diferentes religiones están en desacuerdo unos con otros respecto a sus puntos de vista? Y si la religión es solo una, ¿por qué los maestros eruditos no se preocupan por buscarla?”.

 Sin dejar de contemplar los pies de loto del señor supremo Śrῑ Krishna Caitanya, Paramahansa Bābaji respondió: “¡Oh afortunado!, escucha el fundamento de la verdadera religión, yo te lo explicaré haciendo uso de lo mejor de mi conocimiento.

 La naturaleza eterna de una cosa, es su eterna religión. La naturaleza de algo se desprende desde su mismo constituyente o de lo que la hace ser lo que es. Cuando Śrῑ Krishna desea formar una cosa, una naturaleza concomitante va de la mano con la formación de esta, y tal naturaleza es su eterna característica”.

“Cuando tal cosa es contaminada debido a algunos eventos inesperados o se pervierte por tener contacto con otras cosas, entonces su naturaleza también se pervierte o cambia. Este cambio o hábito pervertido se incrementa con el paso del tiempo al acompañar a la cosa con su apariencia y unirse a la naturaleza original y eterna de ella. Pero la apariencia no es su verdadera realidad o identidad.

 Este cambio o perversión no es innato o congénito en la cosa sino accidental o casual, y puede ser pasajero o le puede dar su sello a la cosa. Por ejemplo, el agua que es una cosa y cuya propiedad natural es su liquidez. Cuando le acontece un cambio que la transforma en hielo, la solidez o rigidez se vuelve su propiedad accidental o causal, y esta coexiste con su verdadera naturaleza. Pero es un hecho que lo causal o accidental tiene como origen algo temporal y no eterno, que se desvanece con la desaparición de su causa. Sin embargo, la naturaleza que surge en el momento de la conformación de la cosa es eterna y permanece latente aun cuando se encuentre pervertida o cambie, porque con el transcurrir del tiempo y debido a circunstancias favorables, la naturaleza de la cosa puede asumir su carácter original sin lugar a dudas.

 La naturaleza eterna de una cosa es su función eterna, y su accidente es su proceso causativo. Quien está bien versado acerca del conocimiento de alguna cosa, entiende adecuadamente la distinción entre la naturaleza real y la naturaleza causal de la cosa, y quienes están desprovistos de tal conocimiento, consideran lo accidental como real. Así mismo se confunden los ignorantes con respecto a la religión temporal, al considerarla eterna”.


Sannyāsῑ Thākura.- ¿Qué se debe comprender por las palabras vastu (cosa) y su naturaleza?

 Paramahansa Bābaji.- El significado que se deriva de la palabra vastu se refiere a aquello que existe y por ende se le puede dar un significado que es de dos clases, es decir, real o irreal. La cosa que es real, es trascendental. Y las cosas irreales, junto con sus atributos, son mundanas. Las cosas reales tienen existencias eternas, y las cosas irreales tienen nombres, formas y apariencias de existencia, la cual es de alguna manera real pero también aparente. 

 El Śrῑmad-Bhāgavatam menciona: “Cualquier cosa concebible aquí es real y ha surgido del ser total” (Bh.I.I.2.), lo cual significa que la cosa real es trascendental. El Señor Supremo es la única cosa real; su parte separada es conocida como jῑva o alma individual, y su potencia externa, como Māyā (energía material). Por lo tanto, vastu, esto es, la cosa real, denota tres objetos denominados como el Señor Supremo, la jῑva y Māyā. 

 Conocer sus mutuas relaciones es conocimiento puro. De estas tres cosas se desprenden innumerables apariencias, las cuales son de naturaleza insustancial. El sistema vaisheshika está fundamentado en el estudio de la materia y sus cualidades, y por lo tanto se basa en meras especulaciones acerca de cosas irreales. La cualidad especial que caracteriza la cosa real es su naturaleza. La jῑva es un objeto eterno y su naturaleza es espiritualmente eterna.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

Sannyāsῑ Thākura.- ¡Oh señor!, gracias a usted ahora empiezo a comprender con plenitud este tema.

 Paramahansa Bābaji.- Śrῑla Krishnadasa Kaviraj Goswāmῑ, fiel seguidor de Śrῑ Nityananda Prabhu, me mostró un manuscrito del Śrῑ Caitanya-caritāmrita, en el cual Śrῑ Caitanya deva nos da su enseñanza respecto al tema: “La naturaleza eterna de la jῑva es servir siempre a Śrῑ Krishna”. La jῑva es una porción de la potencia tatastha (línea fronteriza) de Śrῑ Krishna, la cual existe simultáneamente como entidad distinta y no distinta de Él.

 Cuando ella olvida a Śrῑ Krishna, siente aversión por su servicio, y por esto se dice que tal aversión no tiene comienzo, ya que esta se originó antes de su encarnación dentro de los cuatro muros del tiempo y del espacio. Por este acto de aversión a Dios, ella es encontrada culpable por Māyā, la energía ilusoria o potencia del Señor Supremo, y por ello, lanzada dentro del vórtice de las relatividades terrenales de felicidad, miseria, etc., como castigo. 

 Śrῑ Krishna es el absoluto trascendental y el auto refulgente sol espiritual de la morada trascendental; las jῑvas son los innumerables rayos que emanan del sol Krishna, las cuales son Sus partes atómicas, mas no como pedazos de piedra desprendidos de una montaña, porque Śrῑ Krishna es trascendentalmente infinito y no existe la posibilidad de que decrezca ni un poco cuando las infinitesimales jῑvas emanan de Él, puesto que estas son comparadas con las innumerables chispas de un fuego abrasador. En los Vedas se encuentran muchas descripciones acerca de ellas, pero ninguna se puede comparar apropiadamente para plantearnos un claro concepto acerca de la verdadera naturaleza de la jῑva en una manera imparcial dentro de nuestra mente, hasta que la mundanalidad de estas comparaciones sea completamente eliminada.

 Śrῑ Krishna es el todo trascendental y las jῑvas son las partes atómicas del todo; ambos son similares respecto a la cualidad de la consciencia o animación, pero diferentes y eternamente distintos en cuanto al aspecto cuantitativo. Uno es el total y las otras son sus partes; uno es infinito y las otras infinitesimales. Śrῑ Krishna es el señor eterno de las jῑvas, quienes son sus eternas siervas debido a su naturaleza esencial. 
Śrῑ Krishna es la eterna atracción y las jῑvas son atraídas por Él. Śrῑ Krishna es el gobernador supremo del universo y las jῑvas son las gobernadas. Śrῑ Krishna es el Señor que observa y las jῑvas son observadas. Śrῑ Krishna es la totalidad completa y las jῑvas son pobres e inferiores. Śrῑ Krishna es el todopoderoso ser supremo y las jῑvas son impotentes en comparación, a menos que sean empoderadas por Él. Así, la servidumbre eterna aunada con la obediencia a Śrῑ Krishna, es la naturaleza eterna o religión de la jῑva.

 La omnipotencia de Śrῑ Krishna se encuentra plenamente manifiesta en la revelación del reino espiritual. Para manifestar el mundo de las jῑvas, Śrῑ Krishna despliega su tatastha shākti, una potencia especial que lleva a cabo su influencia para dar origen a los mundos imperfectos. Esta potencia es conocida como tatastha o marginal, y su función es la de crear entidades especiales, entre las cosas animadas e inanimadas, que puedan mantener contacto tanto con el reino espiritual como con el material. Sin embargo, una cosa puramente animada y espiritual siempre estará en una relación opuesta a las cosas inanimadas, pues de ninguna manera se pueden conectar en forma indefinida. 

 Una jῑva es sin lugar a dudas, una parte espiritual atómica movida por algún poder divino para ponerse en contacto con el mundo inanimado, y por ello se le conoce como potencia tatastha. El fonema tata representa una línea imaginaria de demarcación entre la tierra y el agua, la cual no se encuentra ni en la tierra ni en el agua sino en ambas. Tal potencia divina que se encuentra en medio, esto es, entre el agua y la tierra, sustenta una entidad que posee ambas propiedades terráqueas (de tierra y de agua). 

 Las jῑvas sin duda son entidades espirituales, pero en su conformación son tan infinitesimales que son propensas a absorberse en los principios de Māyā; su constitución no es absolutamente espiritual como la de las entidades trascendentales del reino espiritual, pero tampoco son absolutamente mundanas como cualquier fenómeno, debido a su aptitud o tendencia espiritual. Por esto, el fundamento de las jῑvas es completamente distinto del principio del espíritu supremo y de la materia. Esta es la causa de la eterna diferencia entre el ser supremo y la jῑva. El ser supremo es el amo de Māyā, quien depende en su totalidad de Él, y la jῑva está sujeta a ser subyugada por Māyā bajo ciertas circunstancias. 

 Podemos concluir que el Señor Supremo Bhagavān, las jῑvas y Māyā, son los tres eternos principios espirituales, entre los cuales el señor supremo es la siempre trascendental y primordial verdad. Como lo confirma el himno védico: “Él es el eterno entre todos los eternos, la fuente consciente de todas las entidades conscientes”.

 Debido a su esencia natural, una jῑva es la sierva eterna de Śrῑ Krishna y una manifestación de su potencia tatastha; la jῑva es simultáneamente distinta y no distinta de Śrῑ Bhagavān y por lo tanto su manifestación diferente y no diferente. La jῑva está sujeta a Māyā bajo ciertas circunstancias especiales, pero Dios siendo el gobernador supremo de Māyā y de todas sus potencias, nunca está sujeto a Māyā.


Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta
Srila Bhaktivinoda Thakura - Vedanta 

 Dios y el alma individual son eternamente distintos; una jῑva es en esencia una entidad espiritual parecida a Dios pero subordinada como Su potencia, y por ello eternamente no distinta de Él. Si la eterna distinción y no distinción son simultáneas, entonces la primera es más importante. El servicio a Krishna es la naturaleza eterna de la jῑva, y cuando esta olvida su relación, es abrumada por la influencia de Māyā, la potencia ilusoria que descansa en la parte posterior del señor, desde la cual la jῑva puede manifestar su deseo por regresar al servicio del señor supremo Śrῑ Krishna, ya que la condición de retorno de la jῑva surge junto con su venida a este mundo de Māyā, y tratar de trazar su caída dentro de los límites del tiempo y del espacio está fuera de toda consideración. 

 De ahí el significado de la expresión, “eternamente de regreso”; su función eterna en cuanto al servicio a Śrῑ Krishna ha sido pervertida desde su entrada en este plano tridimensional debido a su olvido, y cuando llega a tener contacto con Māyā, su naturaleza pervertida prevalece dando lugar a que se manifieste su función causal o accidental. La religión eterna es una y pura, mientras la religión accidental asume variadas formas bajo diferentes circunstancias y es descrita en formas distintas por diversos hombres con divergentes principios.

 Después de escuchar con alegría estas verdades trascendentales, el Sannyāsῑ Thākura ofreció sus reverencias respetuosas a los pies de loto de su divino maestro y le dijo: “¡Oh señor!, permítame reflexionar acerca de estas verdades por este día, mañana pondré ante sus pies cualquier duda que surja en mi mente, si este es el caso”.


Aqui te dejo unos vídeos de Srila Bhaktivinoda Thakura lo quiero compartir con tigo espero que te gusten Namaste! 







Fuente: Srila Bhaktivinoda Thakura/en.wikipedia.org/ 
Fuente: Video www.youtube.com/
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